martes, 26 de julio de 2016

7 DÍA DE NOCHE

-Despierta-escuché en la lejanía-¿Quieres ya levantarte?
Abrí los ojos y vi a James, bueno a "Asaü", él estaba parado enfrente de mí con un gesto molesto.
-Hola-le dije-
No parecía que había cambiado nada, el cielo seguía igual de oscuro. Me levanté y sentí que rugió mi estómago, oh no, creo que me había llegado mi periodo de menstruación; obviamente me espanté como no tienen una idea.
-Oye, Asaü, ¿me esperas un momento?, ¿Hay un baño por aquí¿-lo miré con terror tratando de parecer tranquila mientras me agarraba el abdomen-
El me miró las manos y luego a los ojos y desconcertado levantó una ceja.
-¿Un baño?, aquí no hay baños, aquí hay vegetación, humana.
Dame un segundo-sonreí y me escabullí entre la vegetación de espaldas-
Genial, ahora ¿que tendría que hacer?, tuve que enrollar muchas hojas y plantas para crear un tipo de toalla sanitaria.
-¿Todo bien?-apareció a mi lado Asaü-
-¡Ay!-grité de terror y me tapé la "truza" que me había dado Menel.
-Tu de todo gritas mujer-refunfuñó-
-¿¡Qué rayos esperas que haga si da la nada apareces asustándome, tonto!?-le contesté molesta-
El giró su cabeza molesto y siguió caminando.
-Cállate y camina Violet, todavía queda camino por recorrer.
Seguimos caminando por un sendero aún en el "bosque" hasta que salimos de él y estábamos caminando entre rocas enormes por un sendero muy angosto, así que íbamos muy pegados. De pronto salieron 5 "hombres" de piel violeta con espadas corriendo hacia nosotros de frente.
-Entréguenos sus pertenencias forasteros-gritó uno de ellos-
-No traemos nada, solo vamos de paso-respondió Asaü-
-¿Comida?-insistió el hombre apuntándonos con su espada-
-Ya le dijimos que no traemos nada-le respondí molesta-
Me miró y sonrió.
-Quiero a la chica-comenzó a reírse con sus amigos mientras ellos le decían "sí", "a la chica"-
-Violet detrás de mí-dijo Asaü sin mirarme-
Obedecí y me puse detrás de el.
Ellos corrieron hacia el con sus espadas gritando y entonces el corrió también hacia ellos, era algo increíble, de pronto desapareció y solo se veía como los sujetos comenzaban a recibir cortadas y comenzaban a caer al suelo sin siquiera saber qué sucedía, yo me tapé los ojos mientras escuchaba sus gritos, cuando los abrí Asaü estaba recargado en una roca soplando sus uñas como insinuando que fue pan comido y ellos estaban en el suelo muertos llenos de sangre.
-¿Qué rayos fue eso?-pregunté espantada-
-Nada, solo yo y mi velocidad.
-¿Por qué me protegiste?
-Si permito que tu mueras, al regresar sin nada me mataran, no te emociones, humana tonta, me sigues dando asco-cruzó los brazos-
-Así...que eres muy rápido, ¿no?
-Sí, eso que.
-Te espero aquí, corre, ve por la princesa, y cuando regreses con ella estaré aquí-sonreí-
-No puedo hacer eso tonta, aparte yo solo soy el acompañante, eres tú quien debe hallarla.
-Sí pero eres tú quien sabe donde esta ella, ¡tonto!
-Por eso debemos ir los dos, ¡tonta!
-Llévame en tu espalda, ¡tonto!
-Tampoco se puede, ¡tontota!
-¿A quién llamas tontota? ¡Torpe!
-A ti babosa, tu frágil cuerpo de humana se desintegraría por tanta velocidad, ¡TONTA!
-¡Ya cállate Asaü!-voltee a verlo a los ojos-
 Pero olvidaba que estábamos en un lugar muy estrecho, por lo tanto muy pegado, así que los dos nos miramos, pero yo comencé a sonrojarme muy rápido.
-¿Qué te pasa?, ¿ya te pusiste nerviosa, eh tontita?-dijo burlón como siempre-
-No, solo que no me siento muy bien-voltee los ojos-
-A ver, déjame ver.
Trató de poner su mano en mi rostro, pero yo aún estaba hirviendo.
-¡No me toques!
Traté de quitar su mano.
-¡Sólo quiero ver como estás!
Forcejeamos mientras trataba de quitar su mano y me tomó de los hombros alzándome a su nivel y me pegó contra una de las paredes de roca, no sentía el suelo, él era muy alto, cerré los ojos y los apreté.
-Deja de hacer tantas tonterías, ¿quieres?-escuché su voz en mi oído-
Abrí lentamente los ojos y vi los suyos, igual de violetas que los míos en mero enfrente de mí, volví a sonrojarme y agaché la mirada-
-¿Asaü?-dije-
-¿Sí?
Sentía que la sangre escurría entre mis piernas.
-¿Hay un río, o un lago, o lo que sea cerca de aquí?
-¿Qué?-me bajó-
-Es sólo que quisiera darme un baño-reí nerviosa-
-No es hora de baños, ¿Qué te pasa? no pienso desperdiciar mi vida buscando a una princesa solamente porque a ti se te ocurre darte baños-contestó molesto-
-Por favor, es urgente-se me comenzaron a cristalizar los ojos-
-De acuerdo, pero este retraso es todo tu culpa.
Nos metimos entre las hierbas y después de unos 15 minutos, llegamos a un pequeño lago, el agua azul celeste brillaba como un foco.
-¿Podrías irte tantito en lo que me baño?
-Si, sí, no me interesa verte humana.
Se dio la vuelta y camino algo lejos, y cuando lo perdí de vista, comencé a desnudarme, y lentamente fui entrando en el agua, estaba tibia,  demasiado agradable...pero no dejaba de pensar, que esto no era más que un sueño, quizá estaba en un hospital en estado crítico, o aún no me hallaban...quizá...quizá ya estaba muerta...
Suspiré y de pronto comencé a notar roja el agua, y espantada miré a los al rededores para confirmar que nadie me miraba, entonces sentí algo detrás de mí, y voltee.
-¡Maldita humana! ¡Vas a morir!-una mujer de gran corpulencia de piel violeta me había tomado de la cabeza y me había hundido en el agua intentando ahogarme- ¡¿Cómo te atreves a llenar de tu repudiable sangre nuestra agua?!-gritaba la mujer mientras seguía con su intento de homicidio-
Entonces desesperada logré tomar uno de sus brazos y la jalé obligándola a caer al agua junto conmigo; pero lamentablemente ella tenía mucho mas fuerza que yo, estaba a punto de cerrar los ojos inconsciente pero decidí dar mi último esfuerzo, entonces con trabajo forcejeando con ella pude sacar mi cabeza, inhalé aire desesperada aún y evitando que volviera a hundir mi cabeza la miré justo a los ojos y grité lo primero que pude.
-¡SUÉLTAME!
Y de pronto sus ojos se elevaron y cayó al agua muerta.
¿¡QUÉ!?, ¿qué había sucedido?, ¿qué había sucedido con esa mujer?, salí del agua espantada y me puse mi "ropa" de nuevo, corrí y choqué con Asaü.
-¿Estás bien? Oí gritos-dijo-
-Vámonos de aquí-dije espantada-
-¿Qué haz dicho?
-¿No me escuchaste?, ¡Vámonos de aquí!-grité-
Él solo me miró raro y me siguió.
Tenía muchos pensamientos dentro de mi cabeza, quizá me había vuelto loca, pero aún sentía sus manos en mi cuello y mi cabeza tratando de matarme...juro que yo no quería matarla, ni siquiera sabía que había hecho, al parecer Asaü estaba molesto conmigo, no debí haberlo tratado así, fui injusta al haberle gritado después que se había preocupado por mí.
-Violet...mucha gente intentará hacerte daño, mutilarte, desollarte...simplemente van a querer matarte, y ¿sabes cual será su motivo para hacer tal cosa?, solamente porque eres una humana.
-Eso es..tan desalmado...
-Ustedes los humanos son más desalmados, nos traicionaron, por supuesto sus gobiernos no permitieron que ustedes supieran de nuestra existencia, porque "almas buenas y curiosas" correrían a buscarnos; no tienes la menor idea de quienes son ustedes los humanos...-dijo con despecho y desprecio-
-¿Por qué nos odias tanto?-lo miré a los ojos-
-Porque ustedes...hicieron algo que nunca les perdonaré, y ya no quiero hablar del tema Violet.
-Asaü, solo quiero que sepas que puedes decirme cualquier cosa.
-Odio a los humanos, sus patéticas vidas, te odio a ti, así que ya deja de hablarme y concentrémonos en nuestra busqueda, es para lo único que me haces falta, ¿entiendes?.
-¿Tú también me odias solamente porque soy humana?
-Sí, y yo también podría matarte, así que cierra la boca.
-Deberías darte la oportunidad de conocer a alguien más...más que a Kristië...
Una chispa se encendió en sus ojos y volteó en segundos pegándome en un árbol.
-¡No vuelvas a mencionar su nombre!
-¡Ella está muerta!-le dije muy molesta ahora-
-¡Cállate estúpida!-me tomó de los hombros y me lanzó al suelo con fuerza-
Me levanté y le di un puñetazo en el pecho.
-¡Tú no me vuelves a tocar idiota!, ¿¡no quieres estar aquí!?, ¡Lárgate imbécil!, ¡no te necesito!-le grité-
Me di la vuelta y me eché a correr, el me alcanzó en medio segundo y me volvió a tomar de los hombros.
-¡Suéltame idiota!-me zafé-
-Violet, no lo lograrás sola.
-¿¡Me odias!?, ¿¡Qué crees!?, ¡yo también te odio!, ¡y no quiero volver a verte en mi vida!, ¡déjame en paz!
Me volví a echar a correr, las lagrimas salían de mis ojos como lluvia de nubes negras,  tenía mucho coraje y simplemente no podía dejar de correr, no podía, seguía sin poder detenerme, hasta que de verdad mis pies de exigieron descanso y me caí en una colina hacia abajo, hasta toparme con un árbol, donde quedé inconsciente.
Estúpido Asaü.





