lunes, 19 de junio de 2017
14 PRUEBAS
Estaba en una confusión incomprensible, sentía que mi cabeza iba a explotar y veía todo borroso, mi lengua estaba seca, era una sensación como si hubiera regresado de la muerte, como haber desaparecido miles de años y de pronto volver.
-¿Mamá?-dije lentamente-
-No digas nada Violet, ¡tengo que avisarles a los demás que has despertado!.
Ella salió corriendo de la habitación exageradamente iluminada, voltee al rededor y note que el cuarto estaba repleto de rosas y flores de todo tipo y colores, ¿eran para mí?.
-¡Violet!-una voz masculina y familiar gritó-.
-J...James...-dije asombrada al verlo-.
Lagrimas salieron de sus ojos al instante pero la sonrisa nadie se la quitaba.
-¿En dónde rayos has estado ojos raros?-comenzó a reír mientras las lagrimas seguían saliendo de sus ojos-
Traté de acordarme...pero no recordaba nada....nada más que oscuridad sin fin.
-Yo...no lo sé-fruncí el entrecejo-.
Los doctores me dieron de alta poco tiempo después, tenía que ir a rehabilitación porque no podía mover algunos músculos aún, y caminar fue difícil al principio, pero me sentía feliz, estaba en Houston en mi vieja casa con mi madre y James se estaba quedando a dormir en el sofá. Y así pasaron 16 semanas.
Era una tarde lluviosa, pero hacía calor, mi madre había salido de compras y estaba sola en mi habitación leyendo, de pronto alguien tocó a mi puerta.
-¿James?-pregunté al no estar segura-.
-¿Puedo pasar?-escuché su voz-.
-Claro, pasa.
James entró y se sentó a la orilla de mi cama.
-Aún no me la creo que estés aquí.-dijo-
-Yo tampoco creo que estés aquí, ¿qué pasó con la escuela?.
-Pues, de hecho venía a despedirme...
-¿Despedirte?-me espanté-.
-Sí Violet, tengo que regresar a Alaska, Juneau, ya he estado aquí por casi medio año, pero vendré a visitarte cada 3 o 4 meses lo prometo, un amigo ha estado cuidando tu casa y te dieron baja temporal en la escuela.
Sin pensarlo tome su mano.
-No te vayas-me puse triste- no sabes cuanto tiempo te estuve buscando-lo dije sin pensar-.
Se notó sorprendido, y sonrió.
-Ven-dijo abriendo sus brazos-.
Llegué hasta el y lo abracé.
-Parece que ya te puedes mover bien-lo dijo en un tono un poco extraño, diferente-.
Yo no dije nada y sonreí, entonces de pronto el se puso de pie y comenzó a desabrochar su camisa; lo miré perpleja.
-¿James?, ¿Qué estas haciendo?-pregunté algo confundida-.
El me tiró a la cama y comenzó a besarme apasionadamente, entonces recordé que venía a continuación, pero no sabía que hacer, sus caricias poco a poco comenzaron a ser mas intensas, e involuntariamente lo empujé con las manos levantándome de la cama, me acomodé la blusa y nos miramos a los ojos, el al instante puso una mueca de que no entendía que pasaba.
-Yo...no creo estar lista para esto aún-dije-.
Un sentimiento de tristeza profunda me invadió y comencé a llorar, lo cual evidentemente hizo que el se sintiera mal, se levantó y se puso la camisa.
-Lo siento Violet-me abrazó-yo entiendo.
No podía detener mi llanto, pero no quería hacerlo sentir peor, así que le sonreí aún llorando.
-No sé que me esta sucediendo James, no eres tú, es solo que no puedo, es que-sollocé- no quiero que te vayas.
-Entonces ven conmigo-dijo tranquilamente-.
-Pero...mi mamá...
-Violet, tienes que tomar una decisión, que es lo que quieres tu.
-Prefiero morir a no estar contigo, no puedo vivir feliz sin ti, no quiero que te vayas, y si tu te vas, no sé que será de mí.-lo abracé lo más fuerte que pude-.
