La Decisión de Violet
lunes, 19 de junio de 2017
14 PRUEBAS
Estaba en una confusión incomprensible, sentía que mi cabeza iba a explotar y veía todo borroso, mi lengua estaba seca, era una sensación como si hubiera regresado de la muerte, como haber desaparecido miles de años y de pronto volver.
-¿Mamá?-dije lentamente-
-No digas nada Violet, ¡tengo que avisarles a los demás que has despertado!.
Ella salió corriendo de la habitación exageradamente iluminada, voltee al rededor y note que el cuarto estaba repleto de rosas y flores de todo tipo y colores, ¿eran para mí?.
-¡Violet!-una voz masculina y familiar gritó-.
-J...James...-dije asombrada al verlo-.
Lagrimas salieron de sus ojos al instante pero la sonrisa nadie se la quitaba.
-¿En dónde rayos has estado ojos raros?-comenzó a reír mientras las lagrimas seguían saliendo de sus ojos-
Traté de acordarme...pero no recordaba nada....nada más que oscuridad sin fin.
-Yo...no lo sé-fruncí el entrecejo-.
Los doctores me dieron de alta poco tiempo después, tenía que ir a rehabilitación porque no podía mover algunos músculos aún, y caminar fue difícil al principio, pero me sentía feliz, estaba en Houston en mi vieja casa con mi madre y James se estaba quedando a dormir en el sofá. Y así pasaron 16 semanas.
Era una tarde lluviosa, pero hacía calor, mi madre había salido de compras y estaba sola en mi habitación leyendo, de pronto alguien tocó a mi puerta.
-¿James?-pregunté al no estar segura-.
-¿Puedo pasar?-escuché su voz-.
-Claro, pasa.
James entró y se sentó a la orilla de mi cama.
-Aún no me la creo que estés aquí.-dijo-
-Yo tampoco creo que estés aquí, ¿qué pasó con la escuela?.
-Pues, de hecho venía a despedirme...
-¿Despedirte?-me espanté-.
-Sí Violet, tengo que regresar a Alaska, Juneau, ya he estado aquí por casi medio año, pero vendré a visitarte cada 3 o 4 meses lo prometo, un amigo ha estado cuidando tu casa y te dieron baja temporal en la escuela.
Sin pensarlo tome su mano.
-No te vayas-me puse triste- no sabes cuanto tiempo te estuve buscando-lo dije sin pensar-.
Se notó sorprendido, y sonrió.
-Ven-dijo abriendo sus brazos-.
Llegué hasta el y lo abracé.
-Parece que ya te puedes mover bien-lo dijo en un tono un poco extraño, diferente-.
Yo no dije nada y sonreí, entonces de pronto el se puso de pie y comenzó a desabrochar su camisa; lo miré perpleja.
-¿James?, ¿Qué estas haciendo?-pregunté algo confundida-.
El me tiró a la cama y comenzó a besarme apasionadamente, entonces recordé que venía a continuación, pero no sabía que hacer, sus caricias poco a poco comenzaron a ser mas intensas, e involuntariamente lo empujé con las manos levantándome de la cama, me acomodé la blusa y nos miramos a los ojos, el al instante puso una mueca de que no entendía que pasaba.
-Yo...no creo estar lista para esto aún-dije-.
Un sentimiento de tristeza profunda me invadió y comencé a llorar, lo cual evidentemente hizo que el se sintiera mal, se levantó y se puso la camisa.
-Lo siento Violet-me abrazó-yo entiendo.
No podía detener mi llanto, pero no quería hacerlo sentir peor, así que le sonreí aún llorando.
-No sé que me esta sucediendo James, no eres tú, es solo que no puedo, es que-sollocé- no quiero que te vayas.
-Entonces ven conmigo-dijo tranquilamente-.
-Pero...mi mamá...
-Violet, tienes que tomar una decisión, que es lo que quieres tu.
-Prefiero morir a no estar contigo, no puedo vivir feliz sin ti, no quiero que te vayas, y si tu te vas, no sé que será de mí.-lo abracé lo más fuerte que pude-.
-¿Entonces, mi amor?.
-Iré contigo-sonreí-.
-Pero, ¿estás consciente que si te vas conmigo ya no vas a regresar?-dijo seriamente-.
Fruncí el ceño.
-¿Qué?, ¿por qué ya no habría de poder volver?.
-Violet, tienes que tomar una decisión ya, podemos escaparnos juntos, irnos lejos y no regresar, solo seremos tú y yo viviendo juntos y felices por siempre, ¿qué acaso eso no es lo que quieres mas que a nada?.
-Te amo, pero, mi mamá no ha hecho nada malo como para no volver a verla, ¿para qué irnos lejos?, ¿y si no me voy contigo?, ¿me vas a volver a abandonar por Kristië?.
-¿Quién es Kristië?.
Era cierto, ¿quien era Kristië?, ¿qué había dicho?.
-¿Y a dónde quieres que vayamos?-pregunté-.
-A donde no nos van a poder volver a molestar-puso su mano detrás del pantalón buscando algo-con esto-sacó una pistola-.
-¡No!, ¡James!, ¡¿te has vuelto loco?!-me pegué aterrada a la pared-.
-Por ti, Violet, mira, puedes dispararte y luego me dispararé yo, o puedo yo dispararte a ti y luego a mí, no tengas miedo, te prometo que no dolerá.
-¡Por favor James, no quiero morir!-dije llorando a más no poder-.
Entonces escuché el auto de mi mamá estacionándose.
-Perfecto, primero tendré que encargarme que ella no suba-dijo molesto James- quédate aquí-me dijo-.
Salió cerrando la puerta con llave. Corrí y me asomé por mi ventana.
-¡Corre mamá!, ¡vete de aquí!, ¡corre!-grité lo más fuerte que pude llorando-.
¿No que serías fuerte y ya no llorarías por nadie?, ¿no que ya nadie tendría que salvarte? Mentirosa, dramática, cobarde.
Escuché una voz diciendo eso en mi cabeza repetidas veces.
-¡Cállate!-grité-¡Cállate!.
Mataran a tu madre en estos momentos por tu culpa, ¿qué vas a hacer?, eres torpe, débil y miedosa.
-¡Ya!-grité-.
De una patada abrí la puerta y bajé corriendo las escaleras, mi mamá estaba en el suelo rogando por mi vida y el le apuntaba a la cabeza. Sin pensarlo corrí contra el y lo tiré al suelo cayendo yo encima comencé a darle puñetazos en la cara con una fuerza sobrenatural, hasta que mis puños se bañaban de sangre, y quedo inmóvil. Me levanté aterrada y voltee, mi madre ya no estaba, James estaba muerto en el suelo y de pronto tuve un recuerdo bastante extraño.
Me levanté de la cama y comencé a llorar porque no pude acostarme con el y James me dijo que me entendía, entonces llegó mi mamá y dijo que bajaría a ayudarle con las bolsas de comida, corrí a la puerta y la cerré con llave y puse a llorar.¿Qué?.
Voltee a ver el cuerpo de James y no había ninguna pistola.
Mientras el ayudaba a tu mamá a bajar las cosas, te le lanzaste a golpes porque se iba ir a Alaska, maldita enferma mental.
De nuevo escuché la voz. Mis ojos se llenaron de lagrimas, ¿ahora que vas a hacer?-me pregunté a mi misma- estaba en estado de shock no podía creer lo que estaba viendo y lo que había hecho.
Voltee y me miré en el espejo de la sala, estaba vestida de una manera muy extraña, como si fuera una clase de disfraz para halloween y eso solo me trajo una sola palabra a la mente. VUNTALIA.
¿Qué era la realidad?, ¿acaso la realidad existe?, me tiré al suelo y entre llanto concilié el sueño a un lado de mi amado, a quien yo había asesinado.
Hacia mucho calor y no podía respirar bien, ni siquiera podía abrir los ojos de lo mareada que me sentía, era como si mis pulmones se estuvieran carcomiendo, pero logré abrir los ojos porque sentía que ardía, estaba en el suelo en medio del incendio, poco a poco me levanté, "¿por qué no me quemé?" fue mi primer pensamiento, tuve esa sensación de miedo de no saber si había despertado de un sueño o me volví a dormir y este era el sueño, pero me sentí bien, no supe ni como rayos fue que me levanté en ese momento, pero corrí con mucho dolor entre las llamas, algo dentro de mí quería volver a tirarse al piso y tenía demasiado sueño, cada segundo que pasaba esa sensación se volvía más y más fuerte, no sabía si mi voluntad era lo suficientemente grande para resistirlo un segundo más, era demasiada tortura, así que comencé a gritar con desesperación porque no veía el final del fuego y todo dentro de mí ardía era como si yo fuera el mismo fuego, el dolor llegó a tal grado en ese momento que prefería morirme, pero otra parte dentro de mi misma no me dejaba hacerlo, sí, no me dejaba morir yo misma.
"ERES DÉBIL Y ESTÚPIDA"
Escuché eso unas 10 veces en mi cabeza, mi cabeza palpitaba de tal manera que sentía que mi cerebro explotaría en mil pedazos.
-¡Sí!, ¡lo soy!, ¡ya lo sé, soy estúpida!, ¡pero no volveré a ser débil!, ¡porque me amo más a mi misma que a cualquier chico idiota!, ¡sólo quiero ir a casa!-grité tanto que sentí que mi garganta se desgarraba-¡no me voy a detener!, ¡no me voy a detener!.
Corrí más rápido, mis piernas agarraron valor, tenía tanta ceniza en mis manos que con los dedos me pinte dos lineas debajo de los ojos, seguí corriendo hasta que por fin dejé de ver fuego, solo un poco más...un poco, un poco más. De pronto salí y me tire completamente a un río que yacía en frente de mí, sentí al alivio más grande que pude haber sentido en toda mi vida; también bebí mucha agua, me froté la cara y cuando alcé la mirada vi una reja, que daba inicio a una enorme mansión, demasiado lúgubre y tenebrosa, lucía demasiado antigua. Salí del agua después de descansar un par de minutos y me dirigí poco a poco a la reja y encontré a un furí bebiendo agua de un charco. Me acerqué a el.
-Hola amigo, hey, tranquilo-levanté mi mano hacia el-
-Aleja tus asquerosas manos de mí mujer-dijo y después relinchó molesto-
Me quedé sorprendida y parpadee perpleja.
-¿Qué te pasa?, ¿nunca has visto a un furí hablar?, Ja.-comenzó a caminar dándome la espalda-.
-¡Oye, espera!-le grité-.
-¿Qué quieres?, ¿quién eres?-hizo la expresión como si levantara una ceja-.
-Mi nombre es Violet, y me preguntaba, ¿sabes donde puedo encontrar a Mizoky?
-En su casa-señaló con una pezuña la mansión-¿eres tonta o solo te haces?.
-La verdad, es que estoy demasiado agotada, mal herida y muero de hambre, ¿podrías llevarme a la puerta de la mansión?-casi le imploré a aquel furí con mal genio-.
-¿Qué me darías a cambio?-preguntó con ambición-.
-Yo...yo no tengo nada...
-Entonces olvídalo-siguió caminando-.
-De acuerdo, te daré un collar...un valioso collar...
Volteó y se acercó un poco.
-Es un valioso collar, solía ser de mi madre-me quité el collar del cuello-Es oro puro con un rubí colgando.
-¿Tan así de cansada estas?-suspiró- de acuerdo violetonta, pónmelo en el cuello-.
Yo obedecí, pero pensé que era demasiado ridículo ver a un furí con un collar así en el cuello.
-Bien, ahora sube a mi lomo-ordenó-.
Volví a obedecer, comenzaba a sentir que perdía el equilibrio del cansancio, no sé como lo hice pero al brincar a su lomo me caí boca arriba encima de él y me quede profundamente dormida.
sábado, 11 de marzo de 2017
13 FORTALEZA
-Siempre has sido tú, mi amada Kristië-dijo en un tono enamorado Asaü mientras la tomaba de las manos-
-¿Nunca me volverás a dejar amado mío?, ¿Por nadie?-preguntó ella-
-Jamás, mi amor, por nadie, nadie es más importante que tú para mí.
Qué suerte la mía, que maldita suerte la mía, ¿es que alguna vez volvería a ser feliz?; fue justo en ese momento donde apreté los puños y mientras salían las lagrimas por mis ojos como agua de llaves abiertas, me miré como alguien tan...miserable, una estúpida niña sensible y débil, siempre tengo que ser rescatada por alguien, siempre tienen que pensar y sentir lástima por mí, que cobarde soy...mi entrecejo comenzó a fruncirse cada vez más y entonces me juré no volver a llorar nunca más, ni por Asaü ni por nadie, en ese momento tomé una decisión, si volvía a encontrarme a ese hombre, si volvía a encontrarme con Asaü lo iba a matar.
Corrí tan lejos como el viento me guió y fue donde vi a Nari volando buscándome.
-¡Nari!-grité-¡Aquí estoy!.
Ella bajó y corriendo subí en su lomo y emprendió el vuelo.
-¿Dónde te metiste Violet?, estaba muy preocupada.
-No lo sé-me encogí de hombros-
Ella notó mi melancólica mirada.
-¿Estás bien?
-¿Sabes? he estado pensando y me encantaría aprender a pelear, como nadie.
-¿Pelear?, ¿tú?.
-Así es, detesto que siempre me tengan que salvar y rescatar como la grandisima inútil que soy.
-No digas eso mi niña.
-Por favor Nari, no quiero volver con Ben sin ser fuerte.
-Pensé que querías que encontráramos a Kristië.
-Y así será, pero primero necesito ser fuerte, por favor Nari, ayúdame.
-Creo...creo que conozco al vuntualiano perfecto.
-¿De verdad?-sonreí de la emoción-
-Sí, si es que aún vive, puedo llevarte a la entrada pero yo no puedo entrar.
-¿Por qué no?
-Es la tradición.
¿Tradición?, ya no le replicaría nada...al fin sería fuerte.
Abrí los ojos, me había quedado dormida y estábamos debajo de una gran montaña llena de árboles, y estaba lloviendo, la lluvia era color violeta.
-Aquí es Violet, debo dejarte aquí.
-¿Qué?, no entiendo nada.-dije asustada-
-Escucha bien, su nombre es Mizoky, el vive hasta la cumbre de la montaña, tendrás que pasar el lago del dolor, toma ese riesgo, es todo lo que te puedo decir. Te extrañaré mucho, cuídate mucho mi niña.
No tuve tiempo de decir nada absolutamente mientras ella se fue volando, pero pude sentir como las piernas me temblaban del miedo, miré hacia la montaña, que por cierto terminaba en punta, y había una reja en la entrada, era alta y blanca, tenía un título hasta arriba, no entendí bien que decía pero aún así temerosa entré.
Comencé a caminar por el oscuro pasto que casi no se veía, hacia frío así que me estremecí y solo miré a mi al rededor, justo en frente de mí habían tres direcciones de caminos para subir la montaña, así que decidí tomar el de la izquierda; seguí caminando, todo era tan oscuro y frío, pero no tenía miedo, me sentía tranquila por alguna extraña razón, el viento se sentía como cuchillos cortantes helados mientras más me acercaba, comencé a escuchar a alguien que lloraba a lo lejos, pero no era algo normal...lo sé porque me erizó toda la piel como nunca lo había sentido antes; a lo lejos miré a una niña sentada que lloraba desconsoladamente, entonces, me acerqué lentamente a ella, instantáneamente ella me volteó a ver.
