lunes, 19 de junio de 2017
14 PRUEBAS
Estaba en una confusión incomprensible, sentía que mi cabeza iba a explotar y veía todo borroso, mi lengua estaba seca, era una sensación como si hubiera regresado de la muerte, como haber desaparecido miles de años y de pronto volver.
-¿Mamá?-dije lentamente-
-No digas nada Violet, ¡tengo que avisarles a los demás que has despertado!.
Ella salió corriendo de la habitación exageradamente iluminada, voltee al rededor y note que el cuarto estaba repleto de rosas y flores de todo tipo y colores, ¿eran para mí?.
-¡Violet!-una voz masculina y familiar gritó-.
-J...James...-dije asombrada al verlo-.
Lagrimas salieron de sus ojos al instante pero la sonrisa nadie se la quitaba.
-¿En dónde rayos has estado ojos raros?-comenzó a reír mientras las lagrimas seguían saliendo de sus ojos-
Traté de acordarme...pero no recordaba nada....nada más que oscuridad sin fin.
-Yo...no lo sé-fruncí el entrecejo-.
Los doctores me dieron de alta poco tiempo después, tenía que ir a rehabilitación porque no podía mover algunos músculos aún, y caminar fue difícil al principio, pero me sentía feliz, estaba en Houston en mi vieja casa con mi madre y James se estaba quedando a dormir en el sofá. Y así pasaron 16 semanas.
Era una tarde lluviosa, pero hacía calor, mi madre había salido de compras y estaba sola en mi habitación leyendo, de pronto alguien tocó a mi puerta.
-¿James?-pregunté al no estar segura-.
-¿Puedo pasar?-escuché su voz-.
-Claro, pasa.
James entró y se sentó a la orilla de mi cama.
-Aún no me la creo que estés aquí.-dijo-
-Yo tampoco creo que estés aquí, ¿qué pasó con la escuela?.
-Pues, de hecho venía a despedirme...
-¿Despedirte?-me espanté-.
-Sí Violet, tengo que regresar a Alaska, Juneau, ya he estado aquí por casi medio año, pero vendré a visitarte cada 3 o 4 meses lo prometo, un amigo ha estado cuidando tu casa y te dieron baja temporal en la escuela.
Sin pensarlo tome su mano.
-No te vayas-me puse triste- no sabes cuanto tiempo te estuve buscando-lo dije sin pensar-.
Se notó sorprendido, y sonrió.
-Ven-dijo abriendo sus brazos-.
Llegué hasta el y lo abracé.
-Parece que ya te puedes mover bien-lo dijo en un tono un poco extraño, diferente-.
Yo no dije nada y sonreí, entonces de pronto el se puso de pie y comenzó a desabrochar su camisa; lo miré perpleja.
-¿James?, ¿Qué estas haciendo?-pregunté algo confundida-.
El me tiró a la cama y comenzó a besarme apasionadamente, entonces recordé que venía a continuación, pero no sabía que hacer, sus caricias poco a poco comenzaron a ser mas intensas, e involuntariamente lo empujé con las manos levantándome de la cama, me acomodé la blusa y nos miramos a los ojos, el al instante puso una mueca de que no entendía que pasaba.
-Yo...no creo estar lista para esto aún-dije-.
Un sentimiento de tristeza profunda me invadió y comencé a llorar, lo cual evidentemente hizo que el se sintiera mal, se levantó y se puso la camisa.
-Lo siento Violet-me abrazó-yo entiendo.
No podía detener mi llanto, pero no quería hacerlo sentir peor, así que le sonreí aún llorando.
-No sé que me esta sucediendo James, no eres tú, es solo que no puedo, es que-sollocé- no quiero que te vayas.
-Entonces ven conmigo-dijo tranquilamente-.
-Pero...mi mamá...
-Violet, tienes que tomar una decisión, que es lo que quieres tu.
-Prefiero morir a no estar contigo, no puedo vivir feliz sin ti, no quiero que te vayas, y si tu te vas, no sé que será de mí.-lo abracé lo más fuerte que pude-.
-¿Entonces, mi amor?.
-Iré contigo-sonreí-.
-Pero, ¿estás consciente que si te vas conmigo ya no vas a regresar?-dijo seriamente-.
Fruncí el ceño.
-¿Qué?, ¿por qué ya no habría de poder volver?.
-Violet, tienes que tomar una decisión ya, podemos escaparnos juntos, irnos lejos y no regresar, solo seremos tú y yo viviendo juntos y felices por siempre, ¿qué acaso eso no es lo que quieres mas que a nada?.
-Te amo, pero, mi mamá no ha hecho nada malo como para no volver a verla, ¿para qué irnos lejos?, ¿y si no me voy contigo?, ¿me vas a volver a abandonar por Kristië?.
-¿Quién es Kristië?.
Era cierto, ¿quien era Kristië?, ¿qué había dicho?.
-¿Y a dónde quieres que vayamos?-pregunté-.
-A donde no nos van a poder volver a molestar-puso su mano detrás del pantalón buscando algo-con esto-sacó una pistola-.
-¡No!, ¡James!, ¡¿te has vuelto loco?!-me pegué aterrada a la pared-.
-Por ti, Violet, mira, puedes dispararte y luego me dispararé yo, o puedo yo dispararte a ti y luego a mí, no tengas miedo, te prometo que no dolerá.
