domingo, 30 de octubre de 2016

11 EL FUEGO DE LA LIBERTAD

Cabalgamos un buen rato pero ella no dijo nada, así que el ambiente se puso algo incómodo.
-¿A dónde vamos ahora mismo?-pregunté curiosa-
-Con el Rey, tenemos que decirle que eres tú la princesa.
-¡No!, ¿no lo entienden?, no puedo regresar con el Rey sin la princesa, me matará-dije casi gritando-
-¡Tú eres la princesa!-me volteó a ver mientras seguíamos cabalgando-
Esta gente está loca, debo escaparme antes de que me entregue al Rey, tengo que encontrar a esa estúpida Vänira-pensé-Asaü...estúpido también.
-Princesa, la profecía se está cumpliendo, su regreso lo indica todo.
-¿Cual profecía?
-Cuando la hija perdida del Rey aparezca será humillada por la misma corona, desterrada encontrará la verdad, y cuando la encuentre, el fuego de los dragones la guiará a destruir al oscuro Rey de Duntalia, y así vivirá feliz por siempre como la reina soberana.
-¿Y esa profecía no habla de ningún príncipe?
-No-dijo rápido y corto-bueno, eso ya es decisión suya, pero no necesita de ningún príncipe para vivir.
Me quedé mirando al suelo.
-¿Por qué ustedes creen que yo soy esa princesa?
Rió entre dientes.
-Es la misma imagen que su madre.
-¿Mi madre?, ¿cómo la conocen?, no creo que nos parezcamos tanto...
-Su madre es humana, pero cuando estuvo aquí, tomó nuestra imagen, y es la misma que usted.
-No entiendo nada-suspiré completamente confundida-
-No necesita entenderlo ahora mismo su majestad.
Suspiré incrédula, recordé a mi mamá y nuestros momentos juntas y pensé que debía estar aún completamente drogada en aquella neblina, en aquella neblina en Alaska.
-A todo esto, ¿Cual es tu nombre?-le pregunté-
-Rod-dijo rápidamente-
-Rod, necesito que hagas algo por mí.
-Por supuesto, su majestad.
-¿Podrías traerme un poco de agua de aquel estanque de agua?, el que está detrás de esos árboles-señalé hacia la izquierda-
-Claro, quédese aquí, estas horas son algo peligrosas en sitios como estos-dijo en voz baja mirando para todas direcciones-
Antes de hacer lo que iba a hacer, pensé...estoy completamente loca. Tomé las riendas del furí, este relinchó y comenzó a correr; Rod me gritó, pero no pude descifrar que era lo que decía por los nervios de escaparme.
-¡Woooooo!-grité llena de emoción mientras éste corría velozmente, ni siquiera sabía a dónde estaba yendo, solo quería escaparme, quizá encontraría por mi cuenta el camino de regreso a casa, solamente, no volver. Entonces miré unas luces de colores a lo lejos en los árboles, esto llamó demasiado mi atención, así que al llegar a aquel precioso lugar, amarré al furí a uno de los árboles y bajé, el furí comenzó a relinchar como completo loco, parecía asustado, pero aún así moría de curiosidad, así que comencé a entrar, cada árbol era de un color distinto, hacía mucho que no veía tantos colores, eso me produjo una cierta nostalgia, pero entonces me olió demasiado dulce, ese olor era tan familiar....¡sí, eso era!, el pastel de manzana de mamá, seguí caminando, pero de pronto me sentí exhausta, así que me senté en el pasto, era tan suave, y entonces me quedé profundamente dormida...


¡Violet!, ¡VIOLET!-alguien gritó-¡abre los ojos!-la voz comenzó a quebrarse y estaba a punto de soltarse en llanto-¡Violet!
Poco a poco abrí los ojos, y vi todo gris, borroso, que bonito se veía el sol...¿el sol?, ¡el sol!, voltee la cabeza y vi a Asaü, digo James viéndome preocupado de rodillas frente a mí, estaba rodeada de la neblina, en el bosque, mis lagrimas salieron, salieron sin parar, sabía que solamente estaba soñando, me levanté en un segundo y abracé a James.
-Oh James-dije mientras lloraba como niña pequeña sin cesar-
-Violet-me abrazó tan cálido, tan fuerte-¿estás bien?
-Si, eso creo, ¿y tú?, oye, lamento lo que te dije, estaba mal-miré hacia abajo-
-No te preocupes por eso preciosa.-sonrió y acarició mi mejilla-
-¿Me llevas a casa?-sonreí sonrojada-
-Vamos- se levantó y me dio la mano-
-Tuve un sueño de lo mas extraño James, soñé en Vuntualia, o algo así, fue tan extraño.
-¿De verdad?-preguntó-
Y cuando voltee a verlo no era James, era Asaü, y de nuevo todo era de noche.
-¡Asaü!, ¿Dónde esta James?-grité desesperada-
-Vamos Violet, estás loca-volteó los ojos molesto-
-¡No!, ¿Qué le hiciste a James?
-¿A quién prefieres, a James o a mí, Asaü?-tomó mi rostro y me acercó a él-
-Yo....-cerré los ojos esperando sentir sus labios-

Sentí un frío espantoso de pronto y abrí los ojos.
-¿Estás bien chica?
Estaba afuera de los árboles de colores en el suelo y un muchacho de cabellos quebrados, castaños, largos y hermosa sonrisa me veía preocupado.
-Eso creo-me apené-
-No te preocupes linda, ¿cual es tu nombre?-sonrió-
-Violet-dije en voz baja-
-Bueno Violet, debes tener hambre, te llevaré conmigo-me levantó super rápido y me subió al furí- no te vuelvas a meter en el arcoiris de la muerte, esos árboles no son inofensivos como parecen, se alimentan de tus recuerdos y deseos mientas mueres lentamente bajo una alucinación.
-¿Cual es tu nombre?
-Ben-sonrió-tengo 23 años-se quedó pensativo- soy mitad dragón, vivo con los dragones, nada fuera de lo normal-rió-
-¿Dragón?, ¡wow!, ay si, nada fuera de lo normal-reí en voz bajita-
-¿Y tú?, ¿estás sola?
-Sí-suspiré-
-Oh, pobrecita-detuvo el furí y se bajó-
Tomó mi mano y se hincó.
-No te conozco, pero tu dulce mirada me inspira de confianza, así que juro protegerte hasta más allá del día de mi muerte, mujer-sonrió-
Me quedé sin habla, lo acababa de conocer.
Me bajó de la cintura, y desamarró al furí.
-Vamos, se libre chico-volvió a sonreír-
-¿Por qué lo dejas ir?-pregunté mientras el furí corría lejos-
-No lo necesitamos Violet-me tomó de la cintura mientras dos enormes alas de dragón salían de su espalda y comenzó a volar-
-¡Ahhh!-grité y luego comencé a reír-
-¿Te gusta?-rió conmigo-
-¡Es increíble, Ben!-sonreí-
-Mi hogar está detrás de aquellas montañas-señaló hacia el oeste-
-Vamos-dije emocionada-

UN MES DESPUÉS

Del lado opuesto donde Violet se encontraba a salvo en casa de los dragones, se encontraba Asaü, con Persy y Kristië caminando por el bosque.
-¿En qué tanto piensas Asaü?
-En nada Kristië...
-Pareces triste, cariño.
-¡Yo te diré que sucede!-dijo Persy enojado-¡Extraña a Violet, así como yo!-se le cortó la voz al final-
-¡Cállate Persy!, no la extraño, es una mujer lista, seguro encontró como arreglárselas.
-La última vez se la llevó la bruja, ¡grandísimo idiota!
-Persy, tu sabes que el amor que existe entre Asaü y yo, es puro e infinito, así que ni al caso con esa humana, no pertenece aquí.
-¡Tu cállate, bruja apestosa!, Asaü, tenemos que encontrar a Violet.
-¡No le vuelvas a hablar a Kristië de esa manera niño torpe!, ¡ya olvídate de Violet!, seguramente ya está muerta-volvió a bajar la mirada-
Entonces Asaü comenzó a caminar hasta una roca algo alejada y se sentó mirando al horizonte, con la mirada perdida.
-¿Dónde estarás?-pensó-


-Ben, ¿cómo estás tan seguro que este entrenamiento me ayudará a encontrar a Vänira?, cada vez me queda menos tiempo-suspiré-
-Tienes que tener paciencia preciosa.
-¿Sabes?, aveces me dan ganas de dejarlo así, buscar algún portal para el mundo de los humanos, y volver a casa-suspiré de nuevo-
-Es una opción arriesgada, pero no es la mejor, créeme.
-Hoy te enseñaré a volar en un dragón.
-Suena emocionante.
-Lo es, definitivamente-sonrió-






jueves, 4 de agosto de 2016

10 EL ESPEJO DEL CIELO

Estaba completamente segura que debía llevar varias horas acostada allí, y supuse que eso era bueno, de alguna manera me ayudaría a no desesperarme tanto al ver los días pasar sin siquiera una señal de tierra; pero fue entonces cuando comenzaron los problemas para mí, ya había dicho que estaba en una total oscuridad, con excepción de la luz que me brindaba la luna y las millones de estrellas que me acompañaban en este extraño momento, pero comenzó a darme sed y hambre, como cualquier humano, lentamente la tortura por la supervivencia comenzó a carcomerme viva, pero algo me hizo sonreír cuando pensé que al estar en otro mundo, el agua debería ser diferente, así que probablemente podía beberla, pero había otra probabilidad...que mi organismo humano no fuera compatible y muriera en el intento.
Respiré profundo y volví a recostarme, en el cielo varias estrellas comenzaron a teñirse de un color rosa mientras jugueteaban juntas haciendo diferentes formas, era como ver arte en vivo y a todo color, quizá me estaba volviendo loca pero me pareció escuchar que se reían, y sonaba mucho más cerca de lo que hubiera podido esperar.
-¿Hola?-pregunté débilmente-
-Hola -contestó una de ellas entre risas-
-Esto no está sucediendo, todo esto esta dentro de mi cabeza-cerré los ojos con la esperanza de abrirlos y estar en casa-
-No estás soñando tontita-escuché una voz masculina y gangosa frente a mí-
Abrí los ojos y al no poder gritar me caí de la impresión, era un humanoide de color rosa, pequeño, calvo y tenía alas pequeñas.
-Tranquila, no te haré daño, pero dime, ¿cómo has llegado hasta aquí sin resultar herida?-se sentó en una orilla de mi botecito-
-No sé de qué habla-lo miré de pies a cabeza con horror-
-Yo creo que si sabes, de Jadisha-me miró-
Entonces sus demás amigos y amigas comenzaron a bajar y a pararse en todo el perímetro del bote rodeándome; todos decían cosas, reían y susurraban. Yo muerta de miedo me quedé en una esquina.
-Esta niña no sobrevivirá mucho tiempo Pross-dijo una de ellos-
-Mejor deberíamos acabar con su sufrimiento, podríamos tirarla al agua del infinito.-respondió otro-
-¿Estás loco? la prefiero de cena que muerta en el agua del infinito-le dio un zape otra de ellos-
-¡Suficiente!-dijo el primero que me habló-mi nombre es Pross, y ellos son mis amigos, Vina, Cross, Marsyy Debie, ¿cómo escapaste de Jadisha?
-¿Escapó de Madam Jadisha?-dijo la tal Vina sorprendida-
-De esa loca nadie escapa-dijo el más pequeño de ellos, Debie-
-Sí, escapé en uno de sus botes, pero ella tiene toda mi fuerza en su poder, y sé que debo volver por ella y recuperarla, porque de lo contrario soy presa fácil para cualquiera. Debo encontrar a Asaü, Persy y a la princesa-suspiré-
Ellos no dijeron nada y me miraron atónitos.
-¿Encontraste a la princesa?-preguntó Pross-
-Sí, la tenía escondida Jadisha.
-¡JA!, ¡te lo dije Pross, ahora paga la apuesta!-gritó burlón Cross-
-Esperen, ¿cual apuesta?-pregunté-
-Cross y yo apostamos, el dijo que la princesa estaba escondida en el castillo de la bruja Jadisha, Vina que estaba en el agua del infinito y yo que estaba en el mundo de los humanos-dijo desilusionado-
-No tengo tiempo de esto, necesito ir a alguna aldea cerca de aquí-dije-
-¿Por qué?.
-Necesito comer y beber algo, muero de sed-dije con la lengua reseca-
Todos soltaron un pequeño grito se susto y asombro.
-Una humana-dijeron todos con los ojos pelados-
-Niña, tienes que salir de aquí, ¿cómo entraste a nuestro mundo?, los portales estaban sellados-dijo Marsy-
-No lo sé, pero si no traigo de vuelta a esa estúpida princesa me matarán-contesté molesta-
-Uy, uy, uy- alguien odia a la princesa-se rió Debie- ¿por qué?.
-No la odio-dije rápidamente pero la rabia sonó mas fuerte que el "no la odio"-
-¿Qué te hizo, pequeña humana?-preguntó Cross-
-Nada-miré al suelo del bote-
-¿Mencionaste algo de Asaü y Persy?, ¡lo tengo!, estabas enamorada de Persy-dijo emocionado Debie-
-Debie, deja a la chica hablar-lo regañó Vina- no puede estar enamorada de Persy porque es sólo un niño, tonto.
-Pero Asaü esta más grande, es como de su edad-sonrió Cross-
-¿Estás enamorada de Asaü?-preguntó Pross-
-No somos nada-dije triste-
-Ay corazón, lamento que ese chico te cambiara por la princesa-me abrazó con un brazo de los hombros Vina-
-No lo entiendo, el me dijo que le daban asco los humanos, bueno, ella es mitad y mitad...pero-suspiré-¿pueden ayudarme?-los miré en suplica-
-No lo sé...no creo, no podemos, bueno, está bien-sonrió Debie- sube en mi chiquilla.
-Debie, no la vas a aguantar, que se la lleve Cross-dijo Marsy- eres pequeño.
-¡No se vale!-dijo molesto-
-Sube a mi espalda, niña-ordenó Cross-
Sin pensarlo dos veces lo hice y comenzó a volar, cerré los ojos al sentir que subíamos cada vez más y más, por el miedo a caerme en la oscuridad ya que yo era más grande que ellos y veía el esfuerzo en sus alas.
Entonces al abrir los ojos vi a un grupo de esas mismas criaturas en color rojo volando con una sonrisa maliciosa viéndome y voló uno de ellos y tomándome del pie me hizo soltarme fácilmente de la espalda de Cross, grité un poco y Cross y sus amigos comenzaron a volar en dirección hacia mí.
-¡Suéltame, monstruo!-dije espantada-
El monstruo rojo no me soltó y más bien se rió al saber que no podía hacer nada por mi misma-
-¡Niña, resiste!-gritó Pross-
Entre ellos comenzaron a forcejear y a caer los rojos al agua infinita y veía sus expresiones de horror al estar a milímetros del agua; mientras que todos forcejeaban con el que me tenía agarrada entonces finalmente logró caer, pero junto con él yo; ellos volaron a toda velocidad hacia abajo para rescatarme, pero a un centímetro mi mano de la de Pross, me sumergí en el agua.