-¿Entonces, mi amor?.
-Iré contigo-sonreí-.
-Pero, ¿estás consciente que si te vas conmigo ya no vas a regresar?-dijo seriamente-.
Fruncí el ceño.
-¿Qué?, ¿por qué ya no habría de poder volver?.
-Violet, tienes que tomar una decisión ya, podemos escaparnos juntos, irnos lejos y no regresar, solo seremos tú y yo viviendo juntos y felices por siempre, ¿qué acaso eso no es lo que quieres mas que a nada?.
-Te amo, pero, mi mamá no ha hecho nada malo como para no volver a verla, ¿para qué irnos lejos?, ¿y si no me voy contigo?, ¿me vas a volver a abandonar por Kristië?.
-¿Quién es Kristië?.
Era cierto, ¿quien era Kristië?, ¿qué había dicho?.
-¿Y a dónde quieres que vayamos?-pregunté-.
-A donde no nos van a poder volver a molestar-puso su mano detrás del pantalón buscando algo-con esto-sacó una pistola-.
-¡No!, ¡James!, ¡¿te has vuelto loco?!-me pegué aterrada a la pared-.
-Por ti, Violet, mira, puedes dispararte y luego me dispararé yo, o puedo yo dispararte a ti y luego a mí, no tengas miedo, te prometo que no dolerá.
-¡Por favor James, no quiero morir!-dije llorando a más no poder-.
Entonces escuché el auto de mi mamá estacionándose.
-Perfecto, primero tendré que encargarme que ella no suba-dijo molesto James- quédate aquí-me dijo-.
Salió cerrando la puerta con llave. Corrí y me asomé por mi ventana.
-¡Corre mamá!, ¡vete de aquí!, ¡corre!-grité lo más fuerte que pude llorando-.
¿No que serías fuerte y ya no llorarías por nadie?, ¿no que ya nadie tendría que salvarte? Mentirosa, dramática, cobarde.
Escuché una voz diciendo eso en mi cabeza repetidas veces.
-¡Cállate!-grité-¡Cállate!.
Mataran a tu madre en estos momentos por tu culpa, ¿qué vas a hacer?, eres torpe, débil y miedosa.
-¡Ya!-grité-.
De una patada abrí la puerta y bajé corriendo las escaleras, mi mamá estaba en el suelo rogando por mi vida y el le apuntaba a la cabeza. Sin pensarlo corrí contra el y lo tiré al suelo cayendo yo encima comencé a darle puñetazos en la cara con una fuerza sobrenatural, hasta que mis puños se bañaban de sangre, y quedo inmóvil. Me levanté aterrada y voltee, mi madre ya no estaba, James estaba muerto en el suelo y de pronto tuve un recuerdo bastante extraño.
Me levanté de la cama y comencé a llorar porque no pude acostarme con el y James me dijo que me entendía, entonces llegó mi mamá y dijo que bajaría a ayudarle con las bolsas de comida, corrí a la puerta y la cerré con llave y puse a llorar.¿Qué?.
Voltee a ver el cuerpo de James y no había ninguna pistola.
Mientras el ayudaba a tu mamá a bajar las cosas, te le lanzaste a golpes porque se iba ir a Alaska, maldita enferma mental.
De nuevo escuché la voz. Mis ojos se llenaron de lagrimas, ¿ahora que vas a hacer?-me pregunté a mi misma- estaba en estado de shock no podía creer lo que estaba viendo y lo que había hecho.
Voltee y me miré en el espejo de la sala, estaba vestida de una manera muy extraña, como si fuera una clase de disfraz para halloween y eso solo me trajo una sola palabra a la mente. VUNTALIA.
¿Qué era la realidad?, ¿acaso la realidad existe?, me tiré al suelo y entre llanto concilié el sueño a un lado de mi amado, a quien yo había asesinado.
