¿Dónde estaba?, rayos, me dolía mucho la cabeza y tenía una especie de nauseas extrañas, miré a mi al rededor, estaba en una habitación, si una habitación, era grande, espaciosa, estaba acostada en una gran cama color ¿rosa mamey opaco?, no había luz, las únicas luces que había eran don flores naranjas como toda la demás vegetación, forsforescentes; miré también las pequeñas mesitas que estaban a un lado de la cama, toda la habitación tenía ese toque rustico, hasta las paredes. No podía moverme mucho pero con trabajo logre levantarme, estaba descalza y el suelo era una alfombra del mismo color de las sábanas, me asomé por una enorme ventana y vi que tenía balcón, salí y entonces miré al rededor, no había nada, literalmente era todo negro, estaba en un gran castillo color negro grisáceo, pero entonces me di cuenta que era mar, o al menos era agua porque la pude escuchar rompiendo con las rocas que cubrían el castillo. Espantada corrí hacia dentro y entonces se abrió la puerta.
-Gracias Flën-dijo Jadisha mirando a una persona cubierta de una gran tela negra hasta los pies y solo se veían sus ojos, quien había abierto la puerta-
Me senté en la cama sin decir nada, el tal "Flën", se fue y ella entrando cerró la puerta.
-Muy buenos días, mi querida Violet, hasta que despiertas de tu gran sueño.
-¿Cuanto dormí?-se escapó de mis labios sorprendida-
-Un mes-sonrió- te he alimentado, cuidado, bañado, y los demás cuidados para humanos esperando que despiertes.
-¿Un mes?-me levanté exaltada-¿Cómo que un mes?
-Cariño, no te preocupes, te quedan cuatro meses para traer de vuelta a la princesa, ¿Cierto?
-¿Cómo sabes eso?
-Violet, Violet, yo fui amiga del Rey hace muchos muchos años-miró hacia el sueño mientras sonreía pero en sus ojos veía coraje-
-¿Y...?-yo también miré hacia el suelo-
-No, Asaü no esta aquí, y es mucho mejor, ese chico "todas mías" no se acerque a ti Violet, yo te daré a la princesa, acompáñame-abrió la puerta-
-¿Ella está aquí?-la miré emocionada-
-Sí, hermosa, ven.
Corrí como niña pequeña detrás de ella y salimos por un gran pasillo, al fin podría regresar a casa y ver a Asaü...digo a James, volví a sentirme triste, pero seguí caminando detrás de ella hasta que llegamos a otra recamara y la abrió.
-Buenos días princesa.
Me asomé y había una chica sentada de espaldas tocando un violín con su balcón abierto mirando la luna, era de silueta esbelta y cabellos largos y azules brillantes.
-Es su hora de tocar el violín-me dijo Jadisha sonriendo- entra.
Caminé hacia dentro un poco y entonces dejo caer el violín y se dio la vuelta, sus ojos enormes y violetas me miraron y no pude dejar de observar cada detalle de ella, su pequeña y respingada nariz, su pálida piel y su rojos labios carnosos.
-Al fin has llegado-me tomó de las manos-¿Cual es tu nombre amiga salvadora?-dijo su dulce voz-
-Violet-respondí sin saber que hacer-¿Y el suyo princesa?
-Vänira-sonrió-
-Las dejaré a solas y después bajan a comer algo-dijo Jadisha antes de salir y cerrar la puerta-
Ella se sentó en la cama y me hizo una seña que también fuera, fui y me senté.
-¿Sabes por qué estoy aquí?-dije-
-Viniste a llevarme a casa.
-Así es, ¿sabes?, yo tengo una vida afuera, con los humanos, voy a regresar allá me cueste lo que me cueste, ¿entiendes?.
-Jadisha no te dejará salir-miró al suelo-
-¿De qué hablas?
-Que no te dejará ir sin antes haber hecho algo por ella.
-¿Cómo?, no entiendo princesa Vänira.
-¿Realmente crees que así de fácil me va a entregar para irme sin haber antes haberle pagado?
-¿Pagarle qué?
-Con lo que ella quiera, a cada quien le pide cosas diferentes.
Entonces se abrió la puerta.
-Madam Jadisha pide verlas en el comedor-dijo el mismo chico encubierto de hace rato-
-Gracias Flën-dijo la princesa-
Nos levantamos y bajamos, bueno yo bajé por primera vez en un mes, todo era como vivir en una casa enorme oscura y llena de velas, pero en vez de velas eran flores brillantes; todo era demasiado elegante, pero una elegancia tan diferente a la de nosotros los humanos.
Nos sentamos en aquella enorme mesa de color rojo transparente y brillante.
-¿Y cuando me puedo ir?-levanté las cejas y dije-
En eso llegó Mönisha y se sentó, me miró y me barrió con la mirada.
-Vaya-levantó les cejas Jadisha y tomó de su copa-no tan de prisa, Violet, ¿ya pensaste que me darás a cambio?-sonrió-
-¿A cambio?-me molesté-¿Estás loca?, yo no tengo nada aquí.
-Tienes que hablarle de "Madam" a Madam Jadisha, escuincla tonta-pegó en la mesa Mönisha-
-Esta bien Mönisha-aclaró Jadisha- Violet, entiende, acabo de salvar tu cabeza al yo misma entregarte a la princesa, debes de ser correspondida.
-Pero ya te dije que yo no tengo nada para dar...
-Shhh-me interrumpió- momento cariño, no es gran cosa lo que yo te estoy pidiendo.