¿Estaba muerta?, abrí lentamente los ojos, no vi nada, estaba en completa oscuridad, no veía nada pero sentía como me iba sumergiendo más y más, era extraño, podía respirar, y esto no era agua normal, era como...como gelatina, sí, exactamente; miré hacia abajo, no había nada pero sentía completamente como no dejaba de descender, entonces a unos de mis costados vi una pequeña luz blanca, intenté "nadar", hacia allá aunque era mucho más pesado que nadar en agua normal, y sin fuerza era casi imposible...no sé cuantos segundos, minutos, horas o quizás días me tomó llegar hasta esa pequeña luz blanca, comía esa cosa gelatinosa y gracias a dios me mantenía viva, y cuando por fin llegué vi que era una persona con los ojos cerrados mientras se hundía, pero tenía una flor forsforescente en la mano, me espanté pero tomé la flor e intenté nadar hacia arriba, era imposible, así que me di por vencida, y me dejé sumergir.
¿De verdad aquí se acababa todo?, ¿todo el esfuerzo fue en vano?, ¿de verdad las cosas se acababan para mí?, ahora mismo ya no me importaba nada, entonces en mi mente hubo un recuerdo, el primer "hola" que tuve con Asaü, nuestro primer beso...nuestra primera vez, la imagen de su rostro misterioso sonriendo apareció en mi mente y de pronto sus ojos negros se tornaron de violeta, sus orejas cambiaron y ambos al mismo tiempo dijeron algo muy concreto, ellos dijeron: "SUBE". En ese momento abrí los ojos y decidida comencé a nadar hacia arriba, unas manos oscuras comenzaron a tomarme de los pies tratando de impedirlo, vi al chico que le robé la flor como lo jalaron hacia muy abajo y desapareció de mi vista, iban a hacer lo mismo conmigo, ¡no!, debía impedirlo, comencé a patalear, lo más fuerte que pude y nadé como loca hacia arriba sin importarme que no tenía fuerza, volví a escuchar el "sube" cada vez más fuerte en mi cabeza, no me detenía aunque sentía como mis músculos ardían en fuego cada vez más, pero ni por eso me detuve un instante, 5, 4, 3, 2, ¡1! y entonces salió mi mano y se sostuvo de algo sólido, poco a poco fui sacando mi cabeza y todo mi cuerpo, estaba bañada en gelatinosidad y me dio mucho frío, comencé a caminar, había llegado por fin a tierra, a lo lejos veía muchas luces, debía estar llegando a alguna aldea por fin, caminé y caminé hasta que me vio una chica quien cargaba dos cubetas con agua y se le cayeron al verme.
-¡Madre!,  ¡Madre ven rápido!-gritó-
En ese momento creí que moriría, mis piernas me fallaron y me caí perdiendo todo el control de mi cuerpo.
Abrí los ojos y estaba recostada en una camilla llena de plantas en la frente y mis piernas envueltas; entonces escuché que alguien entró.
-Su majestad-se inclinó una mujer-
-¿Perdón?
-Princesa, me alegra que este despierta, le traje algo de comer y de beber.
-¿Princesa?, yo no soy ninguna princesa.
-¿Bromea?, es usted idéntica a la de la profesía, todo concuerda, hasta salir del agua del infinito, ¿sabía usted que es la primera persona que logra salir viva?, es usted la princesa perdida-se volvió a inclinar-
Me abochorné.
-¿Qué está haciendo señora? Levántese, no se incline ante mí, debe ser una casualidad, yo no soy una princesa, yo vengo a buscarla a ella, ¿conoce a Asaü?.
-Tiene un rato que pasó por aquí con esa chica Kristië y un niño.
-No, debe estarla confundiendo, esa chica no es Kristië, es Vänira, la princesa perdida. ¿A qué dirección se fueron?-intenté levantarme-
-No, no, princesa, recuéstese, debe descansar, tiene en muy malas condiciones sus músculos.
-Señora, ya dormí aquí toda la noche se lo agradezco, pero debo irme, y deje de llamarme princesa, por favor, me pone nerviosa.
-Todo el pueblo sabe que está usted aquí, y para festejar su honor, le obsequiamos un furí.
-¿Qué es un furí?
-Mírelo con sus propios ojos.
Me levanté con cuidado y salimos de la tienda, todo la aldea estaba ahí y se inclinaron ante mí, me sonrojé y entonces caminó una muchacha con un caballo enorme de color violeta con él. Miré a la señora y ella asintió sonriendo.
-Son todos ustedes muy amables, pero realmente necesito irme-dije apenada-
-Por favor, móntelo-dijo la chica y me extendió la mano-
Caminé hacia ella y me cargó de la cintura subiéndome en el "furí" y todos aplaudieron, ella se subió también y me volteó a ver.
-Te lo explicaré todo en el camino.




jueves, 28 de julio de 2016

9 LA MAGIA SI EXSISTE

¿Dónde estaba?, rayos, me dolía mucho la cabeza y tenía una especie de nauseas extrañas, miré a mi al rededor, estaba en una habitación, si una habitación, era grande, espaciosa, estaba acostada en una gran cama color ¿rosa mamey opaco?, no había luz, las únicas luces que había eran don flores naranjas como toda la demás vegetación, forsforescentes; miré también las pequeñas mesitas que estaban a un lado de la cama, toda la habitación tenía ese toque rustico, hasta las paredes. No podía moverme mucho pero con trabajo logre levantarme, estaba descalza y el suelo era una alfombra del mismo color de las sábanas, me asomé por una enorme ventana y vi que tenía balcón, salí y entonces miré al rededor, no había nada, literalmente era todo negro, estaba en un gran castillo color negro grisáceo, pero entonces me di cuenta que era mar, o al menos era agua porque la pude escuchar rompiendo con las rocas que cubrían el castillo. Espantada corrí hacia dentro y entonces se abrió la puerta.
-Gracias Flën-dijo Jadisha mirando a una persona cubierta de una gran tela negra hasta los pies y solo se veían sus ojos, quien había abierto la puerta-
Me senté en la cama sin decir nada, el tal "Flën", se fue y ella entrando cerró la puerta.
-Muy buenos días, mi querida Violet, hasta que despiertas de tu gran sueño.
-¿Cuanto dormí?-se escapó de mis labios sorprendida-
-Un mes-sonrió- te he alimentado, cuidado, bañado, y los demás cuidados para humanos esperando que despiertes.
-¿Un mes?-me levanté exaltada-¿Cómo que un mes?
-Cariño, no te preocupes, te quedan cuatro meses para traer de vuelta a la princesa, ¿Cierto?
-¿Cómo sabes eso?
-Violet, Violet, yo fui amiga del Rey hace muchos muchos años-miró hacia el sueño mientras sonreía pero en sus ojos veía coraje-
-¿Y...?-yo también miré hacia el suelo-
-No, Asaü no esta aquí, y es mucho mejor, ese chico "todas mías" no se acerque a ti Violet, yo te daré a la princesa, acompáñame-abrió la puerta-
-¿Ella está aquí?-la miré emocionada-
-Sí, hermosa, ven.
Corrí como niña pequeña detrás de ella y salimos por un gran pasillo, al fin podría regresar a casa y ver a Asaü...digo a James, volví a sentirme triste, pero seguí caminando detrás de ella hasta que llegamos a otra recamara y la abrió.
-Buenos días princesa.
Me asomé y había una chica sentada de espaldas tocando un violín con su balcón abierto mirando la luna, era de silueta esbelta y cabellos largos y azules brillantes.
-Es su hora de tocar el violín-me dijo Jadisha sonriendo- entra.
Caminé hacia dentro un poco y entonces dejo caer el violín y se dio la vuelta, sus ojos enormes y violetas me miraron y no pude dejar de observar cada detalle de ella, su pequeña y respingada nariz, su pálida piel y su rojos labios carnosos.
-Al fin has llegado-me tomó de las manos-¿Cual es tu nombre amiga salvadora?-dijo su dulce voz-
-Violet-respondí sin saber que hacer-¿Y el suyo princesa?
-Vänira-sonrió-
-Las dejaré a solas y después bajan a comer algo-dijo Jadisha antes de salir y cerrar la puerta-
Ella se sentó en la cama y me hizo una seña que también fuera, fui y me senté.
-¿Sabes por qué estoy aquí?-dije-
-Viniste a llevarme a casa.
-Así es, ¿sabes?, yo tengo una vida afuera, con los humanos, voy a regresar allá me cueste lo que me cueste, ¿entiendes?.
-Jadisha no te dejará salir-miró al suelo-
-¿De qué hablas?
-Que no te dejará ir sin antes haber hecho algo por ella.
-¿Cómo?, no entiendo princesa Vänira.
-¿Realmente crees que así de fácil me va a entregar para irme sin haber antes haberle pagado?
-¿Pagarle qué?
-Con lo que ella quiera, a cada quien le pide cosas diferentes.
Entonces se abrió la puerta.
-Madam Jadisha pide verlas en el comedor-dijo el mismo chico encubierto de hace rato-
-Gracias Flën-dijo la princesa-
Nos levantamos y bajamos, bueno yo bajé por primera vez en un mes, todo era como vivir en una casa enorme oscura y llena de velas, pero en vez de velas eran flores brillantes; todo era demasiado elegante, pero una elegancia tan diferente a la de nosotros los humanos.
Nos sentamos en aquella enorme mesa de color rojo transparente y brillante.
-¿Y cuando me puedo ir?-levanté las cejas y dije-
En eso llegó Mönisha y se sentó, me miró y me barrió con la mirada.
-Vaya-levantó les cejas Jadisha y tomó de su copa-no tan de prisa, Violet, ¿ya pensaste que me darás a cambio?-sonrió-
-¿A cambio?-me molesté-¿Estás loca?, yo no tengo nada aquí.
-Tienes que hablarle de "Madam" a Madam Jadisha, escuincla tonta-pegó en la mesa Mönisha-
-Esta bien Mönisha-aclaró Jadisha- Violet, entiende, acabo de salvar tu cabeza al yo misma entregarte a la princesa, debes de ser correspondida.
-Pero ya te dije que yo no tengo nada para dar...
-Shhh-me interrumpió- momento cariño, no es gran cosa lo que yo te estoy pidiendo.
-¿Entonces?, ¿qué quieres de mi?
Sonrió macabramente.
-Quiero toda tu fuerza y lealtad, lo equivalente al tiempo de hospedaje que te di, si lo logras sin ningún problema, podrás llevarte a la princesa y estarás de regreso en tres meses exactos.
-¿Y si no acepto qué?, aparte, ¿cual poder?
-Si no aceptas yo en este momento te llevaré con el rey y desapareceré a la dulce princesa-miró a Vänira-
-¡Tienes que aceptar Violet!, quiero volver a casa-me miró Vänira desesperada-
-Hazlo por James, e inclusive por tu amigo Asaü, estoy segura que quieren volver a verte-dijo-
Agaché la mirada triste.¿James?, ¿Asaü?, fruncí el ceño indecisa y al final solo me relajé y suspiré.
-De acuerdo-parpadee fuerte-acepto.
Ella sonrió aún más y entonces al chasquear sus dedos una fuerza comenzó a elevarme y una aura violeta me envolvió, ella abrió un pequeño frasco y una fuerza comenzó a salir de mi boca dirigiéndose al frasco que Jadisha sostenía en sus manos, entonces mi cabello comenzó a crecer mucho más de la forma habitual, mi piel se volvió mucho más pálida y por fin me dejó caer la fuerza.
Abrí los ojos lentamente y estaba sentada con la cabeza tirada en la mesa, vi a lo lejos a Jadisha sonriendo.
-Te cambiamos de ropa, Violet, mira por ti misma.
Volvió a chasquear sus dedos y apareció un enorme espejo en frente de mí. Me levanté y me miré, ¿Qué me había hecho?, Mi cabello seguía siendo rubio, pero ahora lo tenía hasta los tobillos, me salieron dos puntillos a los lados de los ojos, casi en la cien color violetas y mis labios se volvieron totalmente rojos natural; cambió mi ropa por otra manta enredada, con los humanos sería algo tipo short pero de manta al igual que el top y traía una pulsera en el brazo abajo de los hombros, en ambos, y en los tobillos, mis uñas eran largas y violetas y por último mis orejas eran de "elfo". Entonces me espanté.
-¿Qué hiciste conmigo?
-Vamos cariño, si vas a seguir aquí unos meses más, es necesario que luzcas como uno de nosotros, relájate, por cierto, no puedes moverte del todo, ahora te costará algo de trabajo caminar, en especial correr, te extraje toda tu fuerza, ni gritar podrás.
-Oye, no le dijiste la otra sorpresa.-dijo Mönisha-
-Cierto, tu novio vino a verte.
-¿Qué?, ¿De qué hablas?, ¿Asaü está aquí?
-Así es, esta abajo con Vänira.
-Debo verlo.
-Puedes verlo desde aquí arriba, escucharás todo lo que el diga pero no tienes fuerzas para gritar Violet-Flën me cargó y me abrió uno de los balcones-
Me asomé y vi a Asaü junto a Persy parados afuera del castillo y al lado tenían un bote dorado, en el que habían llegado. Entonces salió Vänira y ella corrió y lo abrazó como si lo conociera...el también la abrazó, el tiró las cosas que llevaba en la mano y la...la besó.
-Mi amor, me alegra tanto volverte a ver-escuché la voz de la princesa mientras lloraba al abrazarlo-
-A mi también hermosa, pero al fin estoy aquí, junto a ti.
-¡Asaü!-intenté gritar- ¡Asaü ayúdame!-entonces lagrimas brotaron de mis ojos-
-No te puede escuchar bonita, el vino por la princesa.
-No lo entiendo, se suponía que el vendría a salvarme a mi-no dejaban de salir las lagrimas de mis ojos-
-A Asaü no le importas tú, cariño, el vino a buscar a la princesa, la llevará a casa y ya no tendrá por qué morir si tu no regresas.
-Llévame contigo mi amor-dijo la princesa mirando a Asaü-
-Iría contigo a cualquier lugar.
-Ya rompe el hechizo, ella se está yendo-dije ahogada en el llanto- ya no tiene caso que esté aquí-
-¡Óyeme gran tonto!, ¡vinimos a rescatar a Violet!-gritó molesto Persy-
-Ella me dejó muy en claro algo que tú mismo escuchaste-dijo fríamente mirándolo mientras abrazaba a Vänira.-
-Asaü-susurré mientras arrugaba la cara bañada en lágrimas- no me dejes-me caí abrazando mis rodillas en llanto-
-Te dije que no debías enamorarte de ese muchacho-dijo Jadisha- Pero tu tienes algo que cumplir con o sin la princesa, en un mes serás libre.
Entonces salió y me dejo en el balcón, caminé hasta la puerta principal y la abrí, caminé por las rocas y miré a los al rededores, entonces vi uno de esos botes dorados a lo lejos y caminé hacia el rápidamente y echándolo al agua me subí encima de él, sin esperar un segundo las olas comenzaron a alejar el bote de esa isla donde estaba la casa de Jadisha, aliviada miré si habían remos, y sí habían, pero al tomar uno, ponerlo en el agua se me hundió, no tenía fuerza, lo había olvidado, no tenía fuerza ni para remar, entonces me desesperé y me acosté en el pequeño bote mirando hacia las estrellas, tenía miedo, cada vez se veía más y más lejos el castillo, hasta que desapareció y me quedé en oscuridad total, excepto por la luz de las estrellas que me cubrían en el cielo negro.