-¡Por favor James, no quiero morir!-dije llorando a más no poder-.
Entonces escuché el auto de mi mamá estacionándose.
-Perfecto, primero tendré que encargarme que ella no suba-dijo molesto James- quédate aquí-me dijo-.
Salió cerrando la puerta con llave. Corrí y me asomé por mi ventana.
-¡Corre mamá!, ¡vete de aquí!, ¡corre!-grité lo más fuerte que pude llorando-.
¿No que serías fuerte y ya no llorarías por nadie?, ¿no que ya nadie tendría que salvarte? Mentirosa, dramática, cobarde.
Escuché una voz diciendo eso en mi cabeza repetidas veces.
-¡Cállate!-grité-¡Cállate!.
Mataran a tu madre en estos momentos por tu culpa, ¿qué vas a hacer?, eres torpe, débil y miedosa.
-¡Ya!-grité-.
De una patada abrí la puerta y bajé corriendo las escaleras, mi mamá estaba en el suelo rogando por mi vida y el le apuntaba a la cabeza. Sin pensarlo corrí contra el y lo tiré al suelo cayendo yo encima comencé a darle puñetazos en la cara con una fuerza sobrenatural, hasta que mis puños se bañaban de sangre, y quedo inmóvil. Me levanté aterrada y voltee, mi madre ya no estaba, James estaba muerto en el suelo y de pronto tuve un recuerdo bastante extraño.
Me levanté de la cama y comencé a llorar porque no pude acostarme con el y James me dijo que me entendía, entonces llegó mi mamá y dijo que bajaría a ayudarle con las bolsas de comida, corrí a la puerta y la cerré con llave y puse a llorar.¿Qué?.
Voltee a ver el cuerpo de James y no había ninguna pistola.
Mientras el ayudaba a tu mamá a bajar las cosas, te le lanzaste a golpes porque se iba ir a Alaska, maldita enferma mental.
De nuevo escuché la voz. Mis ojos se llenaron de lagrimas, ¿ahora que vas a hacer?-me pregunté a mi misma- estaba en estado de shock no podía creer lo que estaba viendo y lo que había hecho.
Voltee y me miré en el espejo de la sala, estaba vestida de una manera muy extraña, como si fuera una clase de disfraz para halloween y eso solo me trajo una sola palabra a la mente. VUNTALIA.
¿Qué era la realidad?, ¿acaso la realidad existe?, me tiré al suelo y entre llanto concilié el sueño a un lado de mi amado, a quien yo había asesinado.
Hacia mucho calor y no podía respirar bien, ni siquiera podía abrir los ojos de lo mareada que me sentía, era como si mis pulmones se estuvieran carcomiendo, pero logré abrir los ojos porque sentía que ardía, estaba en el suelo en medio del incendio, poco a poco me levanté, "¿por qué no me quemé?" fue mi primer pensamiento, tuve esa sensación de miedo de no saber si había despertado de un sueño o me volví a dormir y este era el sueño, pero me sentí bien, no supe ni como rayos fue que me levanté en ese momento, pero corrí con mucho dolor entre las llamas, algo dentro de mí quería volver a tirarse al piso y tenía demasiado sueño, cada segundo que pasaba esa sensación se volvía más y más fuerte, no sabía si mi voluntad era lo suficientemente grande para resistirlo un segundo más, era demasiada tortura, así que comencé a gritar con desesperación porque no veía el final del fuego y todo dentro de mí ardía era como si yo fuera el mismo fuego, el dolor llegó a tal grado en ese momento que prefería morirme, pero otra parte dentro de mi misma no me dejaba hacerlo, sí, no me dejaba morir yo misma.
"ERES DÉBIL Y ESTÚPIDA"
Escuché eso unas 10 veces en mi cabeza, mi cabeza palpitaba de tal manera que sentía que mi cerebro explotaría en mil pedazos.
-¡Sí!, ¡lo soy!, ¡ya lo sé, soy estúpida!, ¡pero no volveré a ser débil!, ¡porque me amo más a mi misma que a cualquier chico idiota!, ¡sólo quiero ir a casa!-grité tanto que sentí que mi garganta se desgarraba-¡no me voy a detener!, ¡no me voy a detener!.
Corrí más rápido, mis piernas agarraron valor, tenía tanta ceniza en mis manos que con los dedos me pinte dos lineas debajo de los ojos, seguí corriendo hasta que por fin dejé de ver fuego, solo un poco más...un poco, un poco más. De pronto salí y me tire completamente a un río que yacía en frente de mí, sentí al alivio más grande que pude haber sentido en toda mi vida; también bebí mucha agua, me froté la cara y cuando alcé la mirada vi una reja, que daba inicio a una enorme mansión, demasiado lúgubre y tenebrosa, lucía demasiado antigua. Salí del agua después de descansar un par de minutos y me dirigí poco a poco a la reja y encontré a un furí bebiendo agua de un charco. Me acerqué a el.
-Hola amigo, hey, tranquilo-levanté mi mano hacia el-
-Aleja tus asquerosas manos de mí mujer-dijo y después relinchó molesto-
Me quedé sorprendida y parpadee perpleja.
-¿Qué te pasa?, ¿nunca has visto a un furí hablar?, Ja.-comenzó a caminar dándome la espalda-.
-¡Oye, espera!-le grité-.
-¿Qué quieres?, ¿quién eres?-hizo la expresión como si levantara una ceja-.
-Mi nombre es Violet, y me preguntaba, ¿sabes donde puedo encontrar a Mizoky?
-En su casa-señaló con una pezuña la mansión-¿eres tonta o solo te haces?.
-La verdad, es que estoy demasiado agotada, mal herida y muero de hambre, ¿podrías llevarme a la puerta de la mansión?-casi le imploré a aquel furí con mal genio-.
-¿Qué me darías a cambio?-preguntó con ambición-.
-Yo...yo no tengo nada...
-Entonces olvídalo-siguió caminando-.
-De acuerdo, te daré un collar...un valioso collar...
Volteó y se acercó un poco.
-Es un valioso collar, solía ser de mi madre-me quité el collar del cuello-Es oro puro con un rubí colgando.
-¿Tan así de cansada estas?-suspiró- de acuerdo violetonta, pónmelo en el cuello-.
Yo obedecí, pero pensé que era demasiado ridículo ver a un furí con un collar así en el cuello.
-Bien, ahora sube a mi lomo-ordenó-.
Volví a obedecer, comenzaba a sentir que perdía el equilibrio del cansancio, no sé como lo hice pero al brincar a su lomo me caí boca arriba encima de él y me quede profundamente dormida.
sábado, 11 de marzo de 2017
13 FORTALEZA
-Siempre has sido tú, mi amada Kristië-dijo en un tono enamorado Asaü mientras la tomaba de las manos-
-¿Nunca me volverás a dejar amado mío?, ¿Por nadie?-preguntó ella-
-Jamás, mi amor, por nadie, nadie es más importante que tú para mí.
Qué suerte la mía, que maldita suerte la mía, ¿es que alguna vez volvería a ser feliz?; fue justo en ese momento donde apreté los puños y mientras salían las lagrimas por mis ojos como agua de llaves abiertas, me miré como alguien tan...miserable, una estúpida niña sensible y débil, siempre tengo que ser rescatada por alguien, siempre tienen que pensar y sentir lástima por mí, que cobarde soy...mi entrecejo comenzó a fruncirse cada vez más y entonces me juré no volver a llorar nunca más, ni por Asaü ni por nadie, en ese momento tomé una decisión, si volvía a encontrarme a ese hombre, si volvía a encontrarme con Asaü lo iba a matar.
Corrí tan lejos como el viento me guió y fue donde vi a Nari volando buscándome.
-¡Nari!-grité-¡Aquí estoy!.
Ella bajó y corriendo subí en su lomo y emprendió el vuelo.
-¿Dónde te metiste Violet?, estaba muy preocupada.
-No lo sé-me encogí de hombros-
Ella notó mi melancólica mirada.
-¿Estás bien?
-¿Sabes? he estado pensando y me encantaría aprender a pelear, como nadie.
-¿Pelear?, ¿tú?.
-Así es, detesto que siempre me tengan que salvar y rescatar como la grandisima inútil que soy.
-No digas eso mi niña.
-Por favor Nari, no quiero volver con Ben sin ser fuerte.
-Pensé que querías que encontráramos a Kristië.
-Y así será, pero primero necesito ser fuerte, por favor Nari, ayúdame.
-Creo...creo que conozco al vuntualiano perfecto.
-¿De verdad?-sonreí de la emoción-
-Sí, si es que aún vive, puedo llevarte a la entrada pero yo no puedo entrar.
-¿Por qué no?
-Es la tradición.
¿Tradición?, ya no le replicaría nada...al fin sería fuerte.
Abrí los ojos, me había quedado dormida y estábamos debajo de una gran montaña llena de árboles, y estaba lloviendo, la lluvia era color violeta.
-Aquí es Violet, debo dejarte aquí.
-¿Qué?, no entiendo nada.-dije asustada-
-Escucha bien, su nombre es Mizoky, el vive hasta la cumbre de la montaña, tendrás que pasar el lago del dolor, toma ese riesgo, es todo lo que te puedo decir. Te extrañaré mucho, cuídate mucho mi niña.
No tuve tiempo de decir nada absolutamente mientras ella se fue volando, pero pude sentir como las piernas me temblaban del miedo, miré hacia la montaña, que por cierto terminaba en punta, y había una reja en la entrada, era alta y blanca, tenía un título hasta arriba, no entendí bien que decía pero aún así temerosa entré.
Comencé a caminar por el oscuro pasto que casi no se veía, hacia frío así que me estremecí y solo miré a mi al rededor, justo en frente de mí habían tres direcciones de caminos para subir la montaña, así que decidí tomar el de la izquierda; seguí caminando, todo era tan oscuro y frío, pero no tenía miedo, me sentía tranquila por alguna extraña razón, el viento se sentía como cuchillos cortantes helados mientras más me acercaba, comencé a escuchar a alguien que lloraba a lo lejos, pero no era algo normal...lo sé porque me erizó toda la piel como nunca lo había sentido antes; a lo lejos miré a una niña sentada que lloraba desconsoladamente, entonces, me acerqué lentamente a ella, instantáneamente ella me volteó a ver.
-Tienes que cruzar ese lago-dijo sin llanto señalando con el dedo al gran lago que habitaba en frente de nosotras del cual yo no me había percatado-.
-¿Qué?,¿quién eres tú?-pregunté-
-¡Aléjate de mí!-gritó y de nuevo se soltó en llanto-
Ella comenzó a correr hacia dentro del bosque...no supe que reacción tener, así que solo observé el lago, en seguida noté que había un pequeño bote a un lado, así que caminé hacia el, me subí con cuidado y comencé a remar, pero de pronto una brutal fuerza comenzó a hacer que el bote se hundiera, así que desesperada me asomé hacia el agua para intentar observar de donde provenía esa fuerza, de pronto el agua se tornó como un espejo donde todo se transformó en una realidad paralela donde todo era color blanco, no había nada, de pronto muchas imágenes se dispararon por mi mente como millones de balas por segundo, recuerdo a mis padres gritándose, yo...yo estaba en una cuna, yo conocía a ese hombre, ¿quién era?, mi madre lucía tan triste y molesta...ahí estaba yo cuando Alice mi prima mayor intentó ahogarme en la alberca de su casa porque no le presté una de mis barbies a los 6 años, hasta que mi perro Stevie la atacó para que me soltara y recuerdo...ahora recuerdo como me sentía de triste porque mi tía hizo que sacrificaran a Stevie, y esa sensación de perder a tu mejor amigo no tiene y nunca tendrá una explicación...ahora estaba yo comiendo mi lunch a la edad de 13 años en el baño mientras Anya y Dayna golpeaban la puerta para meter mi cabeza en el escusado...la sensación de las lagrimas escurriendo por mis mejillas del miedo y de nuevo me había orinado encima...y de pronto...apareció el rostro de James sonriéndome y de pronto era el rostro de Asaü, comenzó a acercarse, sonrió y me besó, mi corazón se sintió vivo por unos minutos, algo no me dejaba respirar bien, ni siquiera me había percatado de eso, entonces abrí los ojos y vi que estaba debajo del lago hundiéndome, ya ni estaba el bote cerca, vi muchas personas a mi al rededor con los ojos cerrados sonriendo, entonces comencé a nadar lo más que podía para salir pero mi mente regresaba a la imagen donde me besaba con James/Asaü.
-¡No es real!, ¡Despierta!, ¡No es real!-grité mientras luchaba por mantenerme despierta y seguir nadando-
Entonces al fin puse una mano en tierra y salí, sentí que me desmayaba...y entonces supe que esa niña que lloraba afuera...era yo.
Me recuperé un poco y seguí caminando, comencé a correr y entonces vi un incendio a lo lejos, pero noté que era el único camino para subir la montaña, así que al acercarme al incendio, me metí corriendo, y entre las llamas, recordé lo hermoso que era abrir los ojos y ver el sol en un hermoso día con el cielo azul en Houston, mi mamá haciendo ejercicio y el desayuno listo, bañarme y ver la luz del día, salir a correr y sentir esa hermosa paz de conocer todo lo que veo... o cuando fuimos a Miami...la playa y la brisa, ¿Acaso volvería algún día?, y mirar como resplandece mi rubio cabello con el sol.
¿Por qué primero me recordaba esto mis peores recuerdos y al final mi anhelo, y después las ganas de volver a casa?.
-¿Quieres volver a casa?-escuché una voz desconocida-¿Es eso lo que quieres?.
-¡Sí!, ¡Sáquenme de aquí!, ¡Mamá, ayúdame!, ¡Quiero volver, quiero volver a casa!-grité desesperada y la voz se me quebró por el llanto que explotó como una bomba-
Abrí los ojos, ¿qué?, ¿estaba en un hospital?.
-¡Violet!-escuché la voz de mi mamá emocionada-al fin volviste-lloraba-
-¿Qué?-me miré, estaba conectada a un suero en una cama-
-Has estado en coma por casi un año-me abrazó llorando-
¿Todo fue un sueño?.
-¿Nunca me volverás a dejar amado mío?, ¿Por nadie?-preguntó ella-
-Jamás, mi amor, por nadie, nadie es más importante que tú para mí.
Qué suerte la mía, que maldita suerte la mía, ¿es que alguna vez volvería a ser feliz?; fue justo en ese momento donde apreté los puños y mientras salían las lagrimas por mis ojos como agua de llaves abiertas, me miré como alguien tan...miserable, una estúpida niña sensible y débil, siempre tengo que ser rescatada por alguien, siempre tienen que pensar y sentir lástima por mí, que cobarde soy...mi entrecejo comenzó a fruncirse cada vez más y entonces me juré no volver a llorar nunca más, ni por Asaü ni por nadie, en ese momento tomé una decisión, si volvía a encontrarme a ese hombre, si volvía a encontrarme con Asaü lo iba a matar.
Corrí tan lejos como el viento me guió y fue donde vi a Nari volando buscándome.
-¡Nari!-grité-¡Aquí estoy!.
Ella bajó y corriendo subí en su lomo y emprendió el vuelo.
-¿Dónde te metiste Violet?, estaba muy preocupada.
-No lo sé-me encogí de hombros-
Ella notó mi melancólica mirada.
-¿Estás bien?
-¿Sabes? he estado pensando y me encantaría aprender a pelear, como nadie.
-¿Pelear?, ¿tú?.
-Así es, detesto que siempre me tengan que salvar y rescatar como la grandisima inútil que soy.
-No digas eso mi niña.
-Por favor Nari, no quiero volver con Ben sin ser fuerte.