Hacia mucho calor y no podía respirar bien, ni siquiera podía abrir los ojos de lo mareada que me sentía, era como si mis pulmones se estuvieran carcomiendo, pero logré abrir los ojos porque sentía que ardía, estaba en el suelo en medio del incendio, poco a poco me levanté, "¿por qué no me quemé?" fue mi primer pensamiento, tuve esa sensación de miedo de no saber si había despertado de un sueño o me volví a dormir y este era el sueño, pero me sentí bien, no supe ni como rayos fue que me levanté en ese momento, pero corrí con mucho dolor entre las llamas, algo dentro de mí quería volver a tirarse al piso y tenía demasiado sueño, cada segundo que pasaba esa sensación se volvía más y más fuerte, no sabía si mi voluntad era lo suficientemente grande para resistirlo un segundo más, era demasiada tortura, así que comencé a gritar con desesperación porque no veía el final del fuego y todo dentro de mí ardía era como si yo fuera el mismo fuego, el dolor llegó a tal grado en ese momento que prefería morirme, pero otra parte dentro de mi misma no me dejaba hacerlo, sí, no me dejaba morir yo misma.
"ERES DÉBIL Y ESTÚPIDA"
Escuché eso unas 10 veces en mi cabeza, mi cabeza palpitaba de tal manera que sentía que mi cerebro explotaría en mil pedazos.
-¡Sí!, ¡lo soy!, ¡ya lo sé, soy estúpida!, ¡pero no volveré a ser débil!, ¡porque me amo más a mi misma que a cualquier chico idiota!, ¡sólo quiero ir a casa!-grité tanto que sentí que mi garganta se desgarraba-¡no me voy a detener!, ¡no me voy a detener!.
Corrí más rápido, mis piernas agarraron valor, tenía tanta ceniza en mis manos que con los dedos me pinte dos lineas debajo de los ojos, seguí corriendo hasta que por fin dejé de ver fuego, solo un poco más...un poco, un poco más. De pronto salí y me tire completamente a un río que yacía en frente de mí, sentí al alivio más grande que pude haber sentido en toda mi vida; también bebí mucha agua, me froté la cara y cuando alcé la mirada vi una reja, que daba inicio a una enorme mansión, demasiado lúgubre y tenebrosa, lucía demasiado antigua. Salí del agua después de descansar un par de minutos y me dirigí poco a poco a la reja y encontré a un furí bebiendo agua de un charco. Me acerqué a el.
-Hola amigo, hey, tranquilo-levanté mi mano hacia el-
-Aleja tus asquerosas manos de mí mujer-dijo y después relinchó molesto-
Me quedé sorprendida y parpadee perpleja.
-¿Qué te pasa?, ¿nunca has visto a un furí hablar?, Ja.-comenzó a caminar dándome la espalda-.
-¡Oye, espera!-le grité-.
-¿Qué quieres?, ¿quién eres?-hizo la expresión como si levantara una ceja-.
-Mi nombre es Violet, y me preguntaba, ¿sabes donde puedo encontrar a Mizoky?
-En su casa-señaló con una pezuña la mansión-¿eres tonta o solo te haces?.
-La verdad, es que estoy demasiado agotada, mal herida y muero de hambre, ¿podrías llevarme a la puerta de la mansión?-casi le imploré a aquel furí con mal genio-.
-¿Qué me darías a cambio?-preguntó con ambición-.
-Yo...yo no tengo nada...
-Entonces olvídalo-siguió caminando-.
-De acuerdo, te daré un collar...un valioso collar...
Volteó y se acercó un poco.
-Es un valioso collar, solía ser de mi madre-me quité el collar del cuello-Es oro puro con un rubí colgando.
-¿Tan así de cansada estas?-suspiró- de acuerdo violetonta, pónmelo en el cuello-.
Yo obedecí, pero pensé que era demasiado ridículo ver a un furí con un collar así en el cuello.
-Bien, ahora sube a mi lomo-ordenó-.
Volví a obedecer, comenzaba a sentir que perdía el equilibrio del cansancio, no sé como lo hice pero al brincar a su lomo me caí boca arriba encima de él y me quede profundamente dormida.
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