8 EL ENGAÑO Y LA VERDAD

Lentamente abrí los ojos, estaba recostada en una pequeña choza café claro, me dolía mucho moverme, entonces vi que tenía mi brazo cubierto de, ¿vendas?, pero parecían plantas, y casi no podía abrir mi ojo derecho, me dolía mucho...pero, creo que realmente me dolía mas mi corazón...pero, ¿por qué?, ese chico era un asco, solamente por ser idéntico a James no significaba que fuera a él, eran dos personas muy distintas, extrañaba mucho a James...Evan...Paige, mi mamá, mis otros amigos...inclusive a Jeff...
-Buenos días niña dormilona-escuché una voz de niño-
Voltee rápido y era un chico, el solo tenía los ojos, cabello y uñas violetas, lucía de unos, ¿13?, muy pálido...igual que yo...y Asaü, apenas rebasaba mi estatura, pero tenía una sonrisa muy cálida.
Lo miré aterrada imaginando algo malo y siguió sonriendo.
-No temas, no te haré daño, mi nombre es Persy, ayer te encontré, estabas muy lastimada y te traje a mi hogar a curarte en lo que vuelve mi mamá.
-Oye, en verdad te lo agradezco, pero de verdad tengo que irme-me levanté con mucho trabajo-
-¿Cual es tu nombre?
-Violet...Violet Smith...
-¿Humana, eh?-sonrió-debo admitir que nunca me gustaron mucho los humanos, pero tu debes ser una linda chica. Y por cierto, te están buscando, dicen a los al rededores que una humana está entre nosotros haciendo el gran reto.
-¿El gran reto?
-Sí, el encontrar a la princesa.
-Pues aquí estoy en persona, buscaré a esa princesa la llevaré de vuelta, y cuando lo haga regresaré donde pertenezco, con los humanos-dije segura- no pienso morir en este lugar.
-Te ayudaré-se puso de pie-
-No es necesario...soy como anti ayuda...
-¿De qué hablas?
-Tenía un compañero y me pelee con él...
-¿Quién?
-Jam...Asaü...
-¿De verdad te pusieron con ese mujeriego?-soltó una carcajada-
-¿Mujeriego?-recordé la cara de Paige hablando sobre James-
-Sí, desde que lo mandó al diablo Kristië sale con mujer tras mujer.
-Espera, el dijo que ella había muerto...
-Claro que no murió, ella cortó con el porque quiso robarle su don de resucitar matándola, ella desapareció de aquí y no se sabe donde está ahora mismo
-Oye, de casualidad ¿no sabes si el sale al mundo de los humanos seguido?
-Creo que no, los odia, aparte tiene un mal carácter, esta loco.
-¿A quién le llamas tonto, mocoso?-escuchamos detrás de el y era Asaü-
-Pues a ti, cabeza hueca, por cierto preciosa, ¿el te lastimó así?
Asaü me miró sorprendido.
-¿Qué pasó contigo?
-Nada-agaché la mirada-
-Ja, nada más te dejo sola un momento y casi pierdes la vida, mírate-
-Sigo creyendo que no necesito tu ayuda para nada-dije molesta-
-Ya la oíste, fuera de aquí Asaü-lo miró a los ojos enojado-
-Tú no te metas enano chismoso, ahora déjanos un minuto a solas.
Persy me volteó a ver, esperando mi aprobación, y le asentí.
-Entraré en 5 minutos, ¿entendiste?-miró a Asaü-
-Como digas.
Se salió y entonces él se sentó a mi lado.
-Esto es lo que pasa cuando me gritas te odio-sonrió-
-No necesito tus reclamos, déjame sola.
-Violet, perdón, es que, que me hablen de Kristië...me, altera un poco, no fue mi intención lastimarte-dijo mirando al suelo-
-Si hay algo que detesto es a los hombres que lastiman chicas.
-No te golpee...solo, ya mejor olvídalo...
-¿Esto es una disculpa?-levanté las cejas-
-Algo así-puso un gesto molesto e incómodo- pero eso no cambia las cosas, te sigo detestando humana.
-Y yo a ti-sonreí-
Entonces entró Persy.
-¿Te encuentras bien Violet?
-Sí, gracias Persy.
-¿Entonces?, ¿nos vamos?-dijo Asaü-
-Una oportunidad más-lo mire seria-
-Yo también iré-dijo Persy-
-¡No!-contestó Asaü de golpe- tú te quedarás aquí con tu mamá.
-Mi mamá debió haber ido con alguna de mis tías, no ha vuelto, aparte sabe que puedo cuidarme solo.
-Que no, ya dije.-reafirmó-
-Vamos Persy-dije-
-¿Qué?, ¿estás loca?, es un niño-me dijo Asaü enojado-
-Sí el quiere ir, irá y punto, aparte no es tu viaje, tú solo me estás acompañando-le dije-
Me levanté con cuidado, al parecer podía caminar, un poco despacio pero podía hacerlo.
-Acompáñenme a encontrar esa tonta princesa-dije con los ojos cerrados-
Salí y entonces sentí como me cargó Asaü en su hombro como si fuera un costal de papas.
-¡Bájame Asaü!, ¡detesto que me carguen!, ¡¡bájame!!-grité mientras le daba golpes en la espalda-
-¡Bájala tonto!-también dijo Persy enojado-
-No te voy a bajar Violet, a tu ritmo lento nunca llegaremos.
-¿Cuánto tiempo me vas a tener así?
-El que sea necesario, así que cállate, no creas que tocar a un humano me pone muy feliz-dijo con desagrado-
Vaya, que persona tan complicada era Asaü, si me odiaba tanto, de verdad no entendía porque me ayudaba, sí, ya sabía que si no también lo matarían a el, o lo encarcelarían, no lo sé, pero fuera de eso, podría jurar que había algo más, algo más por lo que me ayudaba.
Pasaron varias horas e inclusive me quedé dormida encima de el.
-Tomaremos un descanso aquí-escuché su voz-
Abrí los ojos y estábamos arriba de una colina llena de árboles raros y brillantes, el pasto era violeta y las estrellas brillaban a todo su poder.
-Oye, Asaü, ¿Cómo saben cuando es de día y de noche? Si siempre el cielo está oscuro.
-No lo sé, uno se acostumbra a aquí desde que naces, así que automáticamente ya lo sabe tu cuerpo.
-Pero también por las nubes rosas-dijo Persy-
-Oh sí, cuando amanece las nubes se tornan de un color rosa fuerte-confirmó Asaü-
-Vaya, es muy extraño a nuestro mundo, bueno el de nosotros los humanos.
-Persy, ¿puedes ir por un poco de agua para esta humana?-dijo Asaü-
-Sólo por ti Violet-dijo y se levantó desapareciendo entre los árboles-
-Violet...mandé a Persy porque necesito hablar contigo-su tono de voz era algo difícil de descifrar, sonaba triste, serio, incómodo, no decidido, no sé, era extraño-
-¿Qué sucede?-lo miré a los ojos-
-Te dije que lo sentía por lo de ayer, pero también quiero decirte otra cosa...
Mi corazón comenzó a palpitar, sabía que ya venía el, "me gustas",o el "no te odio", moría de miedo.
-¿Sí?-dije-
-Pensé en lo que sucedió, lo de Kristië, y la verdad es que me di cuenta que yo aún sigo muy enamorado de ella, yo la amo y eso nunca cambiará, por eso reaccioné así contigo, perdón por eso, así que no te ilusiones conmigo, no te quiero Violet, no sé si sientas algo por mí, pero ni siquiera somos amigos y no lo seremos nunca, ¿entiendes?, eres una humana y yo un vuntualiano, entre nosotros nunca existirá nada más que compañerismo mientras buscamos a la princesa y la traemos de regreso, y cuando eso se haya cumplido, no quiero que me vuelvas a buscar nunca más, regresarás con los humanos, y todo será normal para ambos; así que no te confundas jamás, algo entre tu y yo, jamás existirá.
Todo se quebró dentro de mí.
-Yo también te odio-me dio un ataque de risa-
El me miró raro, con una ceja arriba sorprendido, pero no podía dejar de reírme.
-Todo es enserio Violet-insistió-
-Lo sé-seguí con el ataque de risa-
-Aquí está el agua chicos-dijo Persy-
-¡Persy!-me puse de pie sin poder dejar de reír- parece que necesitaremos más agua.
-¿Estás bien Violet?-también me miró raro-
-Claro-seguí riendo- dámela, yo me encargo.
Tomé la pequeña cubeta entre mis manos y corrí hacia abajo de los árboles en dirección al río...pero entonces mi risa se fue convirtiendo en llanto mientras más bajaba, hasta que llegué a la orilla del río y me agaché abrazando mis rodillas estallando en lagrimas.
¿Por qué no me quería? lloré, ¿qué había de malo en mí?...un segundo, esto era estúpido, al que yo quería era a James, ¡a James!, no a Asaü por más que fueran idénticos físicamente, eran dos personas diferentes, lo que yo quería era regresar con los humanos para...regresar con mi James, ¿por qué lloraba entonces? Creo que Asaü me hizo sentir lo que yo le hice sentir al pobre de James cuando le dije que yo no lo quería...pero eso si era una mentira.
-Hola chiquilla.
Escuché una voz femenina y levanté la mirada empapada en lagrimas. Era una chica, obviamente vultualiana, demasiado hermosa, un largo cabello violeta, al igual que sus ojos y sus uñas, muy buen cuerpo vestido en una seda negra, se veía joven, ¿unos 28?.
-¿Quien eres tú?-pregunté-
-Soy solo una amiga, mi nombre es Jadisha y sé que tu eres la humana que él rey mando a buscar a su perdida hija.
-¿Cómo sabes eso?
-Cariño, yo lo sé todo-soltó una pequeña risa moviendo sus manos de uñas largas y bien cuidadas-
-¡Madam Jadisha!-otra voz femenina sonó-
Era otra chica como de mi edad de cabello negro corto, delgada y no muy agraciada corriendo hacia Jadisha.
Jadisha volteó los ojos molesta por el grito de su amiga.
-Disculpa es Mönisha, mi asistente.
-Hola humana-me saludó la tal "Mönisha"-
-Hola-las miré aún confundida-
-Yo poseo grandes poderes, y puedo ayudarte a recuperar a la princesa.
-¿De verdad podría hacer eso?
-Por supuesto que sí, preciosa, yo lo sé todo, ¿recuerdas?, puedo ser tu hada madrina si tú quieres-sonrió-
Debo admitir que había algo siniestro en su sonrisa, pero algo me atrajo hacia ella.
-No lo sé-agaché la mirada.
-Ten, come esta flor-sacó una flor de su vestimenta amarilla-
La agarré.
-Es la flor amarilla de felicidad humana, el amarillo es un color humano, vamos, cometela.
-¡NO, VIOLET NO!-escuché a Asaü gritando corriendo con Persy hacia nosotras-
Volteamos las 3.
-Vaya vaya, a quiénes tenemos aquí, al pequeño, y valiente, pero tonto Persy y a el don Juan Asaü, ¿Qué sucedió con tu gran amor Kristië?-soltó una gran risa- Son solo un par de tontos.
-Violet, escucha, ella es mala y traicionera, ven con nosotros, tu sabes que yo sé donde esta la princesa-me miró Asaü-
Lo miré con las lagrimas entre los ojos.
-Lo repetiré una vez más, es mi viaje, y te recuerdo, tu y yo no somos amigos, y algo más, no, yo no siento nada por ti-dije enojada-adiós.
En ese momento me comí la flor y caí desmayada.
-Demasiado tarde bomboncito-le dijo Jadisha a Asaü entre carcajadas-
-NOOOOOO-escuché en la lejanía y me perdí-