-Tienes que cruzar ese lago-dijo sin llanto señalando con el dedo al gran lago que habitaba en frente de nosotras del cual yo no me había percatado-.
-¿Qué?,¿quién eres tú?-pregunté-
-¡Aléjate de mí!-gritó y de nuevo se soltó en llanto-
Ella comenzó a correr hacia dentro del bosque...no supe que reacción tener, así que solo observé el lago, en seguida noté que había un pequeño bote a un lado, así que caminé hacia el, me subí con cuidado y comencé a remar, pero de pronto una brutal fuerza comenzó a hacer que el bote se hundiera, así que desesperada me asomé hacia el agua para intentar observar de donde provenía esa fuerza, de pronto el agua se tornó como un espejo donde todo se transformó en una realidad paralela donde todo era color blanco, no había nada, de pronto muchas imágenes se dispararon por mi mente como millones de balas por segundo, recuerdo a mis padres gritándose, yo...yo estaba en una cuna, yo conocía a ese hombre, ¿quién era?, mi madre lucía tan triste y molesta...ahí estaba yo cuando Alice mi prima mayor intentó ahogarme en la alberca de su casa porque no le presté una de mis barbies a los 6 años, hasta que mi perro Stevie la atacó para que me soltara y recuerdo...ahora recuerdo como me sentía de triste porque mi tía hizo que sacrificaran a Stevie, y esa sensación de perder a tu mejor amigo no tiene y nunca tendrá una explicación...ahora estaba yo comiendo mi lunch a la edad de 13 años en el baño mientras Anya y Dayna golpeaban la puerta para meter mi cabeza en el escusado...la sensación de las lagrimas escurriendo por mis mejillas del miedo y de nuevo me había orinado encima...y de pronto...apareció el rostro de James sonriéndome y de pronto era el rostro de Asaü, comenzó a acercarse, sonrió y me besó, mi corazón se sintió vivo por unos minutos, algo no me dejaba respirar bien, ni siquiera me había percatado de eso, entonces abrí los ojos y vi que estaba debajo del lago hundiéndome, ya ni estaba el bote cerca, vi muchas personas a mi al rededor con los ojos cerrados sonriendo, entonces comencé a nadar lo más que podía para salir pero mi mente regresaba a la imagen donde me besaba con James/Asaü.
-¡No es real!, ¡Despierta!, ¡No es real!-grité mientras luchaba por mantenerme despierta y seguir nadando-
Entonces al fin puse una mano en tierra y salí, sentí que me desmayaba...y entonces supe que esa niña que lloraba afuera...era yo.
Me recuperé un poco y seguí caminando, comencé a correr y entonces vi un incendio a lo lejos, pero noté que era el único camino para subir la montaña, así que al acercarme al incendio, me metí corriendo, y entre las llamas, recordé lo hermoso que era abrir los ojos y ver el sol en un hermoso día con el cielo azul en Houston, mi mamá haciendo ejercicio y el desayuno listo, bañarme y ver la luz del día, salir a correr y sentir esa hermosa paz de conocer todo lo que veo... o cuando fuimos a Miami...la playa y la brisa, ¿Acaso volvería algún día?, y mirar como resplandece mi rubio cabello con el sol.
¿Por qué primero me recordaba esto mis peores recuerdos y al final mi anhelo, y después las ganas de volver a casa?.
-¿Quieres volver a casa?-escuché una voz desconocida-¿Es eso lo que quieres?.
-¡Sí!, ¡Sáquenme de aquí!, ¡Mamá, ayúdame!, ¡Quiero volver, quiero volver a casa!-grité desesperada y la voz se me quebró por el llanto que explotó como una bomba-
Abrí los ojos, ¿qué?, ¿estaba en un hospital?.
-¡Violet!-escuché la voz de mi mamá emocionada-al fin volviste-lloraba-
-¿Qué?-me miré, estaba conectada a un suero en una cama-
-Has estado en coma por casi un año-me abrazó llorando-
¿Todo fue un sueño?.
-¿Nunca me volverás a dejar amado mío?, ¿Por nadie?-preguntó ella-
-Jamás, mi amor, por nadie, nadie es más importante que tú para mí.
Qué suerte la mía, que maldita suerte la mía, ¿es que alguna vez volvería a ser feliz?; fue justo en ese momento donde apreté los puños y mientras salían las lagrimas por mis ojos como agua de llaves abiertas, me miré como alguien tan...miserable, una estúpida niña sensible y débil, siempre tengo que ser rescatada por alguien, siempre tienen que pensar y sentir lástima por mí, que cobarde soy...mi entrecejo comenzó a fruncirse cada vez más y entonces me juré no volver a llorar nunca más, ni por Asaü ni por nadie, en ese momento tomé una decisión, si volvía a encontrarme a ese hombre, si volvía a encontrarme con Asaü lo iba a matar.
Corrí tan lejos como el viento me guió y fue donde vi a Nari volando buscándome.
-¡Nari!-grité-¡Aquí estoy!.
Ella bajó y corriendo subí en su lomo y emprendió el vuelo.
-¿Dónde te metiste Violet?, estaba muy preocupada.
-No lo sé-me encogí de hombros-
Ella notó mi melancólica mirada.
-¿Estás bien?
-¿Sabes? he estado pensando y me encantaría aprender a pelear, como nadie.
-¿Pelear?, ¿tú?.
-Así es, detesto que siempre me tengan que salvar y rescatar como la grandisima inútil que soy.
-No digas eso mi niña.
-Por favor Nari, no quiero volver con Ben sin ser fuerte.
-Pensé que querías que encontráramos a Kristië.
-Y así será, pero primero necesito ser fuerte, por favor Nari, ayúdame.
-Creo...creo que conozco al vuntualiano perfecto.
-¿De verdad?-sonreí de la emoción-
-Sí, si es que aún vive, puedo llevarte a la entrada pero yo no puedo entrar.
-¿Por qué no?
-Es la tradición.
¿Tradición?, ya no le replicaría nada...al fin sería fuerte.
Abrí los ojos, me había quedado dormida y estábamos debajo de una gran montaña llena de árboles, y estaba lloviendo, la lluvia era color violeta.
-Aquí es Violet, debo dejarte aquí.
-¿Qué?, no entiendo nada.-dije asustada-
-Escucha bien, su nombre es Mizoky, el vive hasta la cumbre de la montaña, tendrás que pasar el lago del dolor, toma ese riesgo, es todo lo que te puedo decir. Te extrañaré mucho, cuídate mucho mi niña.
No tuve tiempo de decir nada absolutamente mientras ella se fue volando, pero pude sentir como las piernas me temblaban del miedo, miré hacia la montaña, que por cierto terminaba en punta, y había una reja en la entrada, era alta y blanca, tenía un título hasta arriba, no entendí bien que decía pero aún así temerosa entré.
Comencé a caminar por el oscuro pasto que casi no se veía, hacia frío así que me estremecí y solo miré a mi al rededor, justo en frente de mí habían tres direcciones de caminos para subir la montaña, así que decidí tomar el de la izquierda; seguí caminando, todo era tan oscuro y frío, pero no tenía miedo, me sentía tranquila por alguna extraña razón, el viento se sentía como cuchillos cortantes helados mientras más me acercaba, comencé a escuchar a alguien que lloraba a lo lejos, pero no era algo normal...lo sé porque me erizó toda la piel como nunca lo había sentido antes; a lo lejos miré a una niña sentada que lloraba desconsoladamente, entonces, me acerqué lentamente a ella, instantáneamente ella me volteó a ver.
-Tienes que cruzar ese lago-dijo sin llanto señalando con el dedo al gran lago que habitaba en frente de nosotras del cual yo no me había percatado-.
-¿Qué?,¿quién eres tú?-pregunté-
-¡Aléjate de mí!-gritó y de nuevo se soltó en llanto-
Ella comenzó a correr hacia dentro del bosque...no supe que reacción tener, así que solo observé el lago, en seguida noté que había un pequeño bote a un lado, así que caminé hacia el, me subí con cuidado y comencé a remar, pero de pronto una brutal fuerza comenzó a hacer que el bote se hundiera, así que desesperada me asomé hacia el agua para intentar observar de donde provenía esa fuerza, de pronto el agua se tornó como un espejo donde todo se transformó en una realidad paralela donde todo era color blanco, no había nada, de pronto muchas imágenes se dispararon por mi mente como millones de balas por segundo, recuerdo a mis padres gritándose, yo...yo estaba en una cuna, yo conocía a ese hombre, ¿quién era?, mi madre lucía tan triste y molesta...ahí estaba yo cuando Alice mi prima mayor intentó ahogarme en la alberca de su casa porque no le presté una de mis barbies a los 6 años, hasta que mi perro Stevie la atacó para que me soltara y recuerdo...ahora recuerdo como me sentía de triste porque mi tía hizo que sacrificaran a Stevie, y esa sensación de perder a tu mejor amigo no tiene y nunca tendrá una explicación...ahora estaba yo comiendo mi lunch a la edad de 13 años en el baño mientras Anya y Dayna golpeaban la puerta para meter mi cabeza en el escusado...la sensación de las lagrimas escurriendo por mis mejillas del miedo y de nuevo me había orinado encima...y de pronto...apareció el rostro de James sonriéndome y de pronto era el rostro de Asaü, comenzó a acercarse, sonrió y me besó, mi corazón se sintió vivo por unos minutos, algo no me dejaba respirar bien, ni siquiera me había percatado de eso, entonces abrí los ojos y vi que estaba debajo del lago hundiéndome, ya ni estaba el bote cerca, vi muchas personas a mi al rededor con los ojos cerrados sonriendo, entonces comencé a nadar lo más que podía para salir pero mi mente regresaba a la imagen donde me besaba con James/Asaü.
-¡No es real!, ¡Despierta!, ¡No es real!-grité mientras luchaba por mantenerme despierta y seguir nadando-
Entonces al fin puse una mano en tierra y salí, sentí que me desmayaba...y entonces supe que esa niña que lloraba afuera...era yo.
Me recuperé un poco y seguí caminando, comencé a correr y entonces vi un incendio a lo lejos, pero noté que era el único camino para subir la montaña, así que al acercarme al incendio, me metí corriendo, y entre las llamas, recordé lo hermoso que era abrir los ojos y ver el sol en un hermoso día con el cielo azul en Houston, mi mamá haciendo ejercicio y el desayuno listo, bañarme y ver la luz del día, salir a correr y sentir esa hermosa paz de conocer todo lo que veo... o cuando fuimos a Miami...la playa y la brisa, ¿Acaso volvería algún día?, y mirar como resplandece mi rubio cabello con el sol.
¿Por qué primero me recordaba esto mis peores recuerdos y al final mi anhelo, y después las ganas de volver a casa?.
-¿Quieres volver a casa?-escuché una voz desconocida-¿Es eso lo que quieres?.
-¡Sí!, ¡Sáquenme de aquí!, ¡Mamá, ayúdame!, ¡Quiero volver, quiero volver a casa!-grité desesperada y la voz se me quebró por el llanto que explotó como una bomba-
Abrí los ojos, ¿qué?, ¿estaba en un hospital?.
-¡Violet!-escuché la voz de mi mamá emocionada-al fin volviste-lloraba-
-¿Qué?-me miré, estaba conectada a un suero en una cama-
-Has estado en coma por casi un año-me abrazó llorando-
¿Todo fue un sueño?.
viernes, 10 de febrero de 2017
12 EL PRÍNCIPE DRAGÓN
El viento soplaba con gran fuerza, como si quisiera derretir la piel, sacarle alas a los ojos y convertir tu ser en polvo, la adrenalina se sentía como choques eléctricos viajando velozmente por todas las venas de tu cuerpo, de pronto el sudor que era como gotas de hielo en las manos fue disminuyendo poco a poco, las nauseas a punto de salir como un grito de éxtasis desde el estómago se anularon, el grito mas fuerte que las cuerdas bucales pudieron soportar quedó hecho nada con el grito de la inmensidad en completa oscuridad; cada segundo que pasaba se sentía como si fueses a salir volando, mientras la única esperanza que existía es lo fuerte que tu piel se adhiriera a la escamosa piel de dragón.
Mientras volábamos Ben me observaba sentado desde la roca más alta de su hogar sonriendo.
-Es guapo Ben, ¿no lo crees?-dijo Nari, la dragona en la que volaba-
-Sí...y ha sido muy bueno conmigo.
-¿Te casarás con él?.
-¿Qué?, ¿casarme con él?-tosí-¿de qué hablas Nari?.
-Sí, el príncipe dragón necesita descendencia, osea, necesita una esposa.
-Sí, pero, a penas lo conozco.-dije algo incómoda-
-Vamos, Violet, ya llevas bastante tiempo aquí, el sería un esposo perfecto y eso tu lo sabes.
-Pero...Nari...yo-bajé la mirada-
-¿Aún extrañas a ese chico?, ¿cómo me dijiste que se llamaba?, Asaü, ¿Asaü, cierto?.
-Más que a Asaü...ahora mismo extraño mucho a James.
-¿No son el mismo?
-No, no lo sé, pero son como una sola persona con personalidades y naturalezas opuestas; verás, James es dulce, pero intimidante a la vez...mientras Asaü, es terco, testarudo, pero muy sexy...es intimidante...
-¿Osea que solamente comparten la característica de ser..."intimidantes"?.
-No lo había pensado, pero ambos logran ponerme demasiado nerviosa-admití-
-Violet-nos detuvimos en una roca gigante por las nubes- sabes que yo amo al joven Ben, es un muy buen chico, tiene el corazón que no todos los dragones tenemos la suerte de tener, es noble, hermoso, poderoso y amable...pero si tu quieres buscar a Asaü, o James o como quiera que se llame, yo voy a apoyarte.
-Gracias Nari, pero yo...realmente no quiero volver a saber nada de el, solo necesito recuperar a la estúpida de Kristië, o como se llame, la verdad es que ya me da igual-agaché la mirada- la verdad es que solo quiero regresar a casa.
-Pronto estarás en casa, pero primero debemos ir a buscar a esa tal Kristië, ¿no crees?
-¿En verdad?, ¿harías eso por mi Nari?
-Por supuesto que sí, solo procuremos que el príncipe dragón no se de cuenta.-rió-
-¡Claro que sí!, solo una cosa, ¿dónde buscaremos?
-Solo volemos por aquí cerca, estoy segura que no deben ir muy lejos.
-Estoy segura que sí-suspiré-
Nari y yo comenzamos a volar alejándonos de donde estábamos, pronto, desconocí por completo el lugar, solo podía ver árboles iluminados en hermosos tonos pastel, era algo alucinante, estaba maravillada, aún pensaba que todo esto era un sueño y que pronto despertaría, pero el tiempo cada ves pasaba más rápido, pasaban días, semanas y yo aún no despertaba, ese miedo de estar muerta en algún lugar de la galaxia aún no desaparecía, así como mis deseos ocultos de verlo una vez más.
Estaba profundamente dormida, abrí los ojos y seguía en la espalda de Nari, de pronto sentí una sed terrible, así que le hice saber a Nari, bajamos a un pequeño riachuelo.
-Nari, espérame aquí, iré a buscar algo de comer en los árboles, no tardo-le comenté a la dragona-
-No te alejes mucho Violet.
Comencé a caminar entre los árboles y vi una pequeña luz no muy lejos de mí, así que me acerqué y pude notar una fogata.