-Pensé que querías que encontráramos a Kristië.
-Y así será, pero primero necesito ser fuerte, por favor Nari, ayúdame.
-Creo...creo que conozco al vuntualiano perfecto.
-¿De verdad?-sonreí de la emoción-
-Sí, si es que aún vive, puedo llevarte a la entrada pero yo no puedo entrar.
-¿Por qué no?
-Es la tradición.
¿Tradición?, ya no le replicaría nada...al fin sería fuerte.
Abrí los ojos, me había quedado dormida y estábamos debajo de una gran montaña llena de árboles, y estaba lloviendo, la lluvia era color violeta.
-Aquí es Violet, debo dejarte aquí.
-¿Qué?, no entiendo nada.-dije asustada-
-Escucha bien, su nombre es Mizoky, el vive hasta la cumbre de la montaña, tendrás que pasar el lago del dolor, toma ese riesgo, es todo lo que te puedo decir. Te extrañaré mucho, cuídate mucho mi niña.
No tuve tiempo de decir nada absolutamente mientras ella se fue volando, pero pude sentir como las piernas me temblaban del miedo, miré hacia la montaña, que por cierto terminaba en punta, y había una reja en la entrada, era alta y blanca, tenía un título hasta arriba, no entendí bien que decía pero aún así temerosa entré.
Comencé a caminar por el oscuro pasto que casi no se veía, hacia frío así que me estremecí y solo miré a mi al rededor, justo en frente de mí habían tres direcciones de caminos para subir la montaña, así que decidí tomar el de la izquierda; seguí caminando, todo era tan oscuro y frío, pero no tenía miedo, me sentía tranquila por alguna extraña razón, el viento se sentía como cuchillos cortantes helados mientras más me acercaba, comencé a escuchar a alguien que lloraba a lo lejos, pero no era algo normal...lo sé porque me erizó toda la piel como nunca lo había sentido antes; a lo lejos miré a una niña sentada que lloraba desconsoladamente, entonces, me acerqué lentamente a ella, instantáneamente ella me volteó a ver.
-Tienes que cruzar ese lago-dijo sin llanto señalando con el dedo al gran lago que habitaba en frente de nosotras del cual yo no me había percatado-.
-¿Qué?,¿quién eres tú?-pregunté-
-¡Aléjate de mí!-gritó y de nuevo se soltó en llanto-
Ella comenzó a correr hacia dentro del bosque...no supe que reacción tener, así que solo observé el lago, en seguida noté que había un pequeño bote a un lado, así que caminé hacia el, me subí con cuidado y comencé a remar, pero de pronto una brutal fuerza comenzó a hacer que el bote se hundiera, así que desesperada me asomé hacia el agua para intentar observar de donde provenía esa fuerza, de pronto el agua se tornó como un espejo donde todo se transformó en una realidad paralela donde todo era color blanco, no había nada, de pronto muchas imágenes se dispararon por mi mente como millones de balas por segundo, recuerdo a mis padres gritándose, yo...yo estaba en una cuna, yo conocía a ese hombre, ¿quién era?, mi madre lucía tan triste y molesta...ahí estaba yo cuando Alice mi prima mayor intentó ahogarme en la alberca de su casa porque no le presté una de mis barbies a los 6 años, hasta que mi perro Stevie la atacó para que me soltara y recuerdo...ahora recuerdo como me sentía de triste porque mi tía hizo que sacrificaran a Stevie, y esa sensación de perder a tu mejor amigo no tiene y nunca tendrá una explicación...ahora estaba yo comiendo mi lunch a la edad de 13 años en el baño mientras Anya y Dayna golpeaban la puerta para meter mi cabeza en el escusado...la sensación de las lagrimas escurriendo por mis mejillas del miedo y de nuevo me había orinado encima...y de pronto...apareció el rostro de James sonriéndome y de pronto era el rostro de Asaü, comenzó a acercarse, sonrió y me besó, mi corazón se sintió vivo por unos minutos, algo no me dejaba respirar bien, ni siquiera me había percatado de eso, entonces abrí los ojos y vi que estaba debajo del lago hundiéndome, ya ni estaba el bote cerca, vi muchas personas a mi al rededor con los ojos cerrados sonriendo, entonces comencé a nadar lo más que podía para salir pero mi mente regresaba a la imagen donde me besaba con James/Asaü.
-¡No es real!, ¡Despierta!, ¡No es real!-grité mientras luchaba por mantenerme despierta y seguir nadando-
Entonces al fin puse una mano en tierra y salí, sentí que me desmayaba...y entonces supe que esa niña que lloraba afuera...era yo.
Me recuperé un poco y seguí caminando, comencé a correr y entonces vi un incendio a lo lejos, pero noté que era el único camino para subir la montaña, así que al acercarme al incendio, me metí corriendo, y entre las llamas, recordé lo hermoso que era abrir los ojos y ver el sol en un hermoso día con el cielo azul en Houston, mi mamá haciendo ejercicio y el desayuno listo, bañarme y ver la luz del día, salir a correr y sentir esa hermosa paz de conocer todo lo que veo... o cuando fuimos a Miami...la playa y la brisa, ¿Acaso volvería algún día?, y mirar como resplandece mi rubio cabello con el sol.
¿Por qué primero me recordaba esto mis peores recuerdos y al final mi anhelo, y después las ganas de volver a casa?.