martes, 26 de julio de 2016

7 DÍA DE NOCHE

-Despierta-escuché en la lejanía-¿Quieres ya levantarte?
Abrí los ojos y vi a James, bueno a "Asaü", él estaba parado enfrente de mí con un gesto molesto.
-Hola-le dije-
No parecía que había cambiado nada, el cielo seguía igual de oscuro. Me levanté y sentí que rugió mi estómago, oh no, creo que me había llegado mi periodo de menstruación; obviamente me espanté como no tienen una idea.
-Oye, Asaü, ¿me esperas un momento?, ¿Hay un baño por aquí¿-lo miré con terror tratando de parecer tranquila mientras me agarraba el abdomen-
El me miró las manos y luego a los ojos y desconcertado levantó una ceja.
-¿Un baño?, aquí no hay baños, aquí hay vegetación, humana.
Dame un segundo-sonreí y me escabullí entre la vegetación de espaldas-
Genial, ahora ¿que tendría que hacer?, tuve que enrollar muchas hojas y plantas para crear un tipo de toalla sanitaria.
-¿Todo bien?-apareció a mi lado Asaü-
-¡Ay!-grité de terror y me tapé la "truza" que me había dado Menel.
-Tu de todo gritas mujer-refunfuñó-
-¿¡Qué rayos esperas que haga si da la nada apareces asustándome, tonto!?-le contesté molesta-
El giró su cabeza molesto y siguió caminando.
-Cállate y camina Violet, todavía queda camino por recorrer.
Seguimos caminando por un sendero aún en el "bosque" hasta que salimos de él y estábamos caminando entre rocas enormes por un sendero muy angosto, así que íbamos muy pegados. De pronto salieron 5 "hombres" de piel violeta con espadas corriendo hacia nosotros de frente.
-Entréguenos sus pertenencias forasteros-gritó uno de ellos-
-No traemos nada, solo vamos de paso-respondió Asaü-
-¿Comida?-insistió el hombre apuntándonos con su espada-
-Ya le dijimos que no traemos nada-le respondí molesta-
Me miró y sonrió.
-Quiero a la chica-comenzó a reírse con sus amigos mientras ellos le decían "sí", "a la chica"-
-Violet detrás de mí-dijo Asaü sin mirarme-
Obedecí y me puse detrás de el.
Ellos corrieron hacia el con sus espadas gritando y entonces el corrió también hacia ellos, era algo increíble, de pronto desapareció y solo se veía como los sujetos comenzaban a recibir cortadas y comenzaban a caer al suelo sin siquiera saber qué sucedía, yo me tapé los ojos mientras escuchaba sus gritos, cuando los abrí Asaü estaba recargado en una roca soplando sus uñas como insinuando que fue pan comido y ellos estaban en el suelo muertos llenos de sangre.
-¿Qué rayos fue eso?-pregunté espantada-
-Nada, solo yo y mi velocidad.
-¿Por qué me protegiste?
-Si permito que tu mueras, al regresar sin nada me mataran, no te emociones, humana tonta, me sigues dando asco-cruzó los brazos-
-Así...que eres muy rápido, ¿no?
-Sí, eso que.
-Te espero aquí, corre, ve por la princesa, y cuando regreses con ella estaré aquí-sonreí-
-No puedo hacer eso tonta, aparte yo solo soy el acompañante, eres tú quien debe hallarla.
-Sí pero eres tú quien sabe donde esta ella, ¡tonto!
-Por eso debemos ir los dos, ¡tonta!
-Llévame en tu espalda, ¡tonto!
-Tampoco se puede, ¡tontota!
-¿A quién llamas tontota? ¡Torpe!
-A ti babosa, tu frágil cuerpo de humana se desintegraría por tanta velocidad, ¡TONTA!
-¡Ya cállate Asaü!-voltee a verlo a los ojos-
 Pero olvidaba que estábamos en un lugar muy estrecho, por lo tanto muy pegado, así que los dos nos miramos, pero yo comencé a sonrojarme muy rápido.
-¿Qué te pasa?, ¿ya te pusiste nerviosa, eh tontita?-dijo burlón como siempre-
-No, solo que no me siento muy bien-voltee los ojos-
-A ver, déjame ver.
Trató de poner su mano en mi rostro, pero yo aún estaba hirviendo.
-¡No me toques!
Traté de quitar su mano.
-¡Sólo quiero ver como estás!
Forcejeamos mientras trataba de quitar su mano y me tomó de los hombros alzándome a su nivel y me pegó contra una de las paredes de roca, no sentía el suelo, él era muy alto, cerré los ojos y los apreté.
-Deja de hacer tantas tonterías, ¿quieres?-escuché su voz en mi oído-
Abrí lentamente los ojos y vi los suyos, igual de violetas que los míos en mero enfrente de mí, volví a sonrojarme y agaché la mirada-
-¿Asaü?-dije-
-¿Sí?
Sentía que la sangre escurría entre mis piernas.
-¿Hay un río, o un lago, o lo que sea cerca de aquí?
-¿Qué?-me bajó-
-Es sólo que quisiera darme un baño-reí nerviosa-
-No es hora de baños, ¿Qué te pasa? no pienso desperdiciar mi vida buscando a una princesa solamente porque a ti se te ocurre darte baños-contestó molesto-
-Por favor, es urgente-se me comenzaron a cristalizar los ojos-
-De acuerdo, pero este retraso es todo tu culpa.
Nos metimos entre las hierbas y después de unos 15 minutos, llegamos a un pequeño lago, el agua azul celeste brillaba como un foco.
-¿Podrías irte tantito en lo que me baño?
-Si, sí, no me interesa verte humana.
Se dio la vuelta y camino algo lejos, y cuando lo perdí de vista, comencé a desnudarme, y lentamente fui entrando en el agua, estaba tibia,  demasiado agradable...pero no dejaba de pensar, que esto no era más que un sueño, quizá estaba en un hospital en estado crítico, o aún no me hallaban...quizá...quizá ya estaba muerta...
Suspiré y de pronto comencé a notar roja el agua, y espantada miré a los al rededores para confirmar que nadie me miraba, entonces sentí algo detrás de mí, y voltee.
-¡Maldita humana! ¡Vas a morir!-una mujer de gran corpulencia de piel violeta me había tomado de la cabeza y me había hundido en el agua intentando ahogarme- ¡¿Cómo te atreves a llenar de tu repudiable sangre nuestra agua?!-gritaba la mujer mientras seguía con su intento de homicidio-
Entonces desesperada logré tomar uno de sus brazos y la jalé obligándola a caer al agua junto conmigo; pero lamentablemente ella tenía mucho mas fuerza que yo, estaba a punto de cerrar los ojos inconsciente pero decidí dar mi último esfuerzo, entonces con trabajo forcejeando con ella pude sacar mi cabeza, inhalé aire desesperada aún y evitando que volviera a hundir mi cabeza la miré justo a los ojos y grité lo primero que pude.
-¡SUÉLTAME!
Y de pronto sus ojos se elevaron y cayó al agua muerta.
¿¡QUÉ!?, ¿qué había sucedido?, ¿qué había sucedido con esa mujer?, salí del agua espantada y me puse mi "ropa" de nuevo, corrí y choqué con Asaü.
-¿Estás bien? Oí gritos-dijo-
-Vámonos de aquí-dije espantada-
-¿Qué haz dicho?
-¿No me escuchaste?, ¡Vámonos de aquí!-grité-
Él solo me miró raro y me siguió.
Tenía muchos pensamientos dentro de mi cabeza, quizá me había vuelto loca, pero aún sentía sus manos en mi cuello y mi cabeza tratando de matarme...juro que yo no quería matarla, ni siquiera sabía que había hecho, al parecer Asaü estaba molesto conmigo, no debí haberlo tratado así, fui injusta al haberle gritado después que se había preocupado por mí.
-Violet...mucha gente intentará hacerte daño, mutilarte, desollarte...simplemente van a querer matarte, y ¿sabes cual será su motivo para hacer tal cosa?, solamente porque eres una humana.
-Eso es..tan desalmado...
-Ustedes los humanos son más desalmados, nos traicionaron, por supuesto sus gobiernos no permitieron que ustedes supieran de nuestra existencia, porque "almas buenas y curiosas" correrían a buscarnos; no tienes la menor idea de quienes son ustedes los humanos...-dijo con despecho y desprecio-
-¿Por qué nos odias tanto?-lo miré a los ojos-
-Porque ustedes...hicieron algo que nunca les perdonaré, y ya no quiero hablar del tema Violet.
-Asaü, solo quiero que sepas que puedes decirme cualquier cosa.
-Odio a los humanos, sus patéticas vidas, te odio a ti, así que ya deja de hablarme y concentrémonos en nuestra busqueda, es para lo único que me haces falta, ¿entiendes?.
-¿Tú también me odias solamente porque soy humana?
-Sí, y yo también podría matarte, así que cierra la boca.
-Deberías darte la oportunidad de conocer a alguien más...más que a Kristië...
Una chispa se encendió en sus ojos y volteó en segundos pegándome en un árbol.
-¡No vuelvas a mencionar su nombre!
-¡Ella está muerta!-le dije muy molesta ahora-
-¡Cállate estúpida!-me tomó de los hombros y me lanzó al suelo con fuerza-
Me levanté y le di un puñetazo en el pecho.
-¡Tú no me vuelves a tocar idiota!, ¿¡no quieres estar aquí!?, ¡Lárgate imbécil!, ¡no te necesito!-le grité-
Me di la vuelta y me eché a correr, el me alcanzó en medio segundo y me volvió a tomar de los hombros.
-¡Suéltame idiota!-me zafé-
-Violet, no lo lograrás sola.
-¿¡Me odias!?, ¿¡Qué crees!?, ¡yo también te odio!, ¡y no quiero volver a verte en mi vida!, ¡déjame en paz!
Me volví a echar a correr, las lagrimas salían de mis ojos como lluvia de nubes negras,  tenía mucho coraje y simplemente no podía dejar de correr, no podía, seguía sin poder detenerme, hasta que de verdad mis pies de exigieron descanso y me caí en una colina hacia abajo, hasta toparme con un árbol, donde quedé inconsciente.
Estúpido Asaü.