-Hola preciosa-sentí como unas manos me agarraban de los hombros y me impedían moverme hacia cualquier dirección-
-¿Qué hace una mujer tan hermosa como tú aquí solita?-rió otro que salió de otro lado-
-Suéltame-dije con voz firme- no estoy sola.
-Chicos, chicos, suéltenla, ¿no ven que la están lastimando?-un apuesto chico salió entre otro árbol con un largo cabello blanco hasta los tobillos y aspecto varonil-
Yo solo los observé molesta mientras me soltaban y sobé mis hombros.
-Yo no tengo que estar aquí, debo irme.
-Aguarda un segundo-dijo el-
De pronto noté que eran varios hombres, en total como unos 10.
-No vas a ir a ningún lado, te vas a quedar justo aquí como mi esclava.
-¿Estás loco? yo no me puedo quedar aquí, y jamás sería la esclava de un tipo tan arrogante y estúpido como tú, tengo cosas más importantes que hacer que estar jugando con vuntulianos tan patéticos como ustedes.
-¡Cállate!-me abofeteó uno de sus tipos- ¡no le hables así al Jorah!
-¡Re!-gritó-no toques a mi mujer-dijo molesto al parecer ese tal "Jorah" o como se llame-
Un segundo, ¿qué dijo?
-¿Tú mujer?, de verdad lo siento pero debo irme.
Pensé que si corría tan rápido llegaría con Nari antes de lo que podrían alcanzarme, pero fue demasiado tarde cuando posó sus dos manos en mi cintura y me miró a los ojos...me sonrojé, pero seguía molesta.
-¿Cual es tu nombre?
-V...Violet, y debo irme.
-Me agradas Violet, iremos a mi hogar, en la gran aldea de la luna morada, soy Kinu, el gran Jorah de la tribu de los hijos de la luna, nosotros juramos matar al rey y cualquiera que sea de sangre real, tomaremos el trono y dominaremos el mundo, y después a los humanos también.
-Debo volver, de verdad, no puedo ir contigo.
-Muchachos, escolten a Violet a la aldea, yo llegaré más tarde
De pronto comenzó a desvanecerse y desapareció...se hizo invisible o no sé que sucedió.
-Camina-dijeron con voz ronca sus seguidores mientras ponían una clase de lanza en mi espalda-
Después de una larga caminata, rogaba que apareciera Nari volando para salvarme, pero no había nadie, así que mi esperanza cada vez disminuía más y más, entonces se me ocurrió una idea.
-Oigan, necesito hacer del baño.
-¿Qué? Sigue caminando.
-De verdad, lo necesito, si no un monstruo saldrá de mi cuerpo y nos matará a todos.
Ellos se miraron unos a lo otros y me dejaron meterme detrás de un árbol.
-Que estúpidos son-susurré para mí-
Entonces escuché una voz...era...familiar...era...era...Asaü...
Voltee detrás de un par de árboles más y pude verlo, estaba volteado de espaldas, Persy estaba dormido y...Kristië...comenzó a acercarse a el y comenzó a besarlo, el volteó pero no me vio, se veía tranquilidad en su rostro, se veía feliz, algo se rompió dentro de mí...de nuevo y no quería sentirlo, pero tenía ganas de correr y separarlos mientras lo abrazaba y le decía que tenía mucho miedo, que me ayudara a volver a casa, pero el no lo haría, no sé porque me odiaba tanto, si tan solo hubiéramos pasado más tiempo el y yo, si tan solo su orgullo no lo dominara por completo, si tan solo se olvidara de Kristië, si tan solo no existiera Kristië, si tan solo me quisiera de la forma en que yo lo quería a él, si tan solo se diera cuenta que estaba ahí parada, si tan solo pudiera abrazarme un sólo minuto, si tan solo supiera lo que podría hacer por el, si tan solo...si tan solo pudiera mirarme por un instante...sería más que suficiente para no darme por vencida en este extraño mundo en el que estoy condenada a morir.
Mientras volábamos Ben me observaba sentado desde la roca más alta de su hogar sonriendo.
-Es guapo Ben, ¿no lo crees?-dijo Nari, la dragona en la que volaba-
-Sí...y ha sido muy bueno conmigo.
-¿Te casarás con él?.
-¿Qué?, ¿casarme con él?-tosí-¿de qué hablas Nari?.
-Sí, el príncipe dragón necesita descendencia, osea, necesita una esposa.
-Sí, pero, a penas lo conozco.-dije algo incómoda-
-Vamos, Violet, ya llevas bastante tiempo aquí, el sería un esposo perfecto y eso tu lo sabes.
-Pero...Nari...yo-bajé la mirada-
-¿Aún extrañas a ese chico?, ¿cómo me dijiste que se llamaba?, Asaü, ¿Asaü, cierto?.
-Más que a Asaü...ahora mismo extraño mucho a James.
-¿No son el mismo?
-No, no lo sé, pero son como una sola persona con personalidades y naturalezas opuestas; verás, James es dulce, pero intimidante a la vez...mientras Asaü, es terco, testarudo, pero muy sexy...es intimidante...
-¿Osea que solamente comparten la característica de ser..."intimidantes"?.
-No lo había pensado, pero ambos logran ponerme demasiado nerviosa-admití-
-Violet-nos detuvimos en una roca gigante por las nubes- sabes que yo amo al joven Ben, es un muy buen chico, tiene el corazón que no todos los dragones tenemos la suerte de tener, es noble, hermoso, poderoso y amable...pero si tu quieres buscar a Asaü, o James o como quiera que se llame, yo voy a apoyarte.
-Gracias Nari, pero yo...realmente no quiero volver a saber nada de el, solo necesito recuperar a la estúpida de Kristië, o como se llame, la verdad es que ya me da igual-agaché la mirada- la verdad es que solo quiero regresar a casa.
-Pronto estarás en casa, pero primero debemos ir a buscar a esa tal Kristië, ¿no crees?
-¿En verdad?, ¿harías eso por mi Nari?
-Por supuesto que sí, solo procuremos que el príncipe dragón no se de cuenta.-rió-
-¡Claro que sí!, solo una cosa, ¿dónde buscaremos?
-Solo volemos por aquí cerca, estoy segura que no deben ir muy lejos.
-Estoy segura que sí-suspiré-
Nari y yo comenzamos a volar alejándonos de donde estábamos, pronto, desconocí por completo el lugar, solo podía ver árboles iluminados en hermosos tonos pastel, era algo alucinante, estaba maravillada, aún pensaba que todo esto era un sueño y que pronto despertaría, pero el tiempo cada ves pasaba más rápido, pasaban días, semanas y yo aún no despertaba, ese miedo de estar muerta en algún lugar de la galaxia aún no desaparecía, así como mis deseos ocultos de verlo una vez más.
Estaba profundamente dormida, abrí los ojos y seguía en la espalda de Nari, de pronto sentí una sed terrible, así que le hice saber a Nari, bajamos a un pequeño riachuelo.
-Nari, espérame aquí, iré a buscar algo de comer en los árboles, no tardo-le comenté a la dragona-
-No te alejes mucho Violet.
Comencé a caminar entre los árboles y vi una pequeña luz no muy lejos de mí, así que me acerqué y pude notar una fogata.
-Hola preciosa-sentí como unas manos me agarraban de los hombros y me impedían moverme hacia cualquier dirección-
-¿Qué hace una mujer tan hermosa como tú aquí solita?-rió otro que salió de otro lado-
-Suéltame-dije con voz firme- no estoy sola.
-Chicos, chicos, suéltenla, ¿no ven que la están lastimando?-un apuesto chico salió entre otro árbol con un largo cabello blanco hasta los tobillos y aspecto varonil-
Yo solo los observé molesta mientras me soltaban y sobé mis hombros.
-Yo no tengo que estar aquí, debo irme.
-Aguarda un segundo-dijo el-
De pronto noté que eran varios hombres, en total como unos 10.
-No vas a ir a ningún lado, te vas a quedar justo aquí como mi esclava.
-¿Estás loco? yo no me puedo quedar aquí, y jamás sería la esclava de un tipo tan arrogante y estúpido como tú, tengo cosas más importantes que hacer que estar jugando con vuntulianos tan patéticos como ustedes.
-¡Cállate!-me abofeteó uno de sus tipos- ¡no le hables así al Jorah!
-¡Re!-gritó-no toques a mi mujer-dijo molesto al parecer ese tal "Jorah" o como se llame-
Un segundo, ¿qué dijo?
-¿Tú mujer?, de verdad lo siento pero debo irme.
Pensé que si corría tan rápido llegaría con Nari antes de lo que podrían alcanzarme, pero fue demasiado tarde cuando posó sus dos manos en mi cintura y me miró a los ojos...me sonrojé, pero seguía molesta.
-¿Cual es tu nombre?
-V...Violet, y debo irme.
-Me agradas Violet, iremos a mi hogar, en la gran aldea de la luna morada, soy Kinu, el gran Jorah de la tribu de los hijos de la luna, nosotros juramos matar al rey y cualquiera que sea de sangre real, tomaremos el trono y dominaremos el mundo, y después a los humanos también.
-Debo volver, de verdad, no puedo ir contigo.
-Muchachos, escolten a Violet a la aldea, yo llegaré más tarde
De pronto comenzó a desvanecerse y desapareció...se hizo invisible o no sé que sucedió.
-Camina-dijeron con voz ronca sus seguidores mientras ponían una clase de lanza en mi espalda-
Después de una larga caminata, rogaba que apareciera Nari volando para salvarme, pero no había nadie, así que mi esperanza cada vez disminuía más y más, entonces se me ocurrió una idea.
-Oigan, necesito hacer del baño.
-¿Qué? Sigue caminando.
-De verdad, lo necesito, si no un monstruo saldrá de mi cuerpo y nos matará a todos.
Ellos se miraron unos a lo otros y me dejaron meterme detrás de un árbol.
-Que estúpidos son-susurré para mí-
Entonces escuché una voz...era...familiar...era...era...Asaü...
Voltee detrás de un par de árboles más y pude verlo, estaba volteado de espaldas, Persy estaba dormido y...Kristië...comenzó a acercarse a el y comenzó a besarlo, el volteó pero no me vio, se veía tranquilidad en su rostro, se veía feliz, algo se rompió dentro de mí...de nuevo y no quería sentirlo, pero tenía ganas de correr y separarlos mientras lo abrazaba y le decía que tenía mucho miedo, que me ayudara a volver a casa, pero el no lo haría, no sé porque me odiaba tanto, si tan solo hubiéramos pasado más tiempo el y yo, si tan solo su orgullo no lo dominara por completo, si tan solo se olvidara de Kristië, si tan solo no existiera Kristië, si tan solo me quisiera de la forma en que yo lo quería a él, si tan solo se diera cuenta que estaba ahí parada, si tan solo pudiera abrazarme un sólo minuto, si tan solo supiera lo que podría hacer por el, si tan solo...si tan solo pudiera mirarme por un instante...sería más que suficiente para no darme por vencida en este extraño mundo en el que estoy condenada a morir.
domingo, 30 de octubre de 2016
11 EL FUEGO DE LA LIBERTAD
Cabalgamos un buen rato pero ella no dijo nada, así que el ambiente se puso algo incómodo.
-¿A dónde vamos ahora mismo?-pregunté curiosa-
-Con el Rey, tenemos que decirle que eres tú la princesa.
-¡No!, ¿no lo entienden?, no puedo regresar con el Rey sin la princesa, me matará-dije casi gritando-
-¡Tú eres la princesa!-me volteó a ver mientras seguíamos cabalgando-
Esta gente está loca, debo escaparme antes de que me entregue al Rey, tengo que encontrar a esa estúpida Vänira-pensé-Asaü...estúpido también.
-Princesa, la profecía se está cumpliendo, su regreso lo indica todo.
-¿Cual profecía?
-Cuando la hija perdida del Rey aparezca será humillada por la misma corona, desterrada encontrará la verdad, y cuando la encuentre, el fuego de los dragones la guiará a destruir al oscuro Rey de Duntalia, y así vivirá feliz por siempre como la reina soberana.
-¿Y esa profecía no habla de ningún príncipe?
-No-dijo rápido y corto-bueno, eso ya es decisión suya, pero no necesita de ningún príncipe para vivir.
Me quedé mirando al suelo.
-¿Por qué ustedes creen que yo soy esa princesa?
Rió entre dientes.
-Es la misma imagen que su madre.
-¿Mi madre?, ¿cómo la conocen?, no creo que nos parezcamos tanto...
-Su madre es humana, pero cuando estuvo aquí, tomó nuestra imagen, y es la misma que usted.
-No entiendo nada-suspiré completamente confundida-
-No necesita entenderlo ahora mismo su majestad.
Suspiré incrédula, recordé a mi mamá y nuestros momentos juntas y pensé que debía estar aún completamente drogada en aquella neblina, en aquella neblina en Alaska.
-A todo esto, ¿Cual es tu nombre?-le pregunté-
-Rod-dijo rápidamente-
-Rod, necesito que hagas algo por mí.
-Por supuesto, su majestad.
-¿Podrías traerme un poco de agua de aquel estanque de agua?, el que está detrás de esos árboles-señalé hacia la izquierda-
-Claro, quédese aquí, estas horas son algo peligrosas en sitios como estos-dijo en voz baja mirando para todas direcciones-
Antes de hacer lo que iba a hacer, pensé...estoy completamente loca. Tomé las riendas del furí, este relinchó y comenzó a correr; Rod me gritó, pero no pude descifrar que era lo que decía por los nervios de escaparme.
-¡Woooooo!-grité llena de emoción mientras éste corría velozmente, ni siquiera sabía a dónde estaba yendo, solo quería escaparme, quizá encontraría por mi cuenta el camino de regreso a casa, solamente, no volver. Entonces miré unas luces de colores a lo lejos en los árboles, esto llamó demasiado mi atención, así que al llegar a aquel precioso lugar, amarré al furí a uno de los árboles y bajé, el furí comenzó a relinchar como completo loco, parecía asustado, pero aún así moría de curiosidad, así que comencé a entrar, cada árbol era de un color distinto, hacía mucho que no veía tantos colores, eso me produjo una cierta nostalgia, pero entonces me olió demasiado dulce, ese olor era tan familiar....¡sí, eso era!, el pastel de manzana de mamá, seguí caminando, pero de pronto me sentí exhausta, así que me senté en el pasto, era tan suave, y entonces me quedé profundamente dormida...
¡Violet!, ¡VIOLET!-alguien gritó-¡abre los ojos!-la voz comenzó a quebrarse y estaba a punto de soltarse en llanto-¡Violet!
Poco a poco abrí los ojos, y vi todo gris, borroso, que bonito se veía el sol...¿el sol?, ¡el sol!, voltee la cabeza y vi a Asaü, digo James viéndome preocupado de rodillas frente a mí, estaba rodeada de la neblina, en el bosque, mis lagrimas salieron, salieron sin parar, sabía que solamente estaba soñando, me levanté en un segundo y abracé a James.
-Oh James-dije mientras lloraba como niña pequeña sin cesar-
-Violet-me abrazó tan cálido, tan fuerte-¿estás bien?
-Si, eso creo, ¿y tú?, oye, lamento lo que te dije, estaba mal-miré hacia abajo-
-No te preocupes por eso preciosa.-sonrió y acarició mi mejilla-
-¿Me llevas a casa?-sonreí sonrojada-
-Vamos- se levantó y me dio la mano-
-Tuve un sueño de lo mas extraño James, soñé en Vuntualia, o algo así, fue tan extraño.