-¿Entonces?, ¿qué quieres de mi?
Sonrió macabramente.
-Quiero toda tu fuerza y lealtad, lo equivalente al tiempo de hospedaje que te di, si lo logras sin ningún problema, podrás llevarte a la princesa y estarás de regreso en tres meses exactos.
-¿Y si no acepto qué?, aparte, ¿cual poder?
-Si no aceptas yo en este momento te llevaré con el rey y desapareceré a la dulce princesa-miró a Vänira-
-¡Tienes que aceptar Violet!, quiero volver a casa-me miró Vänira desesperada-
-Hazlo por James, e inclusive por tu amigo Asaü, estoy segura que quieren volver a verte-dijo-
Agaché la mirada triste.¿James?, ¿Asaü?, fruncí el ceño indecisa y al final solo me relajé y suspiré.
-De acuerdo-parpadee fuerte-acepto.
Ella sonrió aún más y entonces al chasquear sus dedos una fuerza comenzó a elevarme y una aura violeta me envolvió, ella abrió un pequeño frasco y una fuerza comenzó a salir de mi boca dirigiéndose al frasco que Jadisha sostenía en sus manos, entonces mi cabello comenzó a crecer mucho más de la forma habitual, mi piel se volvió mucho más pálida y por fin me dejó caer la fuerza.
Abrí los ojos lentamente y estaba sentada con la cabeza tirada en la mesa, vi a lo lejos a Jadisha sonriendo.
-Te cambiamos de ropa, Violet, mira por ti misma.
Volvió a chasquear sus dedos y apareció un enorme espejo en frente de mí. Me levanté y me miré, ¿Qué me había hecho?, Mi cabello seguía siendo rubio, pero ahora lo tenía hasta los tobillos, me salieron dos puntillos a los lados de los ojos, casi en la cien color violetas y mis labios se volvieron totalmente rojos natural; cambió mi ropa por otra manta enredada, con los humanos sería algo tipo short pero de manta al igual que el top y traía una pulsera en el brazo abajo de los hombros, en ambos, y en los tobillos, mis uñas eran largas y violetas y por último mis orejas eran de "elfo". Entonces me espanté.
-¿Qué hiciste conmigo?
-Vamos cariño, si vas a seguir aquí unos meses más, es necesario que luzcas como uno de nosotros, relájate, por cierto, no puedes moverte del todo, ahora te costará algo de trabajo caminar, en especial correr, te extraje toda tu fuerza, ni gritar podrás.
-Oye, no le dijiste la otra sorpresa.-dijo Mönisha-
-Cierto, tu novio vino a verte.
-¿Qué?, ¿De qué hablas?, ¿Asaü está aquí?
-Así es, esta abajo con Vänira.
-Debo verlo.
-Puedes verlo desde aquí arriba, escucharás todo lo que el diga pero no tienes fuerzas para gritar Violet-Flën me cargó y me abrió uno de los balcones-
Me asomé y vi a Asaü junto a Persy parados afuera del castillo y al lado tenían un bote dorado, en el que habían llegado. Entonces salió Vänira y ella corrió y lo abrazó como si lo conociera...el también la abrazó, el tiró las cosas que llevaba en la mano y la...la besó.
-Mi amor, me alegra tanto volverte a ver-escuché la voz de la princesa mientras lloraba al abrazarlo-
-A mi también hermosa, pero al fin estoy aquí, junto a ti.
-¡Asaü!-intenté gritar- ¡Asaü ayúdame!-entonces lagrimas brotaron de mis ojos-
-No te puede escuchar bonita, el vino por la princesa.
-No lo entiendo, se suponía que el vendría a salvarme a mi-no dejaban de salir las lagrimas de mis ojos-
-A Asaü no le importas tú, cariño, el vino a buscar a la princesa, la llevará a casa y ya no tendrá por qué morir si tu no regresas.
-Llévame contigo mi amor-dijo la princesa mirando a Asaü-
-Iría contigo a cualquier lugar.
-Ya rompe el hechizo, ella se está yendo-dije ahogada en el llanto- ya no tiene caso que esté aquí-
-¡Óyeme gran tonto!, ¡vinimos a rescatar a Violet!-gritó molesto Persy-
-Ella me dejó muy en claro algo que tú mismo escuchaste-dijo fríamente mirándolo mientras abrazaba a Vänira.-
-Asaü-susurré mientras arrugaba la cara bañada en lágrimas- no me dejes-me caí abrazando mis rodillas en llanto-
-Te dije que no debías enamorarte de ese muchacho-dijo Jadisha- Pero tu tienes algo que cumplir con o sin la princesa, en un mes serás libre.
Entonces salió y me dejo en el balcón, caminé hasta la puerta principal y la abrí, caminé por las rocas y miré a los al rededores, entonces vi uno de esos botes dorados a lo lejos y caminé hacia el rápidamente y echándolo al agua me subí encima de él, sin esperar un segundo las olas comenzaron a alejar el bote de esa isla donde estaba la casa de Jadisha, aliviada miré si habían remos, y sí habían, pero al tomar uno, ponerlo en el agua se me hundió, no tenía fuerza, lo había olvidado, no tenía fuerza ni para remar, entonces me desesperé y me acosté en el pequeño bote mirando hacia las estrellas, tenía miedo, cada vez se veía más y más lejos el castillo, hasta que desapareció y me quedé en oscuridad total, excepto por la luz de las estrellas que me cubrían en el cielo negro.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario