Cabalgamos un buen rato pero ella no dijo nada, así que el ambiente se puso algo incómodo.
-¿A dónde vamos ahora mismo?-pregunté curiosa-
-Con el Rey, tenemos que decirle que eres tú la princesa.
-¡No!, ¿no lo entienden?, no puedo regresar con el Rey sin la princesa, me matará-dije casi gritando-
-¡Tú eres la princesa!-me volteó a ver mientras seguíamos cabalgando-
Esta gente está loca, debo escaparme antes de que me entregue al Rey, tengo que encontrar a esa estúpida Vänira-pensé-Asaü...estúpido también.
-Princesa, la profecía se está cumpliendo, su regreso lo indica todo.
-¿Cual profecía?
-Cuando la hija perdida del Rey aparezca será humillada por la misma corona, desterrada encontrará la verdad, y cuando la encuentre, el fuego de los dragones la guiará a destruir al oscuro Rey de Duntalia, y así vivirá feliz por siempre como la reina soberana.
-¿Y esa profecía no habla de ningún príncipe?
-No-dijo rápido y corto-bueno, eso ya es decisión suya, pero no necesita de ningún príncipe para vivir.
Me quedé mirando al suelo.
-¿Por qué ustedes creen que yo soy esa princesa?
Rió entre dientes.
-Es la misma imagen que su madre.
-¿Mi madre?, ¿cómo la conocen?, no creo que nos parezcamos tanto...
-Su madre es humana, pero cuando estuvo aquí, tomó nuestra imagen, y es la misma que usted.
-No entiendo nada-suspiré completamente confundida-
-No necesita entenderlo ahora mismo su majestad.
Suspiré incrédula, recordé a mi mamá y nuestros momentos juntas y pensé que debía estar aún completamente drogada en aquella neblina, en aquella neblina en Alaska.
-A todo esto, ¿Cual es tu nombre?-le pregunté-
-Rod-dijo rápidamente-
-Rod, necesito que hagas algo por mí.
-Por supuesto, su majestad.
-¿Podrías traerme un poco de agua de aquel estanque de agua?, el que está detrás de esos árboles-señalé hacia la izquierda-
-Claro, quédese aquí, estas horas son algo peligrosas en sitios como estos-dijo en voz baja mirando para todas direcciones-
Antes de hacer lo que iba a hacer, pensé...estoy completamente loca. Tomé las riendas del furí, este relinchó y comenzó a correr; Rod me gritó, pero no pude descifrar que era lo que decía por los nervios de escaparme.
-¡Woooooo!-grité llena de emoción mientras éste corría velozmente, ni siquiera sabía a dónde estaba yendo, solo quería escaparme, quizá encontraría por mi cuenta el camino de regreso a casa, solamente, no volver. Entonces miré unas luces de colores a lo lejos en los árboles, esto llamó demasiado mi atención, así que al llegar a aquel precioso lugar, amarré al furí a uno de los árboles y bajé, el furí comenzó a relinchar como completo loco, parecía asustado, pero aún así moría de curiosidad, así que comencé a entrar, cada árbol era de un color distinto, hacía mucho que no veía tantos colores, eso me produjo una cierta nostalgia, pero entonces me olió demasiado dulce, ese olor era tan familiar....¡sí, eso era!, el pastel de manzana de mamá, seguí caminando, pero de pronto me sentí exhausta, así que me senté en el pasto, era tan suave, y entonces me quedé profundamente dormida...
¡Violet!, ¡VIOLET!-alguien gritó-¡abre los ojos!-la voz comenzó a quebrarse y estaba a punto de soltarse en llanto-¡Violet!
Poco a poco abrí los ojos, y vi todo gris, borroso, que bonito se veía el sol...¿el sol?, ¡el sol!, voltee la cabeza y vi a Asaü, digo James viéndome preocupado de rodillas frente a mí, estaba rodeada de la neblina, en el bosque, mis lagrimas salieron, salieron sin parar, sabía que solamente estaba soñando, me levanté en un segundo y abracé a James.
-Oh James-dije mientras lloraba como niña pequeña sin cesar-
-Violet-me abrazó tan cálido, tan fuerte-¿estás bien?
-Si, eso creo, ¿y tú?, oye, lamento lo que te dije, estaba mal-miré hacia abajo-
-No te preocupes por eso preciosa.-sonrió y acarició mi mejilla-
-¿Me llevas a casa?-sonreí sonrojada-
-Vamos- se levantó y me dio la mano-
-Tuve un sueño de lo mas extraño James, soñé en Vuntualia, o algo así, fue tan extraño.
-¿De verdad?-preguntó-
Y cuando voltee a verlo no era James, era Asaü, y de nuevo todo era de noche.
-¡Asaü!, ¿Dónde esta James?-grité desesperada-
-Vamos Violet, estás loca-volteó los ojos molesto-
-¡No!, ¿Qué le hiciste a James?
-¿A quién prefieres, a James o a mí, Asaü?-tomó mi rostro y me acercó a él-
-Yo....-cerré los ojos esperando sentir sus labios-
Sentí un frío espantoso de pronto y abrí los ojos.
-¿Estás bien chica?
Estaba afuera de los árboles de colores en el suelo y un muchacho de cabellos quebrados, castaños, largos y hermosa sonrisa me veía preocupado.
-Eso creo-me apené-
-No te preocupes linda, ¿cual es tu nombre?-sonrió-
-Violet-dije en voz baja-
-Bueno Violet, debes tener hambre, te llevaré conmigo-me levantó super rápido y me subió al furí- no te vuelvas a meter en el arcoiris de la muerte, esos árboles no son inofensivos como parecen, se alimentan de tus recuerdos y deseos mientas mueres lentamente bajo una alucinación.
-¿Cual es tu nombre?
-Ben-sonrió-tengo 23 años-se quedó pensativo- soy mitad dragón, vivo con los dragones, nada fuera de lo normal-rió-
-¿Dragón?, ¡wow!, ay si, nada fuera de lo normal-reí en voz bajita-
-¿Y tú?, ¿estás sola?
-Sí-suspiré-
-Oh, pobrecita-detuvo el furí y se bajó-
Tomó mi mano y se hincó.
-No te conozco, pero tu dulce mirada me inspira de confianza, así que juro protegerte hasta más allá del día de mi muerte, mujer-sonrió-
Me quedé sin habla, lo acababa de conocer.
Me bajó de la cintura, y desamarró al furí.
-Vamos, se libre chico-volvió a sonreír-
-¿Por qué lo dejas ir?-pregunté mientras el furí corría lejos-
-No lo necesitamos Violet-me tomó de la cintura mientras dos enormes alas de dragón salían de su espalda y comenzó a volar-
-¡Ahhh!-grité y luego comencé a reír-
-¿Te gusta?-rió conmigo-
-¡Es increíble, Ben!-sonreí-
-Mi hogar está detrás de aquellas montañas-señaló hacia el oeste-
-Vamos-dije emocionada-
UN MES DESPUÉS
Del lado opuesto donde Violet se encontraba a salvo en casa de los dragones, se encontraba Asaü, con Persy y Kristië caminando por el bosque.
-¿En qué tanto piensas Asaü?
-En nada Kristië...
-Pareces triste, cariño.
-¡Yo te diré que sucede!-dijo Persy enojado-¡Extraña a Violet, así como yo!-se le cortó la voz al final-
-¡Cállate Persy!, no la extraño, es una mujer lista, seguro encontró como arreglárselas.
-La última vez se la llevó la bruja, ¡grandísimo idiota!
-Persy, tu sabes que el amor que existe entre Asaü y yo, es puro e infinito, así que ni al caso con esa humana, no pertenece aquí.
-¡Tu cállate, bruja apestosa!, Asaü, tenemos que encontrar a Violet.
-¡No le vuelvas a hablar a Kristië de esa manera niño torpe!, ¡ya olvídate de Violet!, seguramente ya está muerta-volvió a bajar la mirada-
Entonces Asaü comenzó a caminar hasta una roca algo alejada y se sentó mirando al horizonte, con la mirada perdida.
-¿Dónde estarás?-pensó-
-Ben, ¿cómo estás tan seguro que este entrenamiento me ayudará a encontrar a Vänira?, cada vez me queda menos tiempo-suspiré-
-Tienes que tener paciencia preciosa.
-¿Sabes?, aveces me dan ganas de dejarlo así, buscar algún portal para el mundo de los humanos, y volver a casa-suspiré de nuevo-
-Es una opción arriesgada, pero no es la mejor, créeme.
-Hoy te enseñaré a volar en un dragón.
-Suena emocionante.
-Lo es, definitivamente-sonrió-
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