-¿De verdad?-preguntó-
Y cuando voltee a verlo no era James, era Asaü, y de nuevo todo era de noche.
-¡Asaü!, ¿Dónde esta James?-grité desesperada-
-Vamos Violet, estás loca-volteó los ojos molesto-
-¡No!, ¿Qué le hiciste a James?
-¿A quién prefieres, a James o a mí, Asaü?-tomó mi rostro y me acercó a él-
-Yo....-cerré los ojos esperando sentir sus labios-
Sentí un frío espantoso de pronto y abrí los ojos.
-¿Estás bien chica?
Estaba afuera de los árboles de colores en el suelo y un muchacho de cabellos quebrados, castaños, largos y hermosa sonrisa me veía preocupado.
-Eso creo-me apené-
-No te preocupes linda, ¿cual es tu nombre?-sonrió-
-Violet-dije en voz baja-
-Bueno Violet, debes tener hambre, te llevaré conmigo-me levantó super rápido y me subió al furí- no te vuelvas a meter en el arcoiris de la muerte, esos árboles no son inofensivos como parecen, se alimentan de tus recuerdos y deseos mientas mueres lentamente bajo una alucinación.
-¿Cual es tu nombre?
-Ben-sonrió-tengo 23 años-se quedó pensativo- soy mitad dragón, vivo con los dragones, nada fuera de lo normal-rió-
-¿Dragón?, ¡wow!, ay si, nada fuera de lo normal-reí en voz bajita-
-¿Y tú?, ¿estás sola?
-Sí-suspiré-
-Oh, pobrecita-detuvo el furí y se bajó-
Tomó mi mano y se hincó.
-No te conozco, pero tu dulce mirada me inspira de confianza, así que juro protegerte hasta más allá del día de mi muerte, mujer-sonrió-
Me quedé sin habla, lo acababa de conocer.
Me bajó de la cintura, y desamarró al furí.
-Vamos, se libre chico-volvió a sonreír-
-¿Por qué lo dejas ir?-pregunté mientras el furí corría lejos-
-No lo necesitamos Violet-me tomó de la cintura mientras dos enormes alas de dragón salían de su espalda y comenzó a volar-
-¡Ahhh!-grité y luego comencé a reír-
-¿Te gusta?-rió conmigo-
-¡Es increíble, Ben!-sonreí-
-Mi hogar está detrás de aquellas montañas-señaló hacia el oeste-
-Vamos-dije emocionada-
UN MES DESPUÉS
Del lado opuesto donde Violet se encontraba a salvo en casa de los dragones, se encontraba Asaü, con Persy y Kristië caminando por el bosque.
-¿En qué tanto piensas Asaü?
-En nada Kristië...
-Pareces triste, cariño.
-¡Yo te diré que sucede!-dijo Persy enojado-¡Extraña a Violet, así como yo!-se le cortó la voz al final-
-¡Cállate Persy!, no la extraño, es una mujer lista, seguro encontró como arreglárselas.
-La última vez se la llevó la bruja, ¡grandísimo idiota!
-Persy, tu sabes que el amor que existe entre Asaü y yo, es puro e infinito, así que ni al caso con esa humana, no pertenece aquí.
-¡Tu cállate, bruja apestosa!, Asaü, tenemos que encontrar a Violet.
-¡No le vuelvas a hablar a Kristië de esa manera niño torpe!, ¡ya olvídate de Violet!, seguramente ya está muerta-volvió a bajar la mirada-
Entonces Asaü comenzó a caminar hasta una roca algo alejada y se sentó mirando al horizonte, con la mirada perdida.
-¿Dónde estarás?-pensó-
-Ben, ¿cómo estás tan seguro que este entrenamiento me ayudará a encontrar a Vänira?, cada vez me queda menos tiempo-suspiré-
-Tienes que tener paciencia preciosa.
-¿Sabes?, aveces me dan ganas de dejarlo así, buscar algún portal para el mundo de los humanos, y volver a casa-suspiré de nuevo-
-Es una opción arriesgada, pero no es la mejor, créeme.
-Hoy te enseñaré a volar en un dragón.
-Suena emocionante.
-Lo es, definitivamente-sonrió-
-¿A dónde vamos ahora mismo?-pregunté curiosa-
-Con el Rey, tenemos que decirle que eres tú la princesa.
-¡No!, ¿no lo entienden?, no puedo regresar con el Rey sin la princesa, me matará-dije casi gritando-
-¡Tú eres la princesa!-me volteó a ver mientras seguíamos cabalgando-
Esta gente está loca, debo escaparme antes de que me entregue al Rey, tengo que encontrar a esa estúpida Vänira-pensé-Asaü...estúpido también.
-Princesa, la profecía se está cumpliendo, su regreso lo indica todo.
-¿Cual profecía?
-Cuando la hija perdida del Rey aparezca será humillada por la misma corona, desterrada encontrará la verdad, y cuando la encuentre, el fuego de los dragones la guiará a destruir al oscuro Rey de Duntalia, y así vivirá feliz por siempre como la reina soberana.
-¿Y esa profecía no habla de ningún príncipe?
-No-dijo rápido y corto-bueno, eso ya es decisión suya, pero no necesita de ningún príncipe para vivir.
Me quedé mirando al suelo.
-¿Por qué ustedes creen que yo soy esa princesa?
Rió entre dientes.
-Es la misma imagen que su madre.
-¿Mi madre?, ¿cómo la conocen?, no creo que nos parezcamos tanto...
-Su madre es humana, pero cuando estuvo aquí, tomó nuestra imagen, y es la misma que usted.
-No entiendo nada-suspiré completamente confundida-
-No necesita entenderlo ahora mismo su majestad.
Suspiré incrédula, recordé a mi mamá y nuestros momentos juntas y pensé que debía estar aún completamente drogada en aquella neblina, en aquella neblina en Alaska.
-A todo esto, ¿Cual es tu nombre?-le pregunté-
-Rod-dijo rápidamente-
-Rod, necesito que hagas algo por mí.
-Por supuesto, su majestad.
-¿Podrías traerme un poco de agua de aquel estanque de agua?, el que está detrás de esos árboles-señalé hacia la izquierda-
-Claro, quédese aquí, estas horas son algo peligrosas en sitios como estos-dijo en voz baja mirando para todas direcciones-
Antes de hacer lo que iba a hacer, pensé...estoy completamente loca. Tomé las riendas del furí, este relinchó y comenzó a correr; Rod me gritó, pero no pude descifrar que era lo que decía por los nervios de escaparme.
-¡Woooooo!-grité llena de emoción mientras éste corría velozmente, ni siquiera sabía a dónde estaba yendo, solo quería escaparme, quizá encontraría por mi cuenta el camino de regreso a casa, solamente, no volver. Entonces miré unas luces de colores a lo lejos en los árboles, esto llamó demasiado mi atención, así que al llegar a aquel precioso lugar, amarré al furí a uno de los árboles y bajé, el furí comenzó a relinchar como completo loco, parecía asustado, pero aún así moría de curiosidad, así que comencé a entrar, cada árbol era de un color distinto, hacía mucho que no veía tantos colores, eso me produjo una cierta nostalgia, pero entonces me olió demasiado dulce, ese olor era tan familiar....¡sí, eso era!, el pastel de manzana de mamá, seguí caminando, pero de pronto me sentí exhausta, así que me senté en el pasto, era tan suave, y entonces me quedé profundamente dormida...
¡Violet!, ¡VIOLET!-alguien gritó-¡abre los ojos!-la voz comenzó a quebrarse y estaba a punto de soltarse en llanto-¡Violet!
Poco a poco abrí los ojos, y vi todo gris, borroso, que bonito se veía el sol...¿el sol?, ¡el sol!, voltee la cabeza y vi a Asaü, digo James viéndome preocupado de rodillas frente a mí, estaba rodeada de la neblina, en el bosque, mis lagrimas salieron, salieron sin parar, sabía que solamente estaba soñando, me levanté en un segundo y abracé a James.
-Oh James-dije mientras lloraba como niña pequeña sin cesar-
-Violet-me abrazó tan cálido, tan fuerte-¿estás bien?
-Si, eso creo, ¿y tú?, oye, lamento lo que te dije, estaba mal-miré hacia abajo-
-No te preocupes por eso preciosa.-sonrió y acarició mi mejilla-
-¿Me llevas a casa?-sonreí sonrojada-
-Vamos- se levantó y me dio la mano-
-Tuve un sueño de lo mas extraño James, soñé en Vuntualia, o algo así, fue tan extraño.
-¿De verdad?-preguntó-
Y cuando voltee a verlo no era James, era Asaü, y de nuevo todo era de noche.
-¡Asaü!, ¿Dónde esta James?-grité desesperada-
-Vamos Violet, estás loca-volteó los ojos molesto-
-¡No!, ¿Qué le hiciste a James?
-¿A quién prefieres, a James o a mí, Asaü?-tomó mi rostro y me acercó a él-
-Yo....-cerré los ojos esperando sentir sus labios-
Sentí un frío espantoso de pronto y abrí los ojos.
-¿Estás bien chica?
Estaba afuera de los árboles de colores en el suelo y un muchacho de cabellos quebrados, castaños, largos y hermosa sonrisa me veía preocupado.
-Eso creo-me apené-
-No te preocupes linda, ¿cual es tu nombre?-sonrió-
-Violet-dije en voz baja-
-Bueno Violet, debes tener hambre, te llevaré conmigo-me levantó super rápido y me subió al furí- no te vuelvas a meter en el arcoiris de la muerte, esos árboles no son inofensivos como parecen, se alimentan de tus recuerdos y deseos mientas mueres lentamente bajo una alucinación.
-¿Cual es tu nombre?
-Ben-sonrió-tengo 23 años-se quedó pensativo- soy mitad dragón, vivo con los dragones, nada fuera de lo normal-rió-
-¿Dragón?, ¡wow!, ay si, nada fuera de lo normal-reí en voz bajita-
-¿Y tú?, ¿estás sola?
-Sí-suspiré-
-Oh, pobrecita-detuvo el furí y se bajó-
Tomó mi mano y se hincó.
-No te conozco, pero tu dulce mirada me inspira de confianza, así que juro protegerte hasta más allá del día de mi muerte, mujer-sonrió-
Me quedé sin habla, lo acababa de conocer.
Me bajó de la cintura, y desamarró al furí.
-Vamos, se libre chico-volvió a sonreír-
-¿Por qué lo dejas ir?-pregunté mientras el furí corría lejos-
-No lo necesitamos Violet-me tomó de la cintura mientras dos enormes alas de dragón salían de su espalda y comenzó a volar-
-¡Ahhh!-grité y luego comencé a reír-
-¿Te gusta?-rió conmigo-
-¡Es increíble, Ben!-sonreí-
-Mi hogar está detrás de aquellas montañas-señaló hacia el oeste-
-Vamos-dije emocionada-
UN MES DESPUÉS
Del lado opuesto donde Violet se encontraba a salvo en casa de los dragones, se encontraba Asaü, con Persy y Kristië caminando por el bosque.
-¿En qué tanto piensas Asaü?
-En nada Kristië...
-Pareces triste, cariño.
-¡Yo te diré que sucede!-dijo Persy enojado-¡Extraña a Violet, así como yo!-se le cortó la voz al final-
-¡Cállate Persy!, no la extraño, es una mujer lista, seguro encontró como arreglárselas.
-La última vez se la llevó la bruja, ¡grandísimo idiota!
-Persy, tu sabes que el amor que existe entre Asaü y yo, es puro e infinito, así que ni al caso con esa humana, no pertenece aquí.
-¡Tu cállate, bruja apestosa!, Asaü, tenemos que encontrar a Violet.
-¡No le vuelvas a hablar a Kristië de esa manera niño torpe!, ¡ya olvídate de Violet!, seguramente ya está muerta-volvió a bajar la mirada-
Entonces Asaü comenzó a caminar hasta una roca algo alejada y se sentó mirando al horizonte, con la mirada perdida.
-¿Dónde estarás?-pensó-
-Ben, ¿cómo estás tan seguro que este entrenamiento me ayudará a encontrar a Vänira?, cada vez me queda menos tiempo-suspiré-
-Tienes que tener paciencia preciosa.
-¿Sabes?, aveces me dan ganas de dejarlo así, buscar algún portal para el mundo de los humanos, y volver a casa-suspiré de nuevo-
-Es una opción arriesgada, pero no es la mejor, créeme.
-Hoy te enseñaré a volar en un dragón.
-Suena emocionante.
-Lo es, definitivamente-sonrió-
jueves, 4 de agosto de 2016
10 EL ESPEJO DEL CIELO
Estaba completamente segura que debía llevar varias horas acostada allí, y supuse que eso era bueno, de alguna manera me ayudaría a no desesperarme tanto al ver los días pasar sin siquiera una señal de tierra; pero fue entonces cuando comenzaron los problemas para mí, ya había dicho que estaba en una total oscuridad, con excepción de la luz que me brindaba la luna y las millones de estrellas que me acompañaban en este extraño momento, pero comenzó a darme sed y hambre, como cualquier humano, lentamente la tortura por la supervivencia comenzó a carcomerme viva, pero algo me hizo sonreír cuando pensé que al estar en otro mundo, el agua debería ser diferente, así que probablemente podía beberla, pero había otra probabilidad...que mi organismo humano no fuera compatible y muriera en el intento.
Respiré profundo y volví a recostarme, en el cielo varias estrellas comenzaron a teñirse de un color rosa mientras jugueteaban juntas haciendo diferentes formas, era como ver arte en vivo y a todo color, quizá me estaba volviendo loca pero me pareció escuchar que se reían, y sonaba mucho más cerca de lo que hubiera podido esperar.
-¿Hola?-pregunté débilmente-
-Hola -contestó una de ellas entre risas-
-Esto no está sucediendo, todo esto esta dentro de mi cabeza-cerré los ojos con la esperanza de abrirlos y estar en casa-
-No estás soñando tontita-escuché una voz masculina y gangosa frente a mí-
Abrí los ojos y al no poder gritar me caí de la impresión, era un humanoide de color rosa, pequeño, calvo y tenía alas pequeñas.
-Tranquila, no te haré daño, pero dime, ¿cómo has llegado hasta aquí sin resultar herida?-se sentó en una orilla de mi botecito-
-No sé de qué habla-lo miré de pies a cabeza con horror-
-Yo creo que si sabes, de Jadisha-me miró-
Entonces sus demás amigos y amigas comenzaron a bajar y a pararse en todo el perímetro del bote rodeándome; todos decían cosas, reían y susurraban. Yo muerta de miedo me quedé en una esquina.
-Esta niña no sobrevivirá mucho tiempo Pross-dijo una de ellos-
-Mejor deberíamos acabar con su sufrimiento, podríamos tirarla al agua del infinito.-respondió otro-
-¿Estás loco? la prefiero de cena que muerta en el agua del infinito-le dio un zape otra de ellos-
-¡Suficiente!-dijo el primero que me habló-mi nombre es Pross, y ellos son mis amigos, Vina, Cross, Marsyy Debie, ¿cómo escapaste de Jadisha?
-¿Escapó de Madam Jadisha?-dijo la tal Vina sorprendida-
-De esa loca nadie escapa-dijo el más pequeño de ellos, Debie-
-Sí, escapé en uno de sus botes, pero ella tiene toda mi fuerza en su poder, y sé que debo volver por ella y recuperarla, porque de lo contrario soy presa fácil para cualquiera. Debo encontrar a Asaü, Persy y a la princesa-suspiré-
Ellos no dijeron nada y me miraron atónitos.