-¿Quieres volver a casa?-escuché una voz desconocida-¿Es eso lo que quieres?.
-¡Sí!, ¡Sáquenme de aquí!, ¡Mamá, ayúdame!, ¡Quiero volver, quiero volver a casa!-grité desesperada y la voz se me quebró por el llanto que explotó como una bomba-
Abrí los ojos, ¿qué?, ¿estaba en un hospital?.
-¡Violet!-escuché la voz de mi mamá emocionada-al fin volviste-lloraba-
-¿Qué?-me miré, estaba conectada a un suero en una cama-
-Has estado en coma por casi un año-me abrazó llorando-
¿Todo fue un sueño?.
viernes, 10 de febrero de 2017
12 EL PRÍNCIPE DRAGÓN
El viento soplaba con gran fuerza, como si quisiera derretir la piel, sacarle alas a los ojos y convertir tu ser en polvo, la adrenalina se sentía como choques eléctricos viajando velozmente por todas las venas de tu cuerpo, de pronto el sudor que era como gotas de hielo en las manos fue disminuyendo poco a poco, las nauseas a punto de salir como un grito de éxtasis desde el estómago se anularon, el grito mas fuerte que las cuerdas bucales pudieron soportar quedó hecho nada con el grito de la inmensidad en completa oscuridad; cada segundo que pasaba se sentía como si fueses a salir volando, mientras la única esperanza que existía es lo fuerte que tu piel se adhiriera a la escamosa piel de dragón.
Mientras volábamos Ben me observaba sentado desde la roca más alta de su hogar sonriendo.
-Es guapo Ben, ¿no lo crees?-dijo Nari, la dragona en la que volaba-
-Sí...y ha sido muy bueno conmigo.
-¿Te casarás con él?.
-¿Qué?, ¿casarme con él?-tosí-¿de qué hablas Nari?.
-Sí, el príncipe dragón necesita descendencia, osea, necesita una esposa.
-Sí, pero, a penas lo conozco.-dije algo incómoda-
-Vamos, Violet, ya llevas bastante tiempo aquí, el sería un esposo perfecto y eso tu lo sabes.
-Pero...Nari...yo-bajé la mirada-
-¿Aún extrañas a ese chico?, ¿cómo me dijiste que se llamaba?, Asaü, ¿Asaü, cierto?.
-Más que a Asaü...ahora mismo extraño mucho a James.
-¿No son el mismo?
-No, no lo sé, pero son como una sola persona con personalidades y naturalezas opuestas; verás, James es dulce, pero intimidante a la vez...mientras Asaü, es terco, testarudo, pero muy sexy...es intimidante...
-¿Osea que solamente comparten la característica de ser..."intimidantes"?.
-No lo había pensado, pero ambos logran ponerme demasiado nerviosa-admití-
-Violet-nos detuvimos en una roca gigante por las nubes- sabes que yo amo al joven Ben, es un muy buen chico, tiene el corazón que no todos los dragones tenemos la suerte de tener, es noble, hermoso, poderoso y amable...pero si tu quieres buscar a Asaü, o James o como quiera que se llame, yo voy a apoyarte.
-Gracias Nari, pero yo...realmente no quiero volver a saber nada de el, solo necesito recuperar a la estúpida de Kristië, o como se llame, la verdad es que ya me da igual-agaché la mirada- la verdad es que solo quiero regresar a casa.
-Pronto estarás en casa, pero primero debemos ir a buscar a esa tal Kristië, ¿no crees?
-¿En verdad?, ¿harías eso por mi Nari?
-Por supuesto que sí, solo procuremos que el príncipe dragón no se de cuenta.-rió-
-¡Claro que sí!, solo una cosa, ¿dónde buscaremos?
-Solo volemos por aquí cerca, estoy segura que no deben ir muy lejos.
-Estoy segura que sí-suspiré-
Nari y yo comenzamos a volar alejándonos de donde estábamos, pronto, desconocí por completo el lugar, solo podía ver árboles iluminados en hermosos tonos pastel, era algo alucinante, estaba maravillada, aún pensaba que todo esto era un sueño y que pronto despertaría, pero el tiempo cada ves pasaba más rápido, pasaban días, semanas y yo aún no despertaba, ese miedo de estar muerta en algún lugar de la galaxia aún no desaparecía, así como mis deseos ocultos de verlo una vez más.
Estaba profundamente dormida, abrí los ojos y seguía en la espalda de Nari, de pronto sentí una sed terrible, así que le hice saber a Nari, bajamos a un pequeño riachuelo.
-Nari, espérame aquí, iré a buscar algo de comer en los árboles, no tardo-le comenté a la dragona-
-No te alejes mucho Violet.
Comencé a caminar entre los árboles y vi una pequeña luz no muy lejos de mí, así que me acerqué y pude notar una fogata.
-Hola preciosa-sentí como unas manos me agarraban de los hombros y me impedían moverme hacia cualquier dirección-
-¿Qué hace una mujer tan hermosa como tú aquí solita?-rió otro que salió de otro lado-
-Suéltame-dije con voz firme- no estoy sola.
-Chicos, chicos, suéltenla, ¿no ven que la están lastimando?-un apuesto chico salió entre otro árbol con un largo cabello blanco hasta los tobillos y aspecto varonil-
Yo solo los observé molesta mientras me soltaban y sobé mis hombros.
-Yo no tengo que estar aquí, debo irme.
-Aguarda un segundo-dijo el-
De pronto noté que eran varios hombres, en total como unos 10.
-No vas a ir a ningún lado, te vas a quedar justo aquí como mi esclava.
-¿Estás loco? yo no me puedo quedar aquí, y jamás sería la esclava de un tipo tan arrogante y estúpido como tú, tengo cosas más importantes que hacer que estar jugando con vuntulianos tan patéticos como ustedes.
-¡Cállate!-me abofeteó uno de sus tipos- ¡no le hables así al Jorah!
-¡Re!-gritó-no toques a mi mujer-dijo molesto al parecer ese tal "Jorah" o como se llame-
Un segundo, ¿qué dijo?
-¿Tú mujer?, de verdad lo siento pero debo irme.
Pensé que si corría tan rápido llegaría con Nari antes de lo que podrían alcanzarme, pero fue demasiado tarde cuando posó sus dos manos en mi cintura y me miró a los ojos...me sonrojé, pero seguía molesta.
-¿Cual es tu nombre?
-V...Violet, y debo irme.
-Me agradas Violet, iremos a mi hogar, en la gran aldea de la luna morada, soy Kinu, el gran Jorah de la tribu de los hijos de la luna, nosotros juramos matar al rey y cualquiera que sea de sangre real, tomaremos el trono y dominaremos el mundo, y después a los humanos también.
-Debo volver, de verdad, no puedo ir contigo.
-Muchachos, escolten a Violet a la aldea, yo llegaré más tarde
De pronto comenzó a desvanecerse y desapareció...se hizo invisible o no sé que sucedió.
-Camina-dijeron con voz ronca sus seguidores mientras ponían una clase de lanza en mi espalda-
Después de una larga caminata, rogaba que apareciera Nari volando para salvarme, pero no había nadie, así que mi esperanza cada vez disminuía más y más, entonces se me ocurrió una idea.
-Oigan, necesito hacer del baño.
-¿Qué? Sigue caminando.
-De verdad, lo necesito, si no un monstruo saldrá de mi cuerpo y nos matará a todos.
Ellos se miraron unos a lo otros y me dejaron meterme detrás de un árbol.
-Que estúpidos son-susurré para mí-
Entonces escuché una voz...era...familiar...era...era...Asaü...
Voltee detrás de un par de árboles más y pude verlo, estaba volteado de espaldas, Persy estaba dormido y...Kristië...comenzó a acercarse a el y comenzó a besarlo, el volteó pero no me vio, se veía tranquilidad en su rostro, se veía feliz, algo se rompió dentro de mí...de nuevo y no quería sentirlo, pero tenía ganas de correr y separarlos mientras lo abrazaba y le decía que tenía mucho miedo, que me ayudara a volver a casa, pero el no lo haría, no sé porque me odiaba tanto, si tan solo hubiéramos pasado más tiempo el y yo, si tan solo su orgullo no lo dominara por completo, si tan solo se olvidara de Kristië, si tan solo no existiera Kristië, si tan solo me quisiera de la forma en que yo lo quería a él, si tan solo se diera cuenta que estaba ahí parada, si tan solo pudiera abrazarme un sólo minuto, si tan solo supiera lo que podría hacer por el, si tan solo...si tan solo pudiera mirarme por un instante...sería más que suficiente para no darme por vencida en este extraño mundo en el que estoy condenada a morir.
Mientras volábamos Ben me observaba sentado desde la roca más alta de su hogar sonriendo.
-Es guapo Ben, ¿no lo crees?-dijo Nari, la dragona en la que volaba-
-Sí...y ha sido muy bueno conmigo.
-¿Te casarás con él?.
-¿Qué?, ¿casarme con él?-tosí-¿de qué hablas Nari?.
-Sí, el príncipe dragón necesita descendencia, osea, necesita una esposa.
-Sí, pero, a penas lo conozco.-dije algo incómoda-
-Vamos, Violet, ya llevas bastante tiempo aquí, el sería un esposo perfecto y eso tu lo sabes.
-Pero...Nari...yo-bajé la mirada-
-¿Aún extrañas a ese chico?, ¿cómo me dijiste que se llamaba?, Asaü, ¿Asaü, cierto?.
-Más que a Asaü...ahora mismo extraño mucho a James.
-¿No son el mismo?
-No, no lo sé, pero son como una sola persona con personalidades y naturalezas opuestas; verás, James es dulce, pero intimidante a la vez...mientras Asaü, es terco, testarudo, pero muy sexy...es intimidante...
-¿Osea que solamente comparten la característica de ser..."intimidantes"?.
-No lo había pensado, pero ambos logran ponerme demasiado nerviosa-admití-
-Violet-nos detuvimos en una roca gigante por las nubes- sabes que yo amo al joven Ben, es un muy buen chico, tiene el corazón que no todos los dragones tenemos la suerte de tener, es noble, hermoso, poderoso y amable...pero si tu quieres buscar a Asaü, o James o como quiera que se llame, yo voy a apoyarte.
-Gracias Nari, pero yo...realmente no quiero volver a saber nada de el, solo necesito recuperar a la estúpida de Kristië, o como se llame, la verdad es que ya me da igual-agaché la mirada- la verdad es que solo quiero regresar a casa.
-Pronto estarás en casa, pero primero debemos ir a buscar a esa tal Kristië, ¿no crees?
-¿En verdad?, ¿harías eso por mi Nari?
-Por supuesto que sí, solo procuremos que el príncipe dragón no se de cuenta.-rió-
-¡Claro que sí!, solo una cosa, ¿dónde buscaremos?
-Solo volemos por aquí cerca, estoy segura que no deben ir muy lejos.
-Estoy segura que sí-suspiré-
Nari y yo comenzamos a volar alejándonos de donde estábamos, pronto, desconocí por completo el lugar, solo podía ver árboles iluminados en hermosos tonos pastel, era algo alucinante, estaba maravillada, aún pensaba que todo esto era un sueño y que pronto despertaría, pero el tiempo cada ves pasaba más rápido, pasaban días, semanas y yo aún no despertaba, ese miedo de estar muerta en algún lugar de la galaxia aún no desaparecía, así como mis deseos ocultos de verlo una vez más.
Estaba profundamente dormida, abrí los ojos y seguía en la espalda de Nari, de pronto sentí una sed terrible, así que le hice saber a Nari, bajamos a un pequeño riachuelo.
-Nari, espérame aquí, iré a buscar algo de comer en los árboles, no tardo-le comenté a la dragona-
-No te alejes mucho Violet.
Comencé a caminar entre los árboles y vi una pequeña luz no muy lejos de mí, así que me acerqué y pude notar una fogata.
-Hola preciosa-sentí como unas manos me agarraban de los hombros y me impedían moverme hacia cualquier dirección-
-¿Qué hace una mujer tan hermosa como tú aquí solita?-rió otro que salió de otro lado-
-Suéltame-dije con voz firme- no estoy sola.
-Chicos, chicos, suéltenla, ¿no ven que la están lastimando?-un apuesto chico salió entre otro árbol con un largo cabello blanco hasta los tobillos y aspecto varonil-
Yo solo los observé molesta mientras me soltaban y sobé mis hombros.
-Yo no tengo que estar aquí, debo irme.
-Aguarda un segundo-dijo el-
De pronto noté que eran varios hombres, en total como unos 10.
-No vas a ir a ningún lado, te vas a quedar justo aquí como mi esclava.
-¿Estás loco? yo no me puedo quedar aquí, y jamás sería la esclava de un tipo tan arrogante y estúpido como tú, tengo cosas más importantes que hacer que estar jugando con vuntulianos tan patéticos como ustedes.
-¡Cállate!-me abofeteó uno de sus tipos- ¡no le hables así al Jorah!
-¡Re!-gritó-no toques a mi mujer-dijo molesto al parecer ese tal "Jorah" o como se llame-
Un segundo, ¿qué dijo?
-¿Tú mujer?, de verdad lo siento pero debo irme.
Pensé que si corría tan rápido llegaría con Nari antes de lo que podrían alcanzarme, pero fue demasiado tarde cuando posó sus dos manos en mi cintura y me miró a los ojos...me sonrojé, pero seguía molesta.
-¿Cual es tu nombre?
-V...Violet, y debo irme.
-Me agradas Violet, iremos a mi hogar, en la gran aldea de la luna morada, soy Kinu, el gran Jorah de la tribu de los hijos de la luna, nosotros juramos matar al rey y cualquiera que sea de sangre real, tomaremos el trono y dominaremos el mundo, y después a los humanos también.
-Debo volver, de verdad, no puedo ir contigo.
-Muchachos, escolten a Violet a la aldea, yo llegaré más tarde
De pronto comenzó a desvanecerse y desapareció...se hizo invisible o no sé que sucedió.
-Camina-dijeron con voz ronca sus seguidores mientras ponían una clase de lanza en mi espalda-
Después de una larga caminata, rogaba que apareciera Nari volando para salvarme, pero no había nadie, así que mi esperanza cada vez disminuía más y más, entonces se me ocurrió una idea.
-Oigan, necesito hacer del baño.
-¿Qué? Sigue caminando.
-De verdad, lo necesito, si no un monstruo saldrá de mi cuerpo y nos matará a todos.
Ellos se miraron unos a lo otros y me dejaron meterme detrás de un árbol.
-Que estúpidos son-susurré para mí-
Entonces escuché una voz...era...familiar...era...era...Asaü...
Voltee detrás de un par de árboles más y pude verlo, estaba volteado de espaldas, Persy estaba dormido y...Kristië...comenzó a acercarse a el y comenzó a besarlo, el volteó pero no me vio, se veía tranquilidad en su rostro, se veía feliz, algo se rompió dentro de mí...de nuevo y no quería sentirlo, pero tenía ganas de correr y separarlos mientras lo abrazaba y le decía que tenía mucho miedo, que me ayudara a volver a casa, pero el no lo haría, no sé porque me odiaba tanto, si tan solo hubiéramos pasado más tiempo el y yo, si tan solo su orgullo no lo dominara por completo, si tan solo se olvidara de Kristië, si tan solo no existiera Kristië, si tan solo me quisiera de la forma en que yo lo quería a él, si tan solo se diera cuenta que estaba ahí parada, si tan solo pudiera abrazarme un sólo minuto, si tan solo supiera lo que podría hacer por el, si tan solo...si tan solo pudiera mirarme por un instante...sería más que suficiente para no darme por vencida en este extraño mundo en el que estoy condenada a morir.
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