martes, 19 de julio de 2016

6 ASAÜ

Caminé al lado de Menel, pero no dejaba de pensar en James, si esto era una alucinación, ¿cuando tardará en encontrar mi cuerpo dormido...y si no lo es, ¿hasta cuando saldré para volver a verlo? Ahora estaba arrepentida, debí haberle dicho la verdad, James, James, James.
-Hola Asaü, te presento a mi nueva amiga, Violet-escuché decir a Menel-
Voltee.
-James...-susurré sorprendida-
Era James, podía jurarlo, solo que con los ojos violeta, al igual que las uñas y las orejas de elfo, era James!
-Hola-dijo James-
-Hola...-lo miré sin dejar de verlo a los ojos-
El me miró raro, podía notar que estaba aterrado, y a la vez, parecía que me odiaba. Entonces se le acercó otro chico a James, un poco mas chaparro que el y de cabello negro.
-¿Asaü, estás bien?-le preguntó-
-Sí, Ereu, dame un momento.
¿Asaü?, ¿Ereu?, yo recuerdo esos nombres, son los de la conversación de ayer en la neblina, cuando James me encontró y me dijo...que era una alucinación...
-Bueno, creo que ya empezó la ceremonia-dijjo Menel-
Nos paramos en una explanada gigante, donde habían cientos de "Vuntualianos", pero a mi lado estaba James...no lo dejaba de ver, el miraba hacia el frente, sin verme, pero el notaba que no dejaba de verlo, estaba nervioso y tenía el ceño fruncido. Todos estaban en silencio.
-James-susurré-
-Si te refieres a mí, mi nombre es Asaü, no soy ningún "James".- dijo de una manera seca-
-¡USTEDES DOS!-gritó el Rey desde su trono, vi su gran barba larga-
-Disculpe, oh gran rey Tordio, hemos interrumpido la ceremonia, denos una oportunidad-dijo James-
-¿Y qué hay de usted, señorita?-me miró molesto-
-Yo...
-Discúlpela, también gran Rey-interrumpió James-
-No te había visto antes, ven para acá niña-me dijo-
-James-lo voltee a ver-
-Mi nombre es Asaü-siguió siendo frío-
-Ve-dijo Menel-
Caminé entre todos hacia el Rey, y al llegar supuse que debía arrodillarme, lo hice y al parecer estaba en lo correcto.
-¿Cual es tu nombre?-preguntó el rey-
-Violet, Jane Violet, su majestad.
-Nombre de humano, eh, y ¿de dónde eres?
En ese momento supe que se daría cuenta porque no sabía que contestar.
-Yo...-lo miré aterrada-
-Vaya, una humana entre nosotros los Vuntualianos, ¿a esta chiquilla no le da vergüenza hacerse pasar por una auténtica mujer de Vuntualia.¿Tienes algo que decir en tu defensa?-me miró-
-Yo caí aquí por equivocación, yo ni sabía de la existencia de este lugar, déjeme ir con los humanos, no diré nada, lo juro.
-Ya hemos tratado con humanos antes, pero ya no. Lo siento, pero tendré que matarte.
-Su majestad, esta chica es inocente, dele la 2da oportunidad, como a todos los demás-dijo James en voz fuerte viendo al Rey-
-Asaü, ¿Cómo crees posible que esta debilucha niña que se ve que ni a si misma se puede cargar, pueda traer de vuelta a mi hija?, ¿Acaso lo creen posible Vuntualianos?
-La traeré de vuelta-dije sin pensarlo-
-Lo haré, le daré la oportunidad, te daré 5 meses, a los mismos meses que se robaron a mi hija.
-¿Iré yo sola?-pregunté-
-No, que vaya contigo Asaü, ya que veo que se preocupa mucho por ti, he dicho.
Todos le comenzaron a hacer burla a James y el mostraba una cara de desprecio y enojo hacia mí.
-Vayan ya-ordenó el Rey-
Todos nos abrieron paso y comenzamos a caminar en dirección para salir de la aldea.
-James, ¿sigues enojado conmigo?
-A la próxima que me vuelvas a llamar con ese asqueroso nombre humano yo mismo te mataré, así que ya cállate, tú me metiste en esto-dijo molesto-
-Fuiste tú quien quiso salvarme si no mal recuerdo-bajé la voz-
-Ya cállate, solo eres una molestia.
Sentí muchas ganas de llorar y mis ojos se me cristalizaron, él lo notó.
-¿Cómo me dijiste que te llamabas niña?
-Violet, aunque eso tú ya lo sabes, "Asaü"-dije también molesta-
-Violet, no llores, esto se pondrá peligroso mientras más nos alejemos de la aldea, es conveniente que te mantengas fuerte.
-Ayúdame a salir de aquí, por favor, necesito volver a mi casa-dije triste-
-Ningún humano debe entrar aquí.
-¿Sabes? En el mundo de los humanos, voy de intercambio en una universidad, soy muy inteligente.
Me volteó a ver de reojo como esperando a que continuara.
-Y he conocido a mucha gente muy linda en la escuela, aunque debo admitir que extraño a mis viejos amigos y a mi madre.
-Conozco bien a los humanos.
-Conocí a un chico que es idéntico a ti.
-¿Por eso me llamas tanto "James"?
-Sí-bajé la mirada- yo...lo lastimé-me volteó a ver rápido-no quería lastimarlo...
Siguió callado.
-¿Tú tienes novia?
-No...ella, murió hace ya varios años...
-Lo siento...
-Yo también, ¿qué edad tienes?.
-Veinte, ¿y tú?.
-23.
-Debí escuchar a James, el me dijo que no entrara en esta neblina, al parecer el la conocía muy bien-lo miré de una manera pesada-
-Sí que debiste escuchar al chico.
-Necesito volver, necesito hablar con él.
-Violet, ahora ya es muy tarde, busquemos donde dormir por aquí.
Nos detuvimos y de un enorme árbol bajó una hoja gigante y me insinuó que me acostara ahí.
-¿Tienes hambre, Violet?
-No importa...-me acosté deprimida-
-Tienes que estar fuerte, repito-dijo con frialdad mientras sacaba una comida extraña de su bolsa del pantalón-
-Jame...Asaü, no se si podré con esto, ni siquiera estoy segura de lo que estoy haciendo-dije acostada volteada de espaldas- el Rey tiene razón, es imposible que alguien como yo traiga su hija de regreso, lo siento, no debí haberte hablado, así no se hubiera dado cuenta; últimamente he estado haciendo una serie de tonterías...y ahora ya todo se me salió de control...-dije con un tono a punto de llorar-
-Violet, no dejaré que nadie te haga daño.
Abrí los ojos de golpe al escuchar eso, aunque lo dijo fríamente, pude notar la sinceridad en sus palabras.
-Podemos ser amigos Asaü-voltee sonriendo-
-Escucha, lo mejor es que no seamos amigos, entiéndelo, yo...a mi no me agradan los humanos.
-No soy tan idiota, escuché que dijiste que habías encontrado a la princesa si no mal recuerdo.
-Yo jamás dije eso, me matarían si así fuera y no dijera nada.
Lo miré con cara de "no soy una tonta".
-Te diré algo, se donde está, más no la encontré yo.
-¿Ósea que si sabes a dónde nos dirigimos?
-Por supuesto que sí, ¿con quién crees que estás hablando?-hizo una media sonrisa-
-¿Y por qué no les dijiste? Me hubieras ahorrado todo esto, y ahora estaría en casa.
-Porque cuando el Rey da una orden, nadie lo puede cambiar.
Me senté y lo abracé muy fuerte.
-Tengo mucho miedo.
El sólo se quedó inmóvil y entonces lo solté.
-Lo siento-dijo- no estoy muy acostumbrado a los abrazos.
-¿Por qué me odias?
-¿Aparte de porque eras humana?-dijo burlón-
-Eres idéntico a James...
-Pero no soy él, yo soy alguien muy diferente, muy diferente a todos...
-¿Qué sucedió con tu ex novia?
-Ella, se llamaba Kristië, era un año mayor que yo, tenía la sonrisa más bonita que había visto en mi vida, los ojos violetas más grandes y brillantes, estaba completamente enamorado de ella...el Rey la mandó matar porque dijo que sabía dónde estaba la princesa y que no iba a decírselo nunca...al menos eso lo mantiene con la esperanza que ella está viva.
-Esa tal princesa debe ser hermosa...
-Vaya que debe serlo, aunque no andaría con ella jamás, que asco, es mitad humana-río serio-
-Yo creo que eso no debería de importar...
-¿Y tú?, ¿te has enamorado alguna vez?
-Bueno...amé mucho a un chico de Huston, duramos tres años y medio, yo tenía 15 años cuando comenzamos a andar, se llamaba Jeff, un día se fue sin decirme nada y no volvió, hasta un tiempo después.
-¿Y qué le dijiste?
-Que sentía mucho si lo lastimaba, pero que después de todo lo que me hizo pasar, que lloré a muerte y no encontraba desahogo, ¿cómo se atrevía a volver?, que lo sentía mucho, pero que yo ya no lo amaba. ¿Y que aparte cual era el caso? Si el ya no estaba enamorado de mí...
-Qué mal...ahora ya debes dormir.
Me di la vuelta de nuevo y me quedé dormida.
Asaü...James...Asaü....




5 AMISTAD COMPLICADA

¿Qué se supone que debería hacer?, esto era demasiado loco, inclusive me solté a llorar por la mañana, apenas llegando a Alaska y ya haciendo estupideces, pero, ¿lo de James fue estúpido?, había algo que debía aceptar, ya era hora que lo hiciera, James me gustaba, me gustaba y mucho...pero...de ahí no debía pasar a nada, yo vine aquí por una sola razón, para estudiar...de todos modos en unos cuantos meses debía regresar a Huston, el intercambió habrá concluido, y James...desaparecerá de mi vida. Así que por eso mismo no tenía ningún sentido intentar algo con él, simplemente debía dejárselo en claro, a él y a Evan, al pobre de Evan, a Paige, podría seguir hablando con ella por Skype, podría intentarlo con ellos también, pero...solo amigos...Estúpida niña sentimental...ellos no tienen la culpa de nada, de nada de mis tonterías.
Me levanté, me bañé, me arreglé, y salí decidida a hablar con ambos, esto no estaba en mis manos, ni era mi voluntad, yo regresaría y algún otro estudiante estrella ocuparía mi lugar. Conduje hasta llegar a la escuela.
Con actitud seria y ruda entre por el campus y vería al primero que debía enfrentar, Evan. Como era de esperarse estaba sentado con los de su equipo.
-Ojos raros, ¿estás bien?, ayer ya no te encontré y me preocupé mucho.
-Evan, necesito hablar contigo...
-Dime, ¿está todo bien Violet?
-No, no lo está, bueno, debería...
Me tomó del brazo y nos sentamos en otra banca.
-Te escucho.
-Evan, eres un chico lindo a pesar de que me dieron ganas de golpearte cuando te conocí, me agradas, de verdad...y me gustas-medio sonrió cuando dije que me gustaba- pero, esto no va para ningún lado, yo vine aquí a estudiar, en unos meses no me volverás a ver, y las relaciones a distancia no son lo mío, si tu quieres, podemos continuar como amigos.
-Violet-me tomó de  las dos manos-si tu por ahora te sientes más cómoda que seamos amigos, lo voy a respetar, pero, no creas que me estoy dando por vencido, me gustas, y te quiero para algo serio...incluso, de que vayas a Huston no hay ningún problema, tengo suficiente dinero para ir a verte cada dos semanas, o inclusive pediré mi cambio de plantel para irme contigo. Pero yo te respetaré por ahora, quiero que sepas que yo haré lo que sea, lo que sea para estar a tu lado-sonrió-
No supe que decir solo sonreí y me abrazó.
-Debo ir a clases, nos vemos en un rato.
-Claro ojos raros.
Ahora si iba a ser la parte complicada, James...
Entré y me senté donde siempre, él ya estaba ahí.
-Hola Violet-dijo sin verme-
-James...
-Si ya sé, vienes a decirme que mejor seamos amigos, ¿o no?-me volteó a ver a los ojos-
Pelé los ojos.
-James yo...ayer...fue...increíble-me sonrojé-
-Violet, está bien, te entiendo, de todos modos no eres la primera con la que me he acostado.-dijo en un tono burlón-
Sentí tanto coraje que podía matarlo a golpes en ese instante.
-¿¡Qué!?, ¿¡Y eso a mí que me importa!?-grité y todos nos voltearon a ver-
-Pero si la primera por la que he sentido algo sincero...-continuó tranquilo-
No sabía ahora sí que decirle, mi corazón palpitaba muy rápido de nuevo, estaba a punto de volver a echarme a correr sonrojada, pero esta vez tomó mi mano y me obligó a seguir sentada.
-¿Tú, tu sientes algo por mí también? Necesito saberlo-preguntó-
-Yo...James, es mejor que si, que sólo seamos amigos, volveré a Huston y será como si nunca hubiera pasado por tu camino, debes entenderlo.
-Te quiero, te quiero mucho Violet-me miró de una manera que sentí que yo estaba a punto de romperle el corazón-
Y lo hice, por su bien.
-Yo no, lo siento James-me levanté y salí corriendo del salón-
Me di cuenta de algo, le acababa de romper el corazón, pero me lo rompí el doble a mí misma.
Caminé y subí a mi auto, no sabía que hacer, iba llorando, así que solo conduje muy lejos, iba en dirección a donde había ido ayer, a esa neblina que te causaba alucinaciones, estaba muy triste.
Bajé y salí corriendo allá, de nuevo me metí entre la neblina y vi la misma puerta, seguí corriendo y la abrí y al entrar caí de un enorme precipicio, grité hasta desgarrarme la garganta, era todo negro hasta que caí al fondo. Con un horrible dolor de cabeza me levanté y miré a mi al rededor, era de noche, el cielo era extraño, era como si fuera de noche literalmente, lleno de estrellas, y los árboles, los árboles eran distintos, eran color...violeta y brillaban en la oscuridad, ¿dónde rayos estaba?, ¿tan fuerte era la alucinación?, ¡Despierta!, me ordené a mi misma.
-Hola niña, no estás en ninguna alucinación.-escuché una voz-
-¡Ah!-grité espantada al ver que sus orejas eran como...como de elfo, y sus ojos también eran color violeta, al igual que sus uñas- ¿Quién eres?, y ¿Qué estoy haciendo aquí?, no entiendo nada.
-Entraste del mundo de los humanos a nuestro mundo, por la neblina mágica.
-Esto es una alucinación, debo despertar pronto.
-Entiende niña, esto no es una alucinación, esto es Vuntalia, donde vivimos los vuntualianos, los humanos no saben de nuestra existencia, pero nosotros de ellos sí, vivimos en el mismo planeta en diferentes mundos. Hay pocos portales para nuestro mundo, la neblina mágica es uno de ellos.
-No entiendo-me puse de pie- vamos, esto no tiene sentido.
-Vaya que lo tiene, pero debes ser muy cuidadosa, aquí nos dirigimos por un solo Rey, el gran Rey Tordio, pero el odia a los humanos, más bien los humanos hicieron que el Rey los odiara, hace muchos años intentamos hacer una alianza con los humanos, pero ellos intentaron traicionarnos, se robaban a nuestra gente para hacer pruebas; el Rey mandó sellar varios portales, ahora solo quedan 5 en todo el planeta. Entonces años después, el tuvo una hija con una humana que se quedó aquí; un enemigo de los reyes se robó a la princesa siendo una bebé, y la desapareció, nunca supo que hizo con ella, la buscamos varios años, con algunos de nosotros camuflajeados de humanos, en su mundo, pero nunca la encontraron. Ahora debes volver antes de que se cierre la puerta, el Rey te matará si te encuentra.
-¿Cómo te llamas?
-Menel, ven conmigo, te ayudaré a subir.
Caminé a su lado y de pronto se cerró la puerta de un azotón.
-Genial-lo escuché decir-
-¿Qué sucede?
-Se ha cerrado la puerta, tendremos que esperar a mañana, por ahora te esconderé como una de nosotros.
-¿Dónde están todos?
-En el pueblo, estamos cerca.
Caminamos, y después de un largo caminar entre los arboles raros, vi un pueblo lleno de casa como de campar, pero enormes, amarillas y bien iluminadas, todo estaba iluminado, entre tanta oscuridad.
Me metió en una y cerró con un cierre como hecho de paja, su casa era más grande por dentro que como se podía ver por fuera. no habían camas, cocinas, nada que pudiera reconocer de una casa normal.
Entró a un pequeño cuarto y salió con unas manos y unas orejas, obviamente como las de ellos.
-Dame tus manos-lo dijo mientras arrancaba las uñas violetas de esas manos-
-¿Qué estás haciendo? es asqueroso-hice una cara de horror-
-Si quieres volver a ver el mundo de los humanos algún día, deja de hacer caras y dame tus manos.
Insegura estiré mis manos.
-Esto dolerá un poco.
-¿Eh?
En un momento arrancó mis uñas de la mano derecha, solté un grito de dolor.
-Shhh-me calló-
Lamió mis dedos y colocó las uñas violetas, en un instante quedaron pegadas. Hizo lo mismo en la otra mano y en mis pies.
-Ahora descúbrete las orejas.
-Esas no me las arranques-dije con miedo-
-No lo haré.
Solo las pegó encima de las mías, también me dio otra ropa, era de manta, o al menos eso parecía, brillaba en mi largo y rubio cabello y tenía que estar descalza, parecía un tapa rabos y un brassiere, me daba algo de pena estar así. También me puso una pulsera de piedritas en mi tobillo y me miró.
-Ahora luces como una de nosotros, oye, pensé que tus ojos serían un problema, pero nunca vi a un humano con ojos color violeta.
-Tengo un síndrome, pero al menos ya no me siento tan rara.
-Debemos salir al centro, habrá una ceremonia, una boda como dirían ustedes los humanos. Sólo quédate callada y no digas nada, y sobre todo, no te separes de mi lado.



lunes, 18 de julio de 2016

4 LA NEBLINA MÁGICA

Esa noche la pasé muy bien, aunque, admito que no dejé de pensar en James, fue un poco extraña su aparición en aquel lugar; pero bueno, era un lugar al que todos tienen acceso, y es normal encontrarse con alguien que conoces.
En la mañana me despertó un zumbido espantoso, era mi teléfono, me levanté frunciendo el ceño para contestar.
-¿Hola?- dije con voz ronca y adormilada-
-¡Violet!, tienes que contarme todo.
-Paige, son las 5 de la mañana, estaba teniendo una linda pesadilla-levanté una ceja-
- No es hora de pesadillas niña. Evan me marcó, dice que quiere verte a las 9 en el campo de football.
-¿Y por qué no me marcó a mí?
-No seas necia, ya arréglate, corre-colgó-
¿Que rayos le sucedía?, era demasiado temprano aún; pero total, ya no pude conciliar el sueño de nuevo, así que no me quedó mas remedio que meterme a bañar y arreglarme; usé un lindo labial rojo mate y me agarré el cabello con un paliacate, también me puse un lindo vestido negro con flores blancas, una chamarra de mezclilla, unos zapatos de meter y obviamente encima una gran gabardina negra. Tomé un vaso de licuado de fresa, colgué mi mochila al hombro, y me dispuse a salir.
Ya en la escuela, vi que estaba a punto de darme las 9, saqué un cigarrillo, lo prendí y caminé hacia el campo de football, y vi a Evan parado en su uniforme bajo un gran árbol.
-Hola-sonreí-
-¿Cómo estas ojos raros?
-Pues, bien, gracias.
-¿Tienes clases hoy?
-Solo la primera.
-Después quiero enseñarte mi lugar favorito del bosque, ¿qué dices?
-Claro, pero, ahora, debo irme.
-Seguro.
Me di la vuelta y caminé hacia mi salón, de nuevo, era ver a James, pero ni modo, entré y estaba sentado atrás, en mi banca. Me acerqué sin decir nada y me senté.
-Así, así que tú y Evan ya son novios...-dijo sin mirarme-
-No, aún no, ¿por qué?
-Se nota.
-¿Sabes?, el me agrada, admito que al principio lo odiaba, por lo que hizo, pero no sé...
-¿Te gusta a pesar de que te lastimó?-siguió viendo a la nada mientras hablaba-
-Mira, ayer fue nuestra primer cita, no fue nada del otro mundo, es un chico muy dulce, y aparte coincidimos en muchas cosas, sí, me gusta, pero no, no es mi novio.
-¿Y te volvió a besar a la fuerza?
-No, de hecho hoy vamos ir al bosque terminando esta clase.-se me salió decirle-
-Bien, Violet, sigue fingiendo que te gusta.
-¿Por qué piensas que finjo?
-Sé que te pongo nerviosa-volteó su rostro justamente en frente del mío, estaba a menos de un centímetro- ¿o no?-bajó el tono de su voz-
Mi rostro se sonrojó por completo y no supe que decir, me quedé petrificada.
-Se que quisieras tocar mis labios ahora mismo-dijo casi susurrando- ¿o no Violet?
Me levanté y salí corriendo del salón completamente apenada, no fue porque no quisiera besarlo, si no porque jamás me había puesto más nerviosa en mi vida por alguien. Voltee de reojo y lo vi parado en la puerta sonriéndome y levantando una ceja; voltee algo molesta por lo apenada y justo saliendo me topé con Evan.
-¿Lista ojos raros?, vaya estás muy roja, ¿estás bien?
-Claro que sí, solo me acaloré un poco, pero todo bien.
-Ok, vamos.
Caminamos hacia su auto, subí y nos dirigimos hacia el bosque, pero hubo un momento en el que ya no podíamos continuar en auto, y seguimos a pie.
-¿Estás seguro de esto?
-Créeme, es precioso.
-Si tu lo dices...
Caminamos un buen rato hasta llegar a una parte de la montaña donde el sol lograba resplandecer, y se miraba un arcoiris eterno, podía sentirse el aire tan puro, que parecía que respirabas magia pura, y se veía todas las casa hasta abajo.
-Vaya, es hermoso.
-Violet, la razón por la cual te traje aquí fue para hacerte una pregunta.
-¡Mi mochila!-lo interrumpí-¡¿Dónde está?!
-Violet, no sé tu la traías hace unos momentos, iré a buscarla un poco de regreso, no tardo.
El corrió por donde habíamos llegado, y me senté en una roca mientras...entonces pude ver abajo de donde estabamos, una neblina muy intensa, así que intenté bajar, me llamó mucho la atención.
Al bajar cuidadosamente, me escabullí entre la neblina y vi una puerta a lo lejos, ¿una puerta?, ¿qué?.
-¡Escuchame bien Asäu!, si encontraste a la princesa y alguien se entera que no la quieres traer de regreso, te vas a meter en serios problemas con el gran Rey Tordio.
-Ya sé, ya sé, Ereu, pero, si la conocieras, ella es feliz en el mundo de los humanos, no necesita esta clase de traumas, yo sé lo que te digo, es mejor que se quedé con los humanos, y aquí pase el resto de su vida- reconocí esa voz al instante-
-Asaü, tu no eres así,tu odias a los humanos, ¿que pasó?
-No lo sé, solo la quiero proteger, de todos modos es mitad humana...
-¿Te enamoraste de la hija del Rey?-soltó a carcajadas-
-No sé, ella...es, hermosa, e inteligente, es mejor que se quede con lo que sabe.
-Asaü, entre tu y ella no puede haber nada, ella es una princesa, y tu no eres de la familia real.
-Pero, quizá pueda estar con ella en el mundo de los humanos, Ereu, tienes que ayudarme, nadie debe saber que está viva...
-¿Y cómo se llama?
Entonces sin querer pise una rama y se escucho fuerte, demonios, ellos debieron escuchar que estaba ahí.
-Violet-escuché la voz detrás de mí- ¿Qué haces aquí?
-¿Qué haces tú aquí, James?-lo miré extraña-
-De cacería, no entres a esta neblina nunca.
-¿Por qué?, escuché tu voz, ¿conquién hablabas?
-Violet, esta neblina causa aluciaciones, pero en realidad te estaba gritando, ven.
me tomó del brazo y me subió en sus brazos, por alguna extraña razón mis piernas no respondían.
-Debemos salir de aquí.
Me llevó al otro lado de la montaña, ya no podía moverme, ya no podía ni hablar, vaya que era alérgica a esa neblina. Me recostó en el pasto y se sentó a mi lado.
-Violet, te pondrás bien-notó mis ojos de miedo, estaba muy asustada-
Entonces acercó de nuevo su rostro al mío, demasiado cerca, a pesar de que no podía moverme, enrojeció mi rostro, mientras él se acercaba más y más, de nuevo, estaba a menos de un centímetro de mi rostro, y me besó...traté de mover mis labios para corresponderle el beso, pero no podía, aunque eso no pareció importarle, porque el siguió besando mis labios, pronto fue aumentando la intensidad, hasta que de pronto pude mover mis labios yo también, poco a poco pude moverme más y más, hasta que recuperé el movimiento por completo. Nos acostamos en el pasto,y encima de él comencé a desabrochar mi blusa, lentamente quedamos desnudos los dos, y nos entregamos en pasión, ni siquiera sentíamos el frío de nuestro al rededor.