-¿Encontraste a la princesa?-preguntó Pross-
-Sí, la tenía escondida Jadisha.
-¡JA!, ¡te lo dije Pross, ahora paga la apuesta!-gritó burlón Cross-
-Esperen, ¿cual apuesta?-pregunté-
-Cross y yo apostamos, el dijo que la princesa estaba escondida en el castillo de la bruja Jadisha, Vina que estaba en el agua del infinito y yo que estaba en el mundo de los humanos-dijo desilusionado-
-No tengo tiempo de esto, necesito ir a alguna aldea cerca de aquí-dije-
-¿Por qué?.
-Necesito comer y beber algo, muero de sed-dije con la lengua reseca-
Todos soltaron un pequeño grito se susto y asombro.
-Una humana-dijeron todos con los ojos pelados-
-Niña, tienes que salir de aquí, ¿cómo entraste a nuestro mundo?, los portales estaban sellados-dijo Marsy-
-No lo sé, pero si no traigo de vuelta a esa estúpida princesa me matarán-contesté molesta-
-Uy, uy, uy- alguien odia a la princesa-se rió Debie- ¿por qué?.
-No la odio-dije rápidamente pero la rabia sonó mas fuerte que el "no la odio"-
-¿Qué te hizo, pequeña humana?-preguntó Cross-
-Nada-miré al suelo del bote-
-¿Mencionaste algo de Asaü y Persy?, ¡lo tengo!, estabas enamorada de Persy-dijo emocionado Debie-
-Debie, deja a la chica hablar-lo regañó Vina- no puede estar enamorada de Persy porque es sólo un niño, tonto.
-Pero Asaü esta más grande, es como de su edad-sonrió Cross-
-¿Estás enamorada de Asaü?-preguntó Pross-
-No somos nada-dije triste-
-Ay corazón, lamento que ese chico te cambiara por la princesa-me abrazó con un brazo de los hombros Vina-
-No lo entiendo, el me dijo que le daban asco los humanos, bueno, ella es mitad y mitad...pero-suspiré-¿pueden ayudarme?-los miré en suplica-
-No lo sé...no creo, no podemos, bueno, está bien-sonrió Debie- sube en mi chiquilla.
-Debie, no la vas a aguantar, que se la lleve Cross-dijo Marsy- eres pequeño.
-¡No se vale!-dijo molesto-
-Sube a mi espalda, niña-ordenó Cross-
Sin pensarlo dos veces lo hice y comenzó a volar, cerré los ojos al sentir que subíamos cada vez más y más, por el miedo a caerme en la oscuridad ya que yo era más grande que ellos y veía el esfuerzo en sus alas.
Entonces al abrir los ojos vi a un grupo de esas mismas criaturas en color rojo volando con una sonrisa maliciosa viéndome y voló uno de ellos y tomándome del pie me hizo soltarme fácilmente de la espalda de Cross, grité un poco y Cross y sus amigos comenzaron a volar en dirección hacia mí.
-¡Suéltame, monstruo!-dije espantada-
El monstruo rojo no me soltó y más bien se rió al saber que no podía hacer nada por mi misma-
-¡Niña, resiste!-gritó Pross-
Entre ellos comenzaron a forcejear y a caer los rojos al agua infinita y veía sus expresiones de horror al estar a milímetros del agua; mientras que todos forcejeaban con el que me tenía agarrada entonces finalmente logró caer, pero junto con él yo; ellos volaron a toda velocidad hacia abajo para rescatarme, pero a un centímetro mi mano de la de Pross, me sumergí en el agua.
¿Estaba muerta?, abrí lentamente los ojos, no vi nada, estaba en completa oscuridad, no veía nada pero sentía como me iba sumergiendo más y más, era extraño, podía respirar, y esto no era agua normal, era como...como gelatina, sí, exactamente; miré hacia abajo, no había nada pero sentía completamente como no dejaba de descender, entonces a unos de mis costados vi una pequeña luz blanca, intenté "nadar", hacia allá aunque era mucho más pesado que nadar en agua normal, y sin fuerza era casi imposible...no sé cuantos segundos, minutos, horas o quizás días me tomó llegar hasta esa pequeña luz blanca, comía esa cosa gelatinosa y gracias a dios me mantenía viva, y cuando por fin llegué vi que era una persona con los ojos cerrados mientras se hundía, pero tenía una flor forsforescente en la mano, me espanté pero tomé la flor e intenté nadar hacia arriba, era imposible, así que me di por vencida, y me dejé sumergir.
¿De verdad aquí se acababa todo?, ¿todo el esfuerzo fue en vano?, ¿de verdad las cosas se acababan para mí?, ahora mismo ya no me importaba nada, entonces en mi mente hubo un recuerdo, el primer "hola" que tuve con Asaü, nuestro primer beso...nuestra primera vez, la imagen de su rostro misterioso sonriendo apareció en mi mente y de pronto sus ojos negros se tornaron de violeta, sus orejas cambiaron y ambos al mismo tiempo dijeron algo muy concreto, ellos dijeron: "SUBE". En ese momento abrí los ojos y decidida comencé a nadar hacia arriba, unas manos oscuras comenzaron a tomarme de los pies tratando de impedirlo, vi al chico que le robé la flor como lo jalaron hacia muy abajo y desapareció de mi vista, iban a hacer lo mismo conmigo, ¡no!, debía impedirlo, comencé a patalear, lo más fuerte que pude y nadé como loca hacia arriba sin importarme que no tenía fuerza, volví a escuchar el "sube" cada vez más fuerte en mi cabeza, no me detenía aunque sentía como mis músculos ardían en fuego cada vez más, pero ni por eso me detuve un instante, 5, 4, 3, 2, ¡1! y entonces salió mi mano y se sostuvo de algo sólido, poco a poco fui sacando mi cabeza y todo mi cuerpo, estaba bañada en gelatinosidad y me dio mucho frío, comencé a caminar, había llegado por fin a tierra, a lo lejos veía muchas luces, debía estar llegando a alguna aldea por fin, caminé y caminé hasta que me vio una chica quien cargaba dos cubetas con agua y se le cayeron al verme.
-¡Madre!, ¡Madre ven rápido!-gritó-
En ese momento creí que moriría, mis piernas me fallaron y me caí perdiendo todo el control de mi cuerpo.
Abrí los ojos y estaba recostada en una camilla llena de plantas en la frente y mis piernas envueltas; entonces escuché que alguien entró.
-Su majestad-se inclinó una mujer-
-¿Perdón?
-Princesa, me alegra que este despierta, le traje algo de comer y de beber.
-¿Princesa?, yo no soy ninguna princesa.
-¿Bromea?, es usted idéntica a la de la profesía, todo concuerda, hasta salir del agua del infinito, ¿sabía usted que es la primera persona que logra salir viva?, es usted la princesa perdida-se volvió a inclinar-
Me abochorné.
-¿Qué está haciendo señora? Levántese, no se incline ante mí, debe ser una casualidad, yo no soy una princesa, yo vengo a buscarla a ella, ¿conoce a Asaü?.
-Tiene un rato que pasó por aquí con esa chica Kristië y un niño.
-No, debe estarla confundiendo, esa chica no es Kristië, es Vänira, la princesa perdida. ¿A qué dirección se fueron?-intenté levantarme-
-No, no, princesa, recuéstese, debe descansar, tiene en muy malas condiciones sus músculos.
-Señora, ya dormí aquí toda la noche se lo agradezco, pero debo irme, y deje de llamarme princesa, por favor, me pone nerviosa.
-Todo el pueblo sabe que está usted aquí, y para festejar su honor, le obsequiamos un furí.
-¿Qué es un furí?
-Mírelo con sus propios ojos.
Me levanté con cuidado y salimos de la tienda, todo la aldea estaba ahí y se inclinaron ante mí, me sonrojé y entonces caminó una muchacha con un caballo enorme de color violeta con él. Miré a la señora y ella asintió sonriendo.
-Son todos ustedes muy amables, pero realmente necesito irme-dije apenada-
-Por favor, móntelo-dijo la chica y me extendió la mano-
Caminé hacia ella y me cargó de la cintura subiéndome en el "furí" y todos aplaudieron, ella se subió también y me volteó a ver.
-Te lo explicaré todo en el camino.
Respiré profundo y volví a recostarme, en el cielo varias estrellas comenzaron a teñirse de un color rosa mientras jugueteaban juntas haciendo diferentes formas, era como ver arte en vivo y a todo color, quizá me estaba volviendo loca pero me pareció escuchar que se reían, y sonaba mucho más cerca de lo que hubiera podido esperar.
-¿Hola?-pregunté débilmente-
-Hola -contestó una de ellas entre risas-
-Esto no está sucediendo, todo esto esta dentro de mi cabeza-cerré los ojos con la esperanza de abrirlos y estar en casa-
-No estás soñando tontita-escuché una voz masculina y gangosa frente a mí-
Abrí los ojos y al no poder gritar me caí de la impresión, era un humanoide de color rosa, pequeño, calvo y tenía alas pequeñas.
-Tranquila, no te haré daño, pero dime, ¿cómo has llegado hasta aquí sin resultar herida?-se sentó en una orilla de mi botecito-
-No sé de qué habla-lo miré de pies a cabeza con horror-
-Yo creo que si sabes, de Jadisha-me miró-
Entonces sus demás amigos y amigas comenzaron a bajar y a pararse en todo el perímetro del bote rodeándome; todos decían cosas, reían y susurraban. Yo muerta de miedo me quedé en una esquina.
-Esta niña no sobrevivirá mucho tiempo Pross-dijo una de ellos-
-Mejor deberíamos acabar con su sufrimiento, podríamos tirarla al agua del infinito.-respondió otro-
-¿Estás loco? la prefiero de cena que muerta en el agua del infinito-le dio un zape otra de ellos-
-¡Suficiente!-dijo el primero que me habló-mi nombre es Pross, y ellos son mis amigos, Vina, Cross, Marsyy Debie, ¿cómo escapaste de Jadisha?
-¿Escapó de Madam Jadisha?-dijo la tal Vina sorprendida-
-De esa loca nadie escapa-dijo el más pequeño de ellos, Debie-
-Sí, escapé en uno de sus botes, pero ella tiene toda mi fuerza en su poder, y sé que debo volver por ella y recuperarla, porque de lo contrario soy presa fácil para cualquiera. Debo encontrar a Asaü, Persy y a la princesa-suspiré-
Ellos no dijeron nada y me miraron atónitos.
-¿Encontraste a la princesa?-preguntó Pross-
-Sí, la tenía escondida Jadisha.
-¡JA!, ¡te lo dije Pross, ahora paga la apuesta!-gritó burlón Cross-
-Esperen, ¿cual apuesta?-pregunté-
-Cross y yo apostamos, el dijo que la princesa estaba escondida en el castillo de la bruja Jadisha, Vina que estaba en el agua del infinito y yo que estaba en el mundo de los humanos-dijo desilusionado-
-No tengo tiempo de esto, necesito ir a alguna aldea cerca de aquí-dije-
-¿Por qué?.
-Necesito comer y beber algo, muero de sed-dije con la lengua reseca-
Todos soltaron un pequeño grito se susto y asombro.
-Una humana-dijeron todos con los ojos pelados-
-Niña, tienes que salir de aquí, ¿cómo entraste a nuestro mundo?, los portales estaban sellados-dijo Marsy-
-No lo sé, pero si no traigo de vuelta a esa estúpida princesa me matarán-contesté molesta-
-Uy, uy, uy- alguien odia a la princesa-se rió Debie- ¿por qué?.
-No la odio-dije rápidamente pero la rabia sonó mas fuerte que el "no la odio"-
-¿Qué te hizo, pequeña humana?-preguntó Cross-
-Nada-miré al suelo del bote-
-¿Mencionaste algo de Asaü y Persy?, ¡lo tengo!, estabas enamorada de Persy-dijo emocionado Debie-
-Debie, deja a la chica hablar-lo regañó Vina- no puede estar enamorada de Persy porque es sólo un niño, tonto.
-Pero Asaü esta más grande, es como de su edad-sonrió Cross-
-¿Estás enamorada de Asaü?-preguntó Pross-
-No somos nada-dije triste-
-Ay corazón, lamento que ese chico te cambiara por la princesa-me abrazó con un brazo de los hombros Vina-
-No lo entiendo, el me dijo que le daban asco los humanos, bueno, ella es mitad y mitad...pero-suspiré-¿pueden ayudarme?-los miré en suplica-
-No lo sé...no creo, no podemos, bueno, está bien-sonrió Debie- sube en mi chiquilla.
-Debie, no la vas a aguantar, que se la lleve Cross-dijo Marsy- eres pequeño.
-¡No se vale!-dijo molesto-
-Sube a mi espalda, niña-ordenó Cross-
Sin pensarlo dos veces lo hice y comenzó a volar, cerré los ojos al sentir que subíamos cada vez más y más, por el miedo a caerme en la oscuridad ya que yo era más grande que ellos y veía el esfuerzo en sus alas.
Entonces al abrir los ojos vi a un grupo de esas mismas criaturas en color rojo volando con una sonrisa maliciosa viéndome y voló uno de ellos y tomándome del pie me hizo soltarme fácilmente de la espalda de Cross, grité un poco y Cross y sus amigos comenzaron a volar en dirección hacia mí.
-¡Suéltame, monstruo!-dije espantada-
El monstruo rojo no me soltó y más bien se rió al saber que no podía hacer nada por mi misma-
-¡Niña, resiste!-gritó Pross-
Entre ellos comenzaron a forcejear y a caer los rojos al agua infinita y veía sus expresiones de horror al estar a milímetros del agua; mientras que todos forcejeaban con el que me tenía agarrada entonces finalmente logró caer, pero junto con él yo; ellos volaron a toda velocidad hacia abajo para rescatarme, pero a un centímetro mi mano de la de Pross, me sumergí en el agua.
¿Estaba muerta?, abrí lentamente los ojos, no vi nada, estaba en completa oscuridad, no veía nada pero sentía como me iba sumergiendo más y más, era extraño, podía respirar, y esto no era agua normal, era como...como gelatina, sí, exactamente; miré hacia abajo, no había nada pero sentía completamente como no dejaba de descender, entonces a unos de mis costados vi una pequeña luz blanca, intenté "nadar", hacia allá aunque era mucho más pesado que nadar en agua normal, y sin fuerza era casi imposible...no sé cuantos segundos, minutos, horas o quizás días me tomó llegar hasta esa pequeña luz blanca, comía esa cosa gelatinosa y gracias a dios me mantenía viva, y cuando por fin llegué vi que era una persona con los ojos cerrados mientras se hundía, pero tenía una flor forsforescente en la mano, me espanté pero tomé la flor e intenté nadar hacia arriba, era imposible, así que me di por vencida, y me dejé sumergir.
¿De verdad aquí se acababa todo?, ¿todo el esfuerzo fue en vano?, ¿de verdad las cosas se acababan para mí?, ahora mismo ya no me importaba nada, entonces en mi mente hubo un recuerdo, el primer "hola" que tuve con Asaü, nuestro primer beso...nuestra primera vez, la imagen de su rostro misterioso sonriendo apareció en mi mente y de pronto sus ojos negros se tornaron de violeta, sus orejas cambiaron y ambos al mismo tiempo dijeron algo muy concreto, ellos dijeron: "SUBE". En ese momento abrí los ojos y decidida comencé a nadar hacia arriba, unas manos oscuras comenzaron a tomarme de los pies tratando de impedirlo, vi al chico que le robé la flor como lo jalaron hacia muy abajo y desapareció de mi vista, iban a hacer lo mismo conmigo, ¡no!, debía impedirlo, comencé a patalear, lo más fuerte que pude y nadé como loca hacia arriba sin importarme que no tenía fuerza, volví a escuchar el "sube" cada vez más fuerte en mi cabeza, no me detenía aunque sentía como mis músculos ardían en fuego cada vez más, pero ni por eso me detuve un instante, 5, 4, 3, 2, ¡1! y entonces salió mi mano y se sostuvo de algo sólido, poco a poco fui sacando mi cabeza y todo mi cuerpo, estaba bañada en gelatinosidad y me dio mucho frío, comencé a caminar, había llegado por fin a tierra, a lo lejos veía muchas luces, debía estar llegando a alguna aldea por fin, caminé y caminé hasta que me vio una chica quien cargaba dos cubetas con agua y se le cayeron al verme.
-¡Madre!, ¡Madre ven rápido!-gritó-
En ese momento creí que moriría, mis piernas me fallaron y me caí perdiendo todo el control de mi cuerpo.
Abrí los ojos y estaba recostada en una camilla llena de plantas en la frente y mis piernas envueltas; entonces escuché que alguien entró.
-Su majestad-se inclinó una mujer-
-¿Perdón?
-Princesa, me alegra que este despierta, le traje algo de comer y de beber.
-¿Princesa?, yo no soy ninguna princesa.
-¿Bromea?, es usted idéntica a la de la profesía, todo concuerda, hasta salir del agua del infinito, ¿sabía usted que es la primera persona que logra salir viva?, es usted la princesa perdida-se volvió a inclinar-
Me abochorné.
-¿Qué está haciendo señora? Levántese, no se incline ante mí, debe ser una casualidad, yo no soy una princesa, yo vengo a buscarla a ella, ¿conoce a Asaü?.
-Tiene un rato que pasó por aquí con esa chica Kristië y un niño.
-No, debe estarla confundiendo, esa chica no es Kristië, es Vänira, la princesa perdida. ¿A qué dirección se fueron?-intenté levantarme-
-No, no, princesa, recuéstese, debe descansar, tiene en muy malas condiciones sus músculos.
-Señora, ya dormí aquí toda la noche se lo agradezco, pero debo irme, y deje de llamarme princesa, por favor, me pone nerviosa.
-Todo el pueblo sabe que está usted aquí, y para festejar su honor, le obsequiamos un furí.
-¿Qué es un furí?
-Mírelo con sus propios ojos.
Me levanté con cuidado y salimos de la tienda, todo la aldea estaba ahí y se inclinaron ante mí, me sonrojé y entonces caminó una muchacha con un caballo enorme de color violeta con él. Miré a la señora y ella asintió sonriendo.
-Son todos ustedes muy amables, pero realmente necesito irme-dije apenada-
-Por favor, móntelo-dijo la chica y me extendió la mano-
Caminé hacia ella y me cargó de la cintura subiéndome en el "furí" y todos aplaudieron, ella se subió también y me volteó a ver.
-Te lo explicaré todo en el camino.
jueves, 28 de julio de 2016
9 LA MAGIA SI EXSISTE
¿Dónde estaba?, rayos, me dolía mucho la cabeza y tenía una especie de nauseas extrañas, miré a mi al rededor, estaba en una habitación, si una habitación, era grande, espaciosa, estaba acostada en una gran cama color ¿rosa mamey opaco?, no había luz, las únicas luces que había eran don flores naranjas como toda la demás vegetación, forsforescentes; miré también las pequeñas mesitas que estaban a un lado de la cama, toda la habitación tenía ese toque rustico, hasta las paredes. No podía moverme mucho pero con trabajo logre levantarme, estaba descalza y el suelo era una alfombra del mismo color de las sábanas, me asomé por una enorme ventana y vi que tenía balcón, salí y entonces miré al rededor, no había nada, literalmente era todo negro, estaba en un gran castillo color negro grisáceo, pero entonces me di cuenta que era mar, o al menos era agua porque la pude escuchar rompiendo con las rocas que cubrían el castillo. Espantada corrí hacia dentro y entonces se abrió la puerta.
-Gracias Flën-dijo Jadisha mirando a una persona cubierta de una gran tela negra hasta los pies y solo se veían sus ojos, quien había abierto la puerta-
Me senté en la cama sin decir nada, el tal "Flën", se fue y ella entrando cerró la puerta.
-Muy buenos días, mi querida Violet, hasta que despiertas de tu gran sueño.
-¿Cuanto dormí?-se escapó de mis labios sorprendida-
-Un mes-sonrió- te he alimentado, cuidado, bañado, y los demás cuidados para humanos esperando que despiertes.
-¿Un mes?-me levanté exaltada-¿Cómo que un mes?
-Cariño, no te preocupes, te quedan cuatro meses para traer de vuelta a la princesa, ¿Cierto?
-¿Cómo sabes eso?
-Violet, Violet, yo fui amiga del Rey hace muchos muchos años-miró hacia el sueño mientras sonreía pero en sus ojos veía coraje-
-¿Y...?-yo también miré hacia el suelo-
-No, Asaü no esta aquí, y es mucho mejor, ese chico "todas mías" no se acerque a ti Violet, yo te daré a la princesa, acompáñame-abrió la puerta-
-¿Ella está aquí?-la miré emocionada-
-Sí, hermosa, ven.
Corrí como niña pequeña detrás de ella y salimos por un gran pasillo, al fin podría regresar a casa y ver a Asaü...digo a James, volví a sentirme triste, pero seguí caminando detrás de ella hasta que llegamos a otra recamara y la abrió.
-Buenos días princesa.
Me asomé y había una chica sentada de espaldas tocando un violín con su balcón abierto mirando la luna, era de silueta esbelta y cabellos largos y azules brillantes.
-Es su hora de tocar el violín-me dijo Jadisha sonriendo- entra.
Caminé hacia dentro un poco y entonces dejo caer el violín y se dio la vuelta, sus ojos enormes y violetas me miraron y no pude dejar de observar cada detalle de ella, su pequeña y respingada nariz, su pálida piel y su rojos labios carnosos.
-Al fin has llegado-me tomó de las manos-¿Cual es tu nombre amiga salvadora?-dijo su dulce voz-
-Violet-respondí sin saber que hacer-¿Y el suyo princesa?
-Vänira-sonrió-
-Las dejaré a solas y después bajan a comer algo-dijo Jadisha antes de salir y cerrar la puerta-
Ella se sentó en la cama y me hizo una seña que también fuera, fui y me senté.
-¿Sabes por qué estoy aquí?-dije-
-Viniste a llevarme a casa.
-Así es, ¿sabes?, yo tengo una vida afuera, con los humanos, voy a regresar allá me cueste lo que me cueste, ¿entiendes?.
-Jadisha no te dejará salir-miró al suelo-
-¿De qué hablas?
-Que no te dejará ir sin antes haber hecho algo por ella.
-¿Cómo?, no entiendo princesa Vänira.
-¿Realmente crees que así de fácil me va a entregar para irme sin haber antes haberle pagado?
-¿Pagarle qué?
-Con lo que ella quiera, a cada quien le pide cosas diferentes.
Entonces se abrió la puerta.
-Madam Jadisha pide verlas en el comedor-dijo el mismo chico encubierto de hace rato-
-Gracias Flën-dijo la princesa-
Nos levantamos y bajamos, bueno yo bajé por primera vez en un mes, todo era como vivir en una casa enorme oscura y llena de velas, pero en vez de velas eran flores brillantes; todo era demasiado elegante, pero una elegancia tan diferente a la de nosotros los humanos.
Nos sentamos en aquella enorme mesa de color rojo transparente y brillante.
-¿Y cuando me puedo ir?-levanté las cejas y dije-
En eso llegó Mönisha y se sentó, me miró y me barrió con la mirada.
-Vaya-levantó les cejas Jadisha y tomó de su copa-no tan de prisa, Violet, ¿ya pensaste que me darás a cambio?-sonrió-
-¿A cambio?-me molesté-¿Estás loca?, yo no tengo nada aquí.
-Tienes que hablarle de "Madam" a Madam Jadisha, escuincla tonta-pegó en la mesa Mönisha-
-Esta bien Mönisha-aclaró Jadisha- Violet, entiende, acabo de salvar tu cabeza al yo misma entregarte a la princesa, debes de ser correspondida.
-Pero ya te dije que yo no tengo nada para dar...
-Shhh-me interrumpió- momento cariño, no es gran cosa lo que yo te estoy pidiendo.
-¿Entonces?, ¿qué quieres de mi?
Sonrió macabramente.
-Quiero toda tu fuerza y lealtad, lo equivalente al tiempo de hospedaje que te di, si lo logras sin ningún problema, podrás llevarte a la princesa y estarás de regreso en tres meses exactos.
-¿Y si no acepto qué?, aparte, ¿cual poder?
-Si no aceptas yo en este momento te llevaré con el rey y desapareceré a la dulce princesa-miró a Vänira-
-¡Tienes que aceptar Violet!, quiero volver a casa-me miró Vänira desesperada-
-Hazlo por James, e inclusive por tu amigo Asaü, estoy segura que quieren volver a verte-dijo-
Agaché la mirada triste.¿James?, ¿Asaü?, fruncí el ceño indecisa y al final solo me relajé y suspiré.
-De acuerdo-parpadee fuerte-acepto.
Ella sonrió aún más y entonces al chasquear sus dedos una fuerza comenzó a elevarme y una aura violeta me envolvió, ella abrió un pequeño frasco y una fuerza comenzó a salir de mi boca dirigiéndose al frasco que Jadisha sostenía en sus manos, entonces mi cabello comenzó a crecer mucho más de la forma habitual, mi piel se volvió mucho más pálida y por fin me dejó caer la fuerza.
Abrí los ojos lentamente y estaba sentada con la cabeza tirada en la mesa, vi a lo lejos a Jadisha sonriendo.
-Te cambiamos de ropa, Violet, mira por ti misma.
Volvió a chasquear sus dedos y apareció un enorme espejo en frente de mí. Me levanté y me miré, ¿Qué me había hecho?, Mi cabello seguía siendo rubio, pero ahora lo tenía hasta los tobillos, me salieron dos puntillos a los lados de los ojos, casi en la cien color violetas y mis labios se volvieron totalmente rojos natural; cambió mi ropa por otra manta enredada, con los humanos sería algo tipo short pero de manta al igual que el top y traía una pulsera en el brazo abajo de los hombros, en ambos, y en los tobillos, mis uñas eran largas y violetas y por último mis orejas eran de "elfo". Entonces me espanté.
-¿Qué hiciste conmigo?
-Vamos cariño, si vas a seguir aquí unos meses más, es necesario que luzcas como uno de nosotros, relájate, por cierto, no puedes moverte del todo, ahora te costará algo de trabajo caminar, en especial correr, te extraje toda tu fuerza, ni gritar podrás.
-Oye, no le dijiste la otra sorpresa.-dijo Mönisha-
-Cierto, tu novio vino a verte.
-¿Qué?, ¿De qué hablas?, ¿Asaü está aquí?
-Así es, esta abajo con Vänira.
-Debo verlo.
-Puedes verlo desde aquí arriba, escucharás todo lo que el diga pero no tienes fuerzas para gritar Violet-Flën me cargó y me abrió uno de los balcones-
Me asomé y vi a Asaü junto a Persy parados afuera del castillo y al lado tenían un bote dorado, en el que habían llegado. Entonces salió Vänira y ella corrió y lo abrazó como si lo conociera...el también la abrazó, el tiró las cosas que llevaba en la mano y la...la besó.
-Mi amor, me alegra tanto volverte a ver-escuché la voz de la princesa mientras lloraba al abrazarlo-
-A mi también hermosa, pero al fin estoy aquí, junto a ti.
-¡Asaü!-intenté gritar- ¡Asaü ayúdame!-entonces lagrimas brotaron de mis ojos-
-No te puede escuchar bonita, el vino por la princesa.
-No lo entiendo, se suponía que el vendría a salvarme a mi-no dejaban de salir las lagrimas de mis ojos-
-A Asaü no le importas tú, cariño, el vino a buscar a la princesa, la llevará a casa y ya no tendrá por qué morir si tu no regresas.
-Llévame contigo mi amor-dijo la princesa mirando a Asaü-
-Iría contigo a cualquier lugar.
-Ya rompe el hechizo, ella se está yendo-dije ahogada en el llanto- ya no tiene caso que esté aquí-
-¡Óyeme gran tonto!, ¡vinimos a rescatar a Violet!-gritó molesto Persy-
-Ella me dejó muy en claro algo que tú mismo escuchaste-dijo fríamente mirándolo mientras abrazaba a Vänira.-
-Asaü-susurré mientras arrugaba la cara bañada en lágrimas- no me dejes-me caí abrazando mis rodillas en llanto-
-Te dije que no debías enamorarte de ese muchacho-dijo Jadisha- Pero tu tienes algo que cumplir con o sin la princesa, en un mes serás libre.
Entonces salió y me dejo en el balcón, caminé hasta la puerta principal y la abrí, caminé por las rocas y miré a los al rededores, entonces vi uno de esos botes dorados a lo lejos y caminé hacia el rápidamente y echándolo al agua me subí encima de él, sin esperar un segundo las olas comenzaron a alejar el bote de esa isla donde estaba la casa de Jadisha, aliviada miré si habían remos, y sí habían, pero al tomar uno, ponerlo en el agua se me hundió, no tenía fuerza, lo había olvidado, no tenía fuerza ni para remar, entonces me desesperé y me acosté en el pequeño bote mirando hacia las estrellas, tenía miedo, cada vez se veía más y más lejos el castillo, hasta que desapareció y me quedé en oscuridad total, excepto por la luz de las estrellas que me cubrían en el cielo negro.
-Gracias Flën-dijo Jadisha mirando a una persona cubierta de una gran tela negra hasta los pies y solo se veían sus ojos, quien había abierto la puerta-
Me senté en la cama sin decir nada, el tal "Flën", se fue y ella entrando cerró la puerta.
-Muy buenos días, mi querida Violet, hasta que despiertas de tu gran sueño.
-¿Cuanto dormí?-se escapó de mis labios sorprendida-
-Un mes-sonrió- te he alimentado, cuidado, bañado, y los demás cuidados para humanos esperando que despiertes.
-¿Un mes?-me levanté exaltada-¿Cómo que un mes?
-Cariño, no te preocupes, te quedan cuatro meses para traer de vuelta a la princesa, ¿Cierto?
-¿Cómo sabes eso?
-Violet, Violet, yo fui amiga del Rey hace muchos muchos años-miró hacia el sueño mientras sonreía pero en sus ojos veía coraje-
-¿Y...?-yo también miré hacia el suelo-
-No, Asaü no esta aquí, y es mucho mejor, ese chico "todas mías" no se acerque a ti Violet, yo te daré a la princesa, acompáñame-abrió la puerta-
-¿Ella está aquí?-la miré emocionada-
-Sí, hermosa, ven.
Corrí como niña pequeña detrás de ella y salimos por un gran pasillo, al fin podría regresar a casa y ver a Asaü...digo a James, volví a sentirme triste, pero seguí caminando detrás de ella hasta que llegamos a otra recamara y la abrió.
-Buenos días princesa.
Me asomé y había una chica sentada de espaldas tocando un violín con su balcón abierto mirando la luna, era de silueta esbelta y cabellos largos y azules brillantes.
-Es su hora de tocar el violín-me dijo Jadisha sonriendo- entra.
Caminé hacia dentro un poco y entonces dejo caer el violín y se dio la vuelta, sus ojos enormes y violetas me miraron y no pude dejar de observar cada detalle de ella, su pequeña y respingada nariz, su pálida piel y su rojos labios carnosos.
-Al fin has llegado-me tomó de las manos-¿Cual es tu nombre amiga salvadora?-dijo su dulce voz-
-Violet-respondí sin saber que hacer-¿Y el suyo princesa?
-Vänira-sonrió-
-Las dejaré a solas y después bajan a comer algo-dijo Jadisha antes de salir y cerrar la puerta-
Ella se sentó en la cama y me hizo una seña que también fuera, fui y me senté.
-¿Sabes por qué estoy aquí?-dije-
-Viniste a llevarme a casa.
-Así es, ¿sabes?, yo tengo una vida afuera, con los humanos, voy a regresar allá me cueste lo que me cueste, ¿entiendes?.
-Jadisha no te dejará salir-miró al suelo-
-¿De qué hablas?
-Que no te dejará ir sin antes haber hecho algo por ella.
-¿Cómo?, no entiendo princesa Vänira.
-¿Realmente crees que así de fácil me va a entregar para irme sin haber antes haberle pagado?
-¿Pagarle qué?
-Con lo que ella quiera, a cada quien le pide cosas diferentes.
Entonces se abrió la puerta.
-Madam Jadisha pide verlas en el comedor-dijo el mismo chico encubierto de hace rato-
-Gracias Flën-dijo la princesa-
Nos levantamos y bajamos, bueno yo bajé por primera vez en un mes, todo era como vivir en una casa enorme oscura y llena de velas, pero en vez de velas eran flores brillantes; todo era demasiado elegante, pero una elegancia tan diferente a la de nosotros los humanos.
Nos sentamos en aquella enorme mesa de color rojo transparente y brillante.
-¿Y cuando me puedo ir?-levanté las cejas y dije-
En eso llegó Mönisha y se sentó, me miró y me barrió con la mirada.
-Vaya-levantó les cejas Jadisha y tomó de su copa-no tan de prisa, Violet, ¿ya pensaste que me darás a cambio?-sonrió-
-¿A cambio?-me molesté-¿Estás loca?, yo no tengo nada aquí.
-Tienes que hablarle de "Madam" a Madam Jadisha, escuincla tonta-pegó en la mesa Mönisha-
-Esta bien Mönisha-aclaró Jadisha- Violet, entiende, acabo de salvar tu cabeza al yo misma entregarte a la princesa, debes de ser correspondida.
-Pero ya te dije que yo no tengo nada para dar...
-Shhh-me interrumpió- momento cariño, no es gran cosa lo que yo te estoy pidiendo.
-¿Entonces?, ¿qué quieres de mi?
Sonrió macabramente.
-Quiero toda tu fuerza y lealtad, lo equivalente al tiempo de hospedaje que te di, si lo logras sin ningún problema, podrás llevarte a la princesa y estarás de regreso en tres meses exactos.
-¿Y si no acepto qué?, aparte, ¿cual poder?
-Si no aceptas yo en este momento te llevaré con el rey y desapareceré a la dulce princesa-miró a Vänira-
-¡Tienes que aceptar Violet!, quiero volver a casa-me miró Vänira desesperada-
-Hazlo por James, e inclusive por tu amigo Asaü, estoy segura que quieren volver a verte-dijo-
Agaché la mirada triste.¿James?, ¿Asaü?, fruncí el ceño indecisa y al final solo me relajé y suspiré.
-De acuerdo-parpadee fuerte-acepto.
Ella sonrió aún más y entonces al chasquear sus dedos una fuerza comenzó a elevarme y una aura violeta me envolvió, ella abrió un pequeño frasco y una fuerza comenzó a salir de mi boca dirigiéndose al frasco que Jadisha sostenía en sus manos, entonces mi cabello comenzó a crecer mucho más de la forma habitual, mi piel se volvió mucho más pálida y por fin me dejó caer la fuerza.
Abrí los ojos lentamente y estaba sentada con la cabeza tirada en la mesa, vi a lo lejos a Jadisha sonriendo.
-Te cambiamos de ropa, Violet, mira por ti misma.
Volvió a chasquear sus dedos y apareció un enorme espejo en frente de mí. Me levanté y me miré, ¿Qué me había hecho?, Mi cabello seguía siendo rubio, pero ahora lo tenía hasta los tobillos, me salieron dos puntillos a los lados de los ojos, casi en la cien color violetas y mis labios se volvieron totalmente rojos natural; cambió mi ropa por otra manta enredada, con los humanos sería algo tipo short pero de manta al igual que el top y traía una pulsera en el brazo abajo de los hombros, en ambos, y en los tobillos, mis uñas eran largas y violetas y por último mis orejas eran de "elfo". Entonces me espanté.
-¿Qué hiciste conmigo?
-Vamos cariño, si vas a seguir aquí unos meses más, es necesario que luzcas como uno de nosotros, relájate, por cierto, no puedes moverte del todo, ahora te costará algo de trabajo caminar, en especial correr, te extraje toda tu fuerza, ni gritar podrás.
-Oye, no le dijiste la otra sorpresa.-dijo Mönisha-
-Cierto, tu novio vino a verte.
-¿Qué?, ¿De qué hablas?, ¿Asaü está aquí?
-Así es, esta abajo con Vänira.
-Debo verlo.
-Puedes verlo desde aquí arriba, escucharás todo lo que el diga pero no tienes fuerzas para gritar Violet-Flën me cargó y me abrió uno de los balcones-
Me asomé y vi a Asaü junto a Persy parados afuera del castillo y al lado tenían un bote dorado, en el que habían llegado. Entonces salió Vänira y ella corrió y lo abrazó como si lo conociera...el también la abrazó, el tiró las cosas que llevaba en la mano y la...la besó.
-Mi amor, me alegra tanto volverte a ver-escuché la voz de la princesa mientras lloraba al abrazarlo-
-A mi también hermosa, pero al fin estoy aquí, junto a ti.
-¡Asaü!-intenté gritar- ¡Asaü ayúdame!-entonces lagrimas brotaron de mis ojos-
-No te puede escuchar bonita, el vino por la princesa.
-No lo entiendo, se suponía que el vendría a salvarme a mi-no dejaban de salir las lagrimas de mis ojos-
-A Asaü no le importas tú, cariño, el vino a buscar a la princesa, la llevará a casa y ya no tendrá por qué morir si tu no regresas.
-Llévame contigo mi amor-dijo la princesa mirando a Asaü-
-Iría contigo a cualquier lugar.
-Ya rompe el hechizo, ella se está yendo-dije ahogada en el llanto- ya no tiene caso que esté aquí-
-¡Óyeme gran tonto!, ¡vinimos a rescatar a Violet!-gritó molesto Persy-
-Ella me dejó muy en claro algo que tú mismo escuchaste-dijo fríamente mirándolo mientras abrazaba a Vänira.-
-Asaü-susurré mientras arrugaba la cara bañada en lágrimas- no me dejes-me caí abrazando mis rodillas en llanto-
-Te dije que no debías enamorarte de ese muchacho-dijo Jadisha- Pero tu tienes algo que cumplir con o sin la princesa, en un mes serás libre.
Entonces salió y me dejo en el balcón, caminé hasta la puerta principal y la abrí, caminé por las rocas y miré a los al rededores, entonces vi uno de esos botes dorados a lo lejos y caminé hacia el rápidamente y echándolo al agua me subí encima de él, sin esperar un segundo las olas comenzaron a alejar el bote de esa isla donde estaba la casa de Jadisha, aliviada miré si habían remos, y sí habían, pero al tomar uno, ponerlo en el agua se me hundió, no tenía fuerza, lo había olvidado, no tenía fuerza ni para remar, entonces me desesperé y me acosté en el pequeño bote mirando hacia las estrellas, tenía miedo, cada vez se veía más y más lejos el castillo, hasta que desapareció y me quedé en oscuridad total, excepto por la luz de las estrellas que me cubrían en el cielo negro.
8 EL ENGAÑO Y LA VERDAD
Lentamente abrí los ojos, estaba recostada en una pequeña choza café claro, me dolía mucho moverme, entonces vi que tenía mi brazo cubierto de, ¿vendas?, pero parecían plantas, y casi no podía abrir mi ojo derecho, me dolía mucho...pero, creo que realmente me dolía mas mi corazón...pero, ¿por qué?, ese chico era un asco, solamente por ser idéntico a James no significaba que fuera a él, eran dos personas muy distintas, extrañaba mucho a James...Evan...Paige, mi mamá, mis otros amigos...inclusive a Jeff...
-Buenos días niña dormilona-escuché una voz de niño-
Voltee rápido y era un chico, el solo tenía los ojos, cabello y uñas violetas, lucía de unos, ¿13?, muy pálido...igual que yo...y Asaü, apenas rebasaba mi estatura, pero tenía una sonrisa muy cálida.
Lo miré aterrada imaginando algo malo y siguió sonriendo.
-No temas, no te haré daño, mi nombre es Persy, ayer te encontré, estabas muy lastimada y te traje a mi hogar a curarte en lo que vuelve mi mamá.
-Oye, en verdad te lo agradezco, pero de verdad tengo que irme-me levanté con mucho trabajo-
-¿Cual es tu nombre?
-Violet...Violet Smith...
-¿Humana, eh?-sonrió-debo admitir que nunca me gustaron mucho los humanos, pero tu debes ser una linda chica. Y por cierto, te están buscando, dicen a los al rededores que una humana está entre nosotros haciendo el gran reto.
-¿El gran reto?
-Sí, el encontrar a la princesa.
-Pues aquí estoy en persona, buscaré a esa princesa la llevaré de vuelta, y cuando lo haga regresaré donde pertenezco, con los humanos-dije segura- no pienso morir en este lugar.
-Te ayudaré-se puso de pie-
-No es necesario...soy como anti ayuda...
-¿De qué hablas?
-Tenía un compañero y me pelee con él...
-¿Quién?
-Jam...Asaü...
-¿De verdad te pusieron con ese mujeriego?-soltó una carcajada-
-¿Mujeriego?-recordé la cara de Paige hablando sobre James-
-Sí, desde que lo mandó al diablo Kristië sale con mujer tras mujer.
-Espera, el dijo que ella había muerto...
-Claro que no murió, ella cortó con el porque quiso robarle su don de resucitar matándola, ella desapareció de aquí y no se sabe donde está ahora mismo
-Oye, de casualidad ¿no sabes si el sale al mundo de los humanos seguido?
-Creo que no, los odia, aparte tiene un mal carácter, esta loco.
-¿A quién le llamas tonto, mocoso?-escuchamos detrás de el y era Asaü-
-Pues a ti, cabeza hueca, por cierto preciosa, ¿el te lastimó así?
Asaü me miró sorprendido.
-¿Qué pasó contigo?
-Nada-agaché la mirada-
-Ja, nada más te dejo sola un momento y casi pierdes la vida, mírate-
-Sigo creyendo que no necesito tu ayuda para nada-dije molesta-
-Ya la oíste, fuera de aquí Asaü-lo miró a los ojos enojado-
-Tú no te metas enano chismoso, ahora déjanos un minuto a solas.
Persy me volteó a ver, esperando mi aprobación, y le asentí.
-Entraré en 5 minutos, ¿entendiste?-miró a Asaü-
-Como digas.
Se salió y entonces él se sentó a mi lado.
-Esto es lo que pasa cuando me gritas te odio-sonrió-
-No necesito tus reclamos, déjame sola.
-Violet, perdón, es que, que me hablen de Kristië...me, altera un poco, no fue mi intención lastimarte-dijo mirando al suelo-
-Si hay algo que detesto es a los hombres que lastiman chicas.
-No te golpee...solo, ya mejor olvídalo...
-¿Esto es una disculpa?-levanté las cejas-
-Algo así-puso un gesto molesto e incómodo- pero eso no cambia las cosas, te sigo detestando humana.
-Y yo a ti-sonreí-
Entonces entró Persy.
-¿Te encuentras bien Violet?
-Sí, gracias Persy.
-¿Entonces?, ¿nos vamos?-dijo Asaü-
-Una oportunidad más-lo mire seria-
-Yo también iré-dijo Persy-
-¡No!-contestó Asaü de golpe- tú te quedarás aquí con tu mamá.
-Mi mamá debió haber ido con alguna de mis tías, no ha vuelto, aparte sabe que puedo cuidarme solo.
-Que no, ya dije.-reafirmó-
-Vamos Persy-dije-
-¿Qué?, ¿estás loca?, es un niño-me dijo Asaü enojado-
-Sí el quiere ir, irá y punto, aparte no es tu viaje, tú solo me estás acompañando-le dije-
Me levanté con cuidado, al parecer podía caminar, un poco despacio pero podía hacerlo.
-Acompáñenme a encontrar esa tonta princesa-dije con los ojos cerrados-
Salí y entonces sentí como me cargó Asaü en su hombro como si fuera un costal de papas.
-¡Bájame Asaü!, ¡detesto que me carguen!, ¡¡bájame!!-grité mientras le daba golpes en la espalda-
-¡Bájala tonto!-también dijo Persy enojado-
-No te voy a bajar Violet, a tu ritmo lento nunca llegaremos.
-¿Cuánto tiempo me vas a tener así?
-El que sea necesario, así que cállate, no creas que tocar a un humano me pone muy feliz-dijo con desagrado-
Vaya, que persona tan complicada era Asaü, si me odiaba tanto, de verdad no entendía porque me ayudaba, sí, ya sabía que si no también lo matarían a el, o lo encarcelarían, no lo sé, pero fuera de eso, podría jurar que había algo más, algo más por lo que me ayudaba.
Pasaron varias horas e inclusive me quedé dormida encima de el.
-Tomaremos un descanso aquí-escuché su voz-
Abrí los ojos y estábamos arriba de una colina llena de árboles raros y brillantes, el pasto era violeta y las estrellas brillaban a todo su poder.
-Oye, Asaü, ¿Cómo saben cuando es de día y de noche? Si siempre el cielo está oscuro.
-No lo sé, uno se acostumbra a aquí desde que naces, así que automáticamente ya lo sabe tu cuerpo.
-Pero también por las nubes rosas-dijo Persy-
-Oh sí, cuando amanece las nubes se tornan de un color rosa fuerte-confirmó Asaü-
-Vaya, es muy extraño a nuestro mundo, bueno el de nosotros los humanos.
-Persy, ¿puedes ir por un poco de agua para esta humana?-dijo Asaü-
-Sólo por ti Violet-dijo y se levantó desapareciendo entre los árboles-
-Violet...mandé a Persy porque necesito hablar contigo-su tono de voz era algo difícil de descifrar, sonaba triste, serio, incómodo, no decidido, no sé, era extraño-
-¿Qué sucede?-lo miré a los ojos-
-Te dije que lo sentía por lo de ayer, pero también quiero decirte otra cosa...
Mi corazón comenzó a palpitar, sabía que ya venía el, "me gustas",o el "no te odio", moría de miedo.