Llegué a mi casa y la mochila estaba afuera de mi puerta...¡Evan!, lo había olvidado por completo, seguramente debía estar molesto conmigo, suspiré hondo y entré, ¿que había hecho?, apenas y conocía a James, que tonta, todo por dejarme llevar; me reí apenada conmigo misma. Ni siquiera vi mi teléfono, me fui directo a la cama.

miércoles, 13 de julio de 2016

3 MIRADAS EXTRAÑAS

Paige había hecho un maravilloso trabajo conmigo,  me quedé un par de minutos mirándome en el espejo, pero ella notó que había algo malo en mi rostro.
-Evan, no, ¿no te gusta, verdad?
-Pues, me lastimó, y me besó a la fuerza, no es así que muera por él-hice una mueca-
Ella rió.
-Violet, no tienes que hacer nada a la fuerza, puedo llamarle y decirle que enfermaste.
-No, déjalo así, de todos modos se lo prometí.
-Ok, dime quién es.
-¿De qué hablas?-parpadee confundida-
-¿Quién es la persona que te gusta?, no me digas que eres lesbiana-peló los ojos-
-No, no soy lesbiana-reí- y pues, no hay nadie que me guste-sonreí-
-Que me digas el nombre! o llamaré a Evan-me desafió-
-Aparte, James no me gusta, ni siquiera lo conozco, me da igual que sea de el.
-¿James?-abrió los ojos- James, ¿qué?
-James no sé su apellido.
-¿Cómo es físicamente?
-Bueno, el, es muy alto, su cabello es largo y castaño, piel blanca, ojos negros, delgado...
-¿James Chad? ¿Ese mujeriego?
-¿Mujeriego?
-Violet, no le hagas caso, su mejor talento es enamorar chicas y luego romperles el corazón, inclusive a mí...
-Dios, Paige, no le lo hubiera imaginado, aparte creo que está molesto conmigo, hace magia o algo por el estilo...
-¿Magia?, No, no, Violet, aléjate de él.
-¿Cómo sabes que es el?
-¿Te curó un moretón chupándote?
-¿Cómo sabes eso?
-Conmigo hizo lo mismo, y con otras de mis amigas...
Eso provocó una desilusión en mí, no me importaba, no era nada mío, pero...aún así, me sentí por primera vez común e igual que todas las demás.
-Violet, olvídalo, saldrás esta noche con Evan, y todo será asombroso, ya es tarde, vamos a tu casa.
Olvidamos el tema de camino a mi casa, y cuando llegamos, ya estaba afuera Evan Nemet, en su auto mustang, y con un gran ramo de rosas violetas en mano, debía admitirlo, se veía muy bien.
-Violet, hola-me dijo cuando bajé del auto- Hola, Pagie.
-Hola Evan-sonrió Paige- hablamos al rato Violet, suerte-rió y se volvió a arrancar-
-¿Lista? Estas preciosa.
-Gracias-me dio el ramo-las meteré a casa-
Las dejé sobre la mesa y volví a salir, me abrió la puerta del copiloto, y arrancamos.
Su auto estaba muy limpio, y tenía puesto su Iphone conectado al estéreo, reconocí la melodía.
-¿Somewhere only we know?-sonreí-
-Claro, es un clásico-sonrió viendo hacia en frente-
-¿Te gusta mucho Keane?
-Unas cuantas canciones, pero lo mío, es mas punk.
-¿De verdad? A mi también, quiero decir, me gusta todo lo que tiene que ver con el rock, el jazz, blues, y música clásica, pero, nada como un buen punk.
-Exactamente, aunque, su anarquía de muchos ahora solo se basa en estereotipos impuestos por la misma sociedad a la cual detestan.
-Es que el punk...
-Lo arruinan los punks-contestó Evan-
-Exacto-sonreí-
-¿Y..por qué viniste hasta Alaska?, eres del sur de Estados Unidos, ¿no?
-Así es, Huston Texas es mi hogar, pero aparte de mis buenas calificaciones, me venía bien alejarme de todos allá.
-¿No te llevas bien con tus padres?
-No, claro que sí, bueno, con mi mamá, a mi papá nunca lo conocí.
-Lo siento.
-No te preocupes.
-¿Y tus ojos raros?
-No te burles, yo no pedí que mi genética se alterara, y que mis ojos sean de un color extraño.
-De hecho, tus ojos son hermosos.
Me sonrojé.
-Pues, gracias-sonreí apenada- y tú...¿no tenías novia?
-Ya te enteraste tu también eh, Jazmine...ella, me engañó con Ariel...
-¿Te cambió por una chica?
-No, Ariel es su entrenador personal, y ella, decidió quedarse con él.
-Lo lamento.
-No importa ya, si ella es feliz, esta bien.-me miró y sonrió- Bien, llegamos ojos raros.
Un gran letrero de color verde en grande decía "RINNI'S CLUB", y hasta afuera se escuchaba la música; estacionamos su auto y bajamos, el dijo su nombre al que atendía y de inmediato nos dejaron pasar. Era un lugar grande, había una gran barra, camareras bien vestidas, todas parecían super modelos, y toda la gente iba vestida algo elegante. Nos sentamos en una mesa alta, y él de inmediato ordenó dos copas de champaña de la más cara.
-¿Quieres algo de comer?
-De acuerdo, no he comido en todo el día.
-Pídelo Violet, lo que se te antoje.
-Gracias Evan.
Vi el menú, y nada se me antojaba, y no porque no tuviera hambre, si no porque no conocía ningún platillo que nombre raro del menú, pero finalmente pedí mariscos.
-Bueno, Violet, ¿Qué te gusta hacer?
-Pues, soy una persona muy tranquila en sí, pero me gusta cantar, y me encanta dibujar.
-Eso es lindo, ¿tocas algún instrumento?
-La guitarra nada más.¿y a ti? aparte de besar chicas a la fuerza.
Evan soltó una carcajada.
-Ya te pedí disculpas, no lo volveré a hacer, tienes mi palabra, niña.
-De acuerdo, Evan.
-Oye, discúlpame un momento, debo ir al baño.
-Seguro.
Se levantó y lo seguí con la mirada hasta que cruzó una puerta brillante que decía "Caballeros", entonces noté que justo a lado alguien me miraba, no distinguía quien era, pero sabía que no dejaba de mirarme. Me sentí muy incómoda, y de pronto, aquella silueta se levantó y se me acercaba, sentí una especie de miedo, que me daban ganas de correr, pero me quedé sentada, como si hubiera dominado mi alma por completo.
-¿Violet?, ¿Qué haces aquí?
Reconocí la voz de inmediato.
-¿James?, ¿Qué haces tú aquí?, a mi me invitó Evan Nemet.
-Supuse que ese ricachón no tardaría en buscarte, mejor ven a mi mesa, conmigo, le diré que tuviste que irte por un accidente.
-No.Él me agrada, y me quedaré aquí con él.
-¿Sigues molesta conmigo?
-No, pero, es mejor que dejemos de hablar.
-Pero, ¿por qué?
-Yo iba a buscarte, y pedirte una disculpa, pero entonces me dijo Paige que-negué con la cabeza-
-Aguarda, ¿dices que te dijo algo Paige Walter?
-Así es, y le creo.
-Seguro te contó cuando "le rompí el corazón"...
-Te llamó mujeriego, pero, ya, es mejor que te vayas, pronto volverá Evan.
-Como quieras Violet-se dio la vuelta molesto-
Volvió Evan, y estaba un poco despistada por lo que había ocurrido, pero terminamos la noche bien, me llevó a mi casa y se despidió de mi con un beso en la frente.

lunes, 11 de julio de 2016

2 GÜERITA FENÓMENO

Al ver que aquel moretón había desaparecido como arte de magia, tuve una serie de emociones, la primera fue sorpresa, así que esto sucedió:
-¿Cómo le haz hecho, James?-pregunté boquiabierta-
-Yo no hice nada, Violet.
Y entonces, fue enojo.
-No me gustan las bromas, y menos de este tipo-me levanté un tanto asustada, y molesta por no quererme compartir su secreto-
-Vamos Violet, solo déjalo así, no entiendo que rayos tiene de malo ayudarte-también se había levantado-
-Como quieras, por favor vete...
-Oye, no tienes q...
-¡Qué te vayas!, ¡no te quiero ver en mi casa!-grité-
Me miró con una mirada extraña, como molesto, pero triste a la vez.
-¡Lárgate!-repetí con un poco de menos intensidad-
El sin decir palabra se dio la vuelta y se fue.
-Que estúpida soy-me dije a mi misma con desánimo- pobre James, el sólo me había ayudado, no tuve por qué ponerme así de grosera con el...ah, seguramente me odia, y ya no volverá a hablarme.-suspiré- quizá debería disculparme, pero hoy no, mañana, sí, mañana.
Me lavé los dientes, me puse mi pijama favorita, y entonces al fin, me acosté a dormir.

A la mañana siguiente desperté con una sensación de vacío, y lagrimas brotaron de mis ojos, iba a ser realmente difícil adaptarme a mi nueva vida, pero sin más ni menos, me levanté y me metí a bañar, me puse ropa sencilla, y obviamente no podía faltar mi gran abrigo negro.
Conduje lo más rápido que pude, se me había hecho tarde para mi primera hora, como siempre, la primera era con James..y eso lo hacía todo más complicado. Al fin llegué a la escuela y entré, sin querer le tiré el café encima a una chica que caminaba con su café en mano, y yo, en mi torpe intento de correr al salón, se lo vacié todo encima.
-¡¿Qué te pasa estúpida?!-me miró completamente enojada-
-Lo siento, yo..intentaba
Sus chinos castaño oscuro hasta la cintura estaban empapados de café, y pude notar su brassiere a través de su blusa color naranja, debo admitir que su impresionante altura, como de 1.80, era intimidante, notaba de edad unos 25, aunque era bastante bonita, su color de piel moreno resaltaban sus ojos verdes, y su complexión delgada, me obligó a verla completamente...pero ella lo tomó a mal.
-¿Quién te crees que eres? No eres mas que una novata, un bicho raro, una estúpida, ¿crees que puedes correr tirándole el café encima a la gente como si fueras la maldita reina del mundo?
-No, lo siento.
-A ver, güerita fenómeno, te voy a enseñar a no meterte con tus mayores-tiró su mochila, al igual que su chamarra-
-No tengo tiempo para esto, disculpa tengo clases-dije antes de echarme a correr a mi salón preocupada porque el maestro no me dejaría entrar-
Escuché sus gritos a lo lejos "eres carne muerta güerita fenómeno", entre otros insultos, bueno, "fenómeno", era evidente porqué lo decía, ¿Qué persona normal tiene ojos color violeta?.
-Mr. Craige, ¿puedo pasar?-pregunté abriendo la puerta del salón sofocada-
-¿Qué ocurrió con usted, señorita Smith?
-Lo lamento, he tenido un incidente de camino al salón.
-Pase, 15, minutos, sólo 15 minutos de retraso acepto.
-Gracias.
Entré y me senté en la banca del final, entonces al minuto entró James, y obviamente también lo dejó pasar; pero el no se sentó a mi lado esta vez, escogió una banca hasta el frente, junto a una chica llamada Stacey Queen, la bonita y zorra. Y supongo que eso significaba dos cosas: la primera era que el día de ayer se sentó conmigo solo por cortesía por ser nueva, pero eso no significaba que lo haría siempre...y dos, definitivamente estaba molesto por lo de anoche.
Decidí no acercarme a el por el momento, y ya fuera de clase pedirle disculpas, así que solo lo observé toda la clase analizando su conducta, pero, ni siquiera me miraba, era como si no existiera para él.
Al final de la clase, el solo se levantó y se fue rápido sin quiera mirarme por supuesto; pensé que debía darme a la tarea de buscarlo, lo seguí hasta una jardinera cuando escuché detrás de mí .
-¡Buenos días ojos raros!-escuché una voz, a la que reconocí-
voltee y pude ver que era, Evan, el idiota.
-¿Y tú que rayos quieres?-seguí caminando hacia James, quien estaba algo lejos ahora-
-Disculparme, por lo de ayer-nos detuvimos y lo miré a los ojos esperando a que continuara, entonces también noté de reojo que James nos miró- fui un idiota, no debí hacerlo.
-Pues efectivamente no debiste hacerlo.
-Déjame ser tu amigo, y déjame compensarlo, te llevaré a cenar esta noche al Rinni's club, no aceptaré un no por respuesta-sonrió aquel guapo muchacho-
-Evan, yo, no sé-negué con la cabeza pensándolo-
-Jane Violet, ¿es tu nombre no?, sólo déjame compensarlo, no haré nada tonto, lo prometo.
-De acuerdo-dije sin pensar-
-Esta noche paso por ti a las 7:00pm, en tu casa. ¿en dónde..?
-En Mobile Park, la casa de al fondo pegada a la montaña.
-Seguro, te veo esta noche-me dio un suave golpecito con su dedo en la frente y se fue corriendo con los de su equipo-
-¡VIOLEEEEET!-escuché un grito detrás de mí-
-Paige, ¿todo bien?
-¡Te acaba de invitar a salir Evan Nemet!, ¿sabes lo que eso significa?
-Realmente no-dije confundida-
-Todas las chicas te odian-dijo emocionada-
-¿Y eso debe alegrarme?
-¡Claro que sí! Ahora eres popular, y Jazmine McCrayn no tarda en enterarse, ¡se pondrá como loca!-sonrió-
-¿Ok?
-Ahora, dime, ¿exactamente cuando van a salir?
-Esta noche, ¿por qué?
-¿¡Esta noche!? Ven aquí niña, tu y yo tendremos una cita antes con mis maquillajes.
Me tomó la mano y corrimos hasta su auto.
-No tardaremos mucho.
Acepté no muy convencida, aunque, ni siquiera pidió mi autorización, y en un momento a otro estábamos en su casa, y ya me había sentado en una silla, sacó todo su equipo de cosméticos, era impresionante cuantos tenía. Me hizo mil cosas, unas hasta me dolieron, pero a final de cuentas, quedé hermosa, hasta un vestido ya me había elegido.
Me miré al espejo.
-¿Que has hecho, Paige?

sábado, 9 de julio de 2016

1 JUNEAU ES VIOLETA

Mi primer día de intercambio en Juneau, Alaska, la verdad es que no estaba muy convencida de haber dejado Houston, Texas, mi lugar de nacimiento; pero, estaba completamente segura que eso iba hacer a mi madre feliz, ya no tendría que hacerse cargo de una hija más, una mayor hija más.
Mi nombre es Jane Violet Smith, pero, desde que nací todos me llaman Violet, ya que, por alguna extraña razón, el color de mis ojos es violeta...sí, ya sé, deben estar pensando, "eso no existe" "bicho raro", pero créanme, ya me acostumbré. Los doctores me diagnosticaron síndrome de Alejandria, y honestamente nunca investigué al respecto, nunca me importó.
En fin, tengo 20 años y la razón por la cual me mudé en si aquí, fue por mí, y por mis excelentes calificaciones, por supuesto, llena de dudas y miedo, pero aquí estoy. Esta casa no es tan grande como se veía en las fotos, pero es accesible, cómoda y cálida, y "cálida" en el estado de Alaska, es casi imposible.
Me estiré lo más que pude, para meterme a bañar, tenía que acostumbrarme a esto, el incontenible frío matutino, iba a ser complicado...muy complicado; pero sin más, me levanté de las cobijas y me apresuré a meter mi cuerpo desnudo bajo la regadera, ese shampoo de frutas me traía muchos recuerdos, ¿por qué nos tuvo que abandonar mi papá cuando mas lo necesitaba?, aún recuerdo cuando me dio un beso en la frente a los 6 años, se subió a su auto, en el que nunca volvió...pero, ya no importaba eso, ya nada importó desde el momento en el que subí a ese avión que me llevaría a un destino lejano, quizá yo al igual que mi papá, jamás volvería a casa.
Me puse unos jeans, una camisa, botas, y por supuesto un buen abrigo muy caliente color negro, repartí mi mojado cabello rubio en dos lados para poder ponerme el gorro, y así salir a la universidad. Entré en mi auto y llegué.
De pronto sonó mi teléfono, lo saqué con mucho trabajo de la mochila y vi que era mi madre, Katie Jackson.
-¿Qué sucede, mamá?
-¿Cómo has llegado, cariño?, ¿está todo bien?
-Sí, mamá, pero acabas de interrumpir mi primer día de clases, estoy en el estacionamiento-dije con un tono tranquilo-.
-Oh, lo siento bebé, me marcas cuando llegues a la casa, le marcaré de todos modos a Ronald para saber que llegaste a casa.
-Mamá, no soy una niña, estaré bien, te lo aseguro.
-Adiós hija, mucha suerte.
Entonces colgué, lo había olvidado por completo....Ronald, el amigo de mi madre, aquel hombre grande y gordo que había mandado por supuesto a espiarme. El trabaja de portero del fraccionamiento donde yo vivo, no me imagino por que estaba tan insistente que comprara aquí...
Entonces me dirigí a mi salón.
-Hola!
Escuché una chirriante vocecita detrás de mí, y volteé.
-Hola..
Le respondí a aquella chica de estatura promedio, morena, muy bonita, y emocionada.
-Tu eres Jane Smith, no?
-Violet
-Claro, Violet-hizo una cara de desentendimiento.
-Es mi segundo nombre, pero todos me llaman así.
-Tus ojos...son, violetas-me miró raro directamente a los ojos-
-Sí.
-¿Usas lentes de contacto?
-No, tengo un síndrome nada común-me sentí incómoda-
-Claro. Yo seré tu guía de intercambio-sornió cambiando de tema- mi nombre es Paige Walter. De Houston a Juneau debe ser muy difícil la transición.
-Amm, lo es, Paige.
-Este año tu has sido la más bonita de las de intercambio, usualmente todas son unas moscas muertas, feas y bobas, bueno, aparte de lo evidentemente inteligentes-rió-
-Por supuesto-me reí tímidamente-
-Me agradas Violet, ven, te mostraré la escuela.
Me tomó la mano y me guió casi corriendo a enseñarme todos los salones, y al final, me llevó al mío, me deseó surte y me pidió que la acompañara a la cafetería cuando terminara la clase, y obviamente yo acepté.
Me senté hasta el final sola, todos me miraron raro y unos cuantos me saludaron; hasta que entraron todos, y entonces entró él, un chico alto, muy alto, ¿1.95?, cabello un poco abajo de los hombros castaño claro, ojos marrón oscuro, piel...muy blanca, y exageradamente guapo, me miró y me sonrió; se sentó a mi lado y me puse nerviosa...pero notaba algo familiar en el.
-Hola Violet-me miró-
-¿Cómo sabes mi nombre?
-Lo vi pegado con tu fotografía afuera en la lista de nuevos estudiantes de intercambio.
-Vaya, que pena...
-¿Cómo te llamas tú?
-James..oye, tus ojos, son de color...-tomó un mechón de mi cabello que me había caído a la cara y se acercó demasiado a mí, tanto que sentí como mi corazón palpitó muy rápido- de color, violeta...-en un instante se puso algo serio-
-Sí, es de nacimiento, los doctores dicen que tengo el síndrome de Alejandría, debe ser una alteración genética, o algo así, pero la verdad es que veo muy bien, y no tengo problema alguno.
-¿Cuantos años tienes Violet?
-20, ¿y tú?
-23...
Estaba tan entretenida hablando con el que ni me di cuenta que ya había comenzado la clase, obviamente el profesor me obligó a presentarme, pero estaba bien, nunca fui tan penosa.
-Y...¿de dónde has venido?-continuó James-
-Houston, Texas.
-Seguro, yo nací aquí en Alaska, si quieres un día de estos, puedo llevarte a dar un tour por el bosque, ya sabes, para que no te pierdas.
-¿No eres, un...psicópata, o algo por estilo, verdad?
El soltó una ligera carcajada y negó con la cabeza.
Entonces sonó el timbre y me levanté.
-Ha sido un gusto, James-me disponía a salir del salón cuando sentí que tomó mi brazo-
-Oye, ¿en qué fraccionamiento vives?
-En mobile park
Me soltó y se fue antes que yo rápidamente.
Salí del salón y me disponía a ir a la cafetería, pero no conocía obviamente la escuela, así que de pronto me encontré en el campo de football. De pronto un chico del equipo de football, alto, fornido, rubio y guapo, se me acercó corriendo y tomándome muy fuerte de los hombros me levantó y me pegó contra una pared que había atrás de mí, me pegó en ella y me besó. Yo muy confundida quité mi rostro, y me exigí que me bajara ahora ya muy molesta.
El me bajó entre risas y todos nos voltearon a ver, fuimos una clase de "show", sus amigos del equipo de football no podían contener sus carcajadas.
-Lo siento-rió- ha sido un reto.
-No me interesa, voy a quejarme en la dirección, estúpido!
No estaba segura pero de reojo me pareció ver a James a lo lejos bajo un árbol. Me di la vuelta muy molesta y mágicamente encontré la cafetería, entonces Paige corrió hacia mí con gesto de preocupación.
-¿¡Estás bien Violet!?
-Sí, solo un estúpido chico de football, me besó en contra de mi voluntad.
-Es Evan Nemet, mira a todas las chicas al rededor-voltee y todas me veían con miradas que no decían mas que un "te odio"- Es guapísimo, el más popular, acaba de terminar con Jazmine McCrayne, la diva popular sin cerebro de esta escuela. Pero el no ve a nadie más de nosotras, te odian porque el te acaba de besar.
-Para mi no es más que un idiota.
Terminé las demás clases, obvio, Paige me guió a todas, y finalmente regresé a la casa, no vi a -Ronald, gracias a dios.
Cansada y ya en casa, comí atún que había comprado con ensalada, también terminé de desempacar, hice la tarea. Totalmente libre, salí al jardín de afuera, que realmente era una montaña tapizada de pinos, el inicio del bosque, saqué un cigarrillo y lo coloqué entre mis labios, lo prendí y me quedé simplemente parada ahí, también había hablado con mi mamá, cuando de pronto tocaron a mi puerta, desconcertada salí a ver de que se trataba.
-¿James?, ¿Qué haces aquí?
-Hola Violett
-¿No es algo tarde?
-Lo sé, solamente, quería preguntarte, si estabas bien...
-¿Bien, por qué?
-Por lo del idiota de Evan.-tenía un gesto serio, pero yo me daba cuenta del enojo dentro de sus ojos-
-Este, claro, estoy bien.
-¿Entonces qué es eso de tu brazo?
Miré mi brazo, porque ya no traía chamarra y usaba una playera de manga corta, no me había dado cuenta, pero tenía un gran moretón, justo de dónde me había agarrado el tal Evan.
-No lo sé, lo acabo de ver.
-¿Puedo pasar?
-Por supuesto, pasa.
Nos sentamos en mi nueva sala, de pronto el se hincó en frente de mí.
-Dame tu brazo.
-¿Qué?
-Confía en mí, te curaré.
-James, es sólo un moretón, no es nada del otro mundo.
el no me escuchó y tomó mi brazo, y comenzó a lamerlo viéndome a los ojos; esto me sorprendió mucho, pero despertó una reacción en mi cuerpo, ni siquiera me incomodaba, la piel se me puso de gallina y tuve un ligero impulso de besarlo, pero me contuve.
-Ahora cierra los ojos Violet.-escuché su voz, y en su tono sentía que el estaba experimentando la misma sensación que yo-
Cerré los ojos, y por un momento por mi cabeza un "me va a besar", mi corazón palpitaba muy fuerte de nuevo.
-Ahora, ábrelos.
Abrí los ojos tal como me indicó y vi que seguía ahí hincado, esa pequeña esperanza que se había formado en mi de que besara había desaparecido y sentía una extraña especie de "corazón roto, pero era demasiado estúpido, lo acababa de conocer ese mismo día.
Entonces miré mi brazo, y como arte de magia había desaparecido el moretón.