-¿Sí?-dije-
-Pensé en lo que sucedió, lo de Kristië, y la verdad es que me di cuenta que yo aún sigo muy enamorado de ella, yo la amo y eso nunca cambiará, por eso reaccioné así contigo, perdón por eso, así que no te ilusiones conmigo, no te quiero Violet, no sé si sientas algo por mí, pero ni siquiera somos amigos y no lo seremos nunca, ¿entiendes?, eres una humana y yo un vuntualiano, entre nosotros nunca existirá nada más que compañerismo mientras buscamos a la princesa y la traemos de regreso, y cuando eso se haya cumplido, no quiero que me vuelvas a buscar nunca más, regresarás con los humanos, y todo será normal para ambos; así que no te confundas jamás, algo entre tu y yo, jamás existirá.
Todo se quebró dentro de mí.
-Yo también te odio-me dio un ataque de risa-
El me miró raro, con una ceja arriba sorprendido, pero no podía dejar de reírme.
-Todo es enserio Violet-insistió-
-Lo sé-seguí con el ataque de risa-
-Aquí está el agua chicos-dijo Persy-
-¡Persy!-me puse de pie sin poder dejar de reír- parece que necesitaremos más agua.
-¿Estás bien Violet?-también me miró raro-
-Claro-seguí riendo- dámela, yo me encargo.
Tomé la pequeña cubeta entre mis manos y corrí hacia abajo de los árboles en dirección al río...pero entonces mi risa se fue convirtiendo en llanto mientras más bajaba, hasta que llegué a la orilla del río y me agaché abrazando mis rodillas estallando en lagrimas.
¿Por qué no me quería? lloré, ¿qué había de malo en mí?...un segundo, esto era estúpido, al que yo quería era a James, ¡a James!, no a Asaü por más que fueran idénticos físicamente, eran dos personas diferentes, lo que yo quería era regresar con los humanos para...regresar con mi James, ¿por qué lloraba entonces? Creo que Asaü me hizo sentir lo que yo le hice sentir al pobre de James cuando le dije que yo no lo quería...pero eso si era una mentira.
-Hola chiquilla.
Escuché una voz femenina y levanté la mirada empapada en lagrimas. Era una chica, obviamente vultualiana, demasiado hermosa, un largo cabello violeta, al igual que sus ojos y sus uñas, muy buen cuerpo vestido en una seda negra, se veía joven, ¿unos 28?.
-¿Quien eres tú?-pregunté-
-Soy solo una amiga, mi nombre es Jadisha y sé que tu eres la humana que él rey mando a buscar a su perdida hija.
-¿Cómo sabes eso?
-Cariño, yo lo sé todo-soltó una pequeña risa moviendo sus manos de uñas largas y bien cuidadas-
-¡Madam Jadisha!-otra voz femenina sonó-
Era otra chica como de mi edad de cabello negro corto, delgada y no muy agraciada corriendo hacia Jadisha.
Jadisha volteó los ojos molesta por el grito de su amiga.
-Disculpa es Mönisha, mi asistente.
-Hola humana-me saludó la tal "Mönisha"-
-Hola-las miré aún confundida-
-Yo poseo grandes poderes, y puedo ayudarte a recuperar a la princesa.
-¿De verdad podría hacer eso?
-Por supuesto que sí, preciosa, yo lo sé todo, ¿recuerdas?, puedo ser tu hada madrina si tú quieres-sonrió-
Debo admitir que había algo siniestro en su sonrisa, pero algo me atrajo hacia ella.
-No lo sé-agaché la mirada.
-Ten, come esta flor-sacó una flor de su vestimenta amarilla-
La agarré.
-Es la flor amarilla de felicidad humana, el amarillo es un color humano, vamos, cometela.
-¡NO, VIOLET NO!-escuché a Asaü gritando corriendo con Persy hacia nosotras-
Volteamos las 3.
-Vaya vaya, a quiénes tenemos aquí, al pequeño, y valiente, pero tonto Persy y a el don Juan Asaü, ¿Qué sucedió con tu gran amor Kristië?-soltó una gran risa- Son solo un par de tontos.
-Violet, escucha, ella es mala y traicionera, ven con nosotros, tu sabes que yo sé donde esta la princesa-me miró Asaü-
Lo miré con las lagrimas entre los ojos.
-Lo repetiré una vez más, es mi viaje, y te recuerdo, tu y yo no somos amigos, y algo más, no, yo no siento nada por ti-dije enojada-adiós.
En ese momento me comí la flor y caí desmayada.
-Demasiado tarde bomboncito-le dijo Jadisha a Asaü entre carcajadas-
-NOOOOOO-escuché en la lejanía y me perdí-
-Buenos días niña dormilona-escuché una voz de niño-
Voltee rápido y era un chico, el solo tenía los ojos, cabello y uñas violetas, lucía de unos, ¿13?, muy pálido...igual que yo...y Asaü, apenas rebasaba mi estatura, pero tenía una sonrisa muy cálida.
Lo miré aterrada imaginando algo malo y siguió sonriendo.
-No temas, no te haré daño, mi nombre es Persy, ayer te encontré, estabas muy lastimada y te traje a mi hogar a curarte en lo que vuelve mi mamá.
-Oye, en verdad te lo agradezco, pero de verdad tengo que irme-me levanté con mucho trabajo-
-¿Cual es tu nombre?
-Violet...Violet Smith...
-¿Humana, eh?-sonrió-debo admitir que nunca me gustaron mucho los humanos, pero tu debes ser una linda chica. Y por cierto, te están buscando, dicen a los al rededores que una humana está entre nosotros haciendo el gran reto.
-¿El gran reto?
-Sí, el encontrar a la princesa.
-Pues aquí estoy en persona, buscaré a esa princesa la llevaré de vuelta, y cuando lo haga regresaré donde pertenezco, con los humanos-dije segura- no pienso morir en este lugar.
-Te ayudaré-se puso de pie-
-No es necesario...soy como anti ayuda...
-¿De qué hablas?
-Tenía un compañero y me pelee con él...
-¿Quién?
-Jam...Asaü...
-¿De verdad te pusieron con ese mujeriego?-soltó una carcajada-
-¿Mujeriego?-recordé la cara de Paige hablando sobre James-
-Sí, desde que lo mandó al diablo Kristië sale con mujer tras mujer.
-Espera, el dijo que ella había muerto...
-Claro que no murió, ella cortó con el porque quiso robarle su don de resucitar matándola, ella desapareció de aquí y no se sabe donde está ahora mismo
-Oye, de casualidad ¿no sabes si el sale al mundo de los humanos seguido?
-Creo que no, los odia, aparte tiene un mal carácter, esta loco.
-¿A quién le llamas tonto, mocoso?-escuchamos detrás de el y era Asaü-
-Pues a ti, cabeza hueca, por cierto preciosa, ¿el te lastimó así?
Asaü me miró sorprendido.
-¿Qué pasó contigo?
-Nada-agaché la mirada-
-Ja, nada más te dejo sola un momento y casi pierdes la vida, mírate-
-Sigo creyendo que no necesito tu ayuda para nada-dije molesta-
-Ya la oíste, fuera de aquí Asaü-lo miró a los ojos enojado-
-Tú no te metas enano chismoso, ahora déjanos un minuto a solas.
Persy me volteó a ver, esperando mi aprobación, y le asentí.
-Entraré en 5 minutos, ¿entendiste?-miró a Asaü-
-Como digas.
Se salió y entonces él se sentó a mi lado.
-Esto es lo que pasa cuando me gritas te odio-sonrió-
-No necesito tus reclamos, déjame sola.
-Violet, perdón, es que, que me hablen de Kristië...me, altera un poco, no fue mi intención lastimarte-dijo mirando al suelo-
-Si hay algo que detesto es a los hombres que lastiman chicas.
-No te golpee...solo, ya mejor olvídalo...
-¿Esto es una disculpa?-levanté las cejas-
-Algo así-puso un gesto molesto e incómodo- pero eso no cambia las cosas, te sigo detestando humana.
-Y yo a ti-sonreí-
Entonces entró Persy.
-¿Te encuentras bien Violet?
-Sí, gracias Persy.
-¿Entonces?, ¿nos vamos?-dijo Asaü-
-Una oportunidad más-lo mire seria-
-Yo también iré-dijo Persy-
-¡No!-contestó Asaü de golpe- tú te quedarás aquí con tu mamá.
-Mi mamá debió haber ido con alguna de mis tías, no ha vuelto, aparte sabe que puedo cuidarme solo.
-Que no, ya dije.-reafirmó-
-Vamos Persy-dije-
-¿Qué?, ¿estás loca?, es un niño-me dijo Asaü enojado-
-Sí el quiere ir, irá y punto, aparte no es tu viaje, tú solo me estás acompañando-le dije-
Me levanté con cuidado, al parecer podía caminar, un poco despacio pero podía hacerlo.
-Acompáñenme a encontrar esa tonta princesa-dije con los ojos cerrados-
Salí y entonces sentí como me cargó Asaü en su hombro como si fuera un costal de papas.
-¡Bájame Asaü!, ¡detesto que me carguen!, ¡¡bájame!!-grité mientras le daba golpes en la espalda-
-¡Bájala tonto!-también dijo Persy enojado-
-No te voy a bajar Violet, a tu ritmo lento nunca llegaremos.
-¿Cuánto tiempo me vas a tener así?
-El que sea necesario, así que cállate, no creas que tocar a un humano me pone muy feliz-dijo con desagrado-
Vaya, que persona tan complicada era Asaü, si me odiaba tanto, de verdad no entendía porque me ayudaba, sí, ya sabía que si no también lo matarían a el, o lo encarcelarían, no lo sé, pero fuera de eso, podría jurar que había algo más, algo más por lo que me ayudaba.
Pasaron varias horas e inclusive me quedé dormida encima de el.
-Tomaremos un descanso aquí-escuché su voz-
Abrí los ojos y estábamos arriba de una colina llena de árboles raros y brillantes, el pasto era violeta y las estrellas brillaban a todo su poder.
-Oye, Asaü, ¿Cómo saben cuando es de día y de noche? Si siempre el cielo está oscuro.
-No lo sé, uno se acostumbra a aquí desde que naces, así que automáticamente ya lo sabe tu cuerpo.
-Pero también por las nubes rosas-dijo Persy-
-Oh sí, cuando amanece las nubes se tornan de un color rosa fuerte-confirmó Asaü-
-Vaya, es muy extraño a nuestro mundo, bueno el de nosotros los humanos.
-Persy, ¿puedes ir por un poco de agua para esta humana?-dijo Asaü-
-Sólo por ti Violet-dijo y se levantó desapareciendo entre los árboles-
-Violet...mandé a Persy porque necesito hablar contigo-su tono de voz era algo difícil de descifrar, sonaba triste, serio, incómodo, no decidido, no sé, era extraño-
-¿Qué sucede?-lo miré a los ojos-
-Te dije que lo sentía por lo de ayer, pero también quiero decirte otra cosa...
Mi corazón comenzó a palpitar, sabía que ya venía el, "me gustas",o el "no te odio", moría de miedo.
-¿Sí?-dije-
-Pensé en lo que sucedió, lo de Kristië, y la verdad es que me di cuenta que yo aún sigo muy enamorado de ella, yo la amo y eso nunca cambiará, por eso reaccioné así contigo, perdón por eso, así que no te ilusiones conmigo, no te quiero Violet, no sé si sientas algo por mí, pero ni siquiera somos amigos y no lo seremos nunca, ¿entiendes?, eres una humana y yo un vuntualiano, entre nosotros nunca existirá nada más que compañerismo mientras buscamos a la princesa y la traemos de regreso, y cuando eso se haya cumplido, no quiero que me vuelvas a buscar nunca más, regresarás con los humanos, y todo será normal para ambos; así que no te confundas jamás, algo entre tu y yo, jamás existirá.
Todo se quebró dentro de mí.
-Yo también te odio-me dio un ataque de risa-
El me miró raro, con una ceja arriba sorprendido, pero no podía dejar de reírme.
-Todo es enserio Violet-insistió-
-Lo sé-seguí con el ataque de risa-
-Aquí está el agua chicos-dijo Persy-
-¡Persy!-me puse de pie sin poder dejar de reír- parece que necesitaremos más agua.
-¿Estás bien Violet?-también me miró raro-
-Claro-seguí riendo- dámela, yo me encargo.
Tomé la pequeña cubeta entre mis manos y corrí hacia abajo de los árboles en dirección al río...pero entonces mi risa se fue convirtiendo en llanto mientras más bajaba, hasta que llegué a la orilla del río y me agaché abrazando mis rodillas estallando en lagrimas.
¿Por qué no me quería? lloré, ¿qué había de malo en mí?...un segundo, esto era estúpido, al que yo quería era a James, ¡a James!, no a Asaü por más que fueran idénticos físicamente, eran dos personas diferentes, lo que yo quería era regresar con los humanos para...regresar con mi James, ¿por qué lloraba entonces? Creo que Asaü me hizo sentir lo que yo le hice sentir al pobre de James cuando le dije que yo no lo quería...pero eso si era una mentira.
-Hola chiquilla.
Escuché una voz femenina y levanté la mirada empapada en lagrimas. Era una chica, obviamente vultualiana, demasiado hermosa, un largo cabello violeta, al igual que sus ojos y sus uñas, muy buen cuerpo vestido en una seda negra, se veía joven, ¿unos 28?.
-¿Quien eres tú?-pregunté-
-Soy solo una amiga, mi nombre es Jadisha y sé que tu eres la humana que él rey mando a buscar a su perdida hija.
-¿Cómo sabes eso?
-Cariño, yo lo sé todo-soltó una pequeña risa moviendo sus manos de uñas largas y bien cuidadas-
-¡Madam Jadisha!-otra voz femenina sonó-
Era otra chica como de mi edad de cabello negro corto, delgada y no muy agraciada corriendo hacia Jadisha.
Jadisha volteó los ojos molesta por el grito de su amiga.
-Disculpa es Mönisha, mi asistente.
-Hola humana-me saludó la tal "Mönisha"-
-Hola-las miré aún confundida-
-Yo poseo grandes poderes, y puedo ayudarte a recuperar a la princesa.
-¿De verdad podría hacer eso?
-Por supuesto que sí, preciosa, yo lo sé todo, ¿recuerdas?, puedo ser tu hada madrina si tú quieres-sonrió-
Debo admitir que había algo siniestro en su sonrisa, pero algo me atrajo hacia ella.
-No lo sé-agaché la mirada.
-Ten, come esta flor-sacó una flor de su vestimenta amarilla-
La agarré.
-Es la flor amarilla de felicidad humana, el amarillo es un color humano, vamos, cometela.
-¡NO, VIOLET NO!-escuché a Asaü gritando corriendo con Persy hacia nosotras-
Volteamos las 3.
-Vaya vaya, a quiénes tenemos aquí, al pequeño, y valiente, pero tonto Persy y a el don Juan Asaü, ¿Qué sucedió con tu gran amor Kristië?-soltó una gran risa- Son solo un par de tontos.
-Violet, escucha, ella es mala y traicionera, ven con nosotros, tu sabes que yo sé donde esta la princesa-me miró Asaü-
Lo miré con las lagrimas entre los ojos.
-Lo repetiré una vez más, es mi viaje, y te recuerdo, tu y yo no somos amigos, y algo más, no, yo no siento nada por ti-dije enojada-adiós.
En ese momento me comí la flor y caí desmayada.
-Demasiado tarde bomboncito-le dijo Jadisha a Asaü entre carcajadas-
-NOOOOOO-escuché en la lejanía y me perdí-
Suscribirse a:
Entradas (Atom)