martes, 19 de julio de 2016

6 ASAÜ

Caminé al lado de Menel, pero no dejaba de pensar en James, si esto era una alucinación, ¿cuando tardará en encontrar mi cuerpo dormido...y si no lo es, ¿hasta cuando saldré para volver a verlo? Ahora estaba arrepentida, debí haberle dicho la verdad, James, James, James.
-Hola Asaü, te presento a mi nueva amiga, Violet-escuché decir a Menel-
Voltee.
-James...-susurré sorprendida-
Era James, podía jurarlo, solo que con los ojos violeta, al igual que las uñas y las orejas de elfo, era James!
-Hola-dijo James-
-Hola...-lo miré sin dejar de verlo a los ojos-
El me miró raro, podía notar que estaba aterrado, y a la vez, parecía que me odiaba. Entonces se le acercó otro chico a James, un poco mas chaparro que el y de cabello negro.
-¿Asaü, estás bien?-le preguntó-
-Sí, Ereu, dame un momento.
¿Asaü?, ¿Ereu?, yo recuerdo esos nombres, son los de la conversación de ayer en la neblina, cuando James me encontró y me dijo...que era una alucinación...
-Bueno, creo que ya empezó la ceremonia-dijjo Menel-
Nos paramos en una explanada gigante, donde habían cientos de "Vuntualianos", pero a mi lado estaba James...no lo dejaba de ver, el miraba hacia el frente, sin verme, pero el notaba que no dejaba de verlo, estaba nervioso y tenía el ceño fruncido. Todos estaban en silencio.
-James-susurré-
-Si te refieres a mí, mi nombre es Asaü, no soy ningún "James".- dijo de una manera seca-
-¡USTEDES DOS!-gritó el Rey desde su trono, vi su gran barba larga-
-Disculpe, oh gran rey Tordio, hemos interrumpido la ceremonia, denos una oportunidad-dijo James-
-¿Y qué hay de usted, señorita?-me miró molesto-
-Yo...
-Discúlpela, también gran Rey-interrumpió James-
-No te había visto antes, ven para acá niña-me dijo-
-James-lo voltee a ver-
-Mi nombre es Asaü-siguió siendo frío-
-Ve-dijo Menel-
Caminé entre todos hacia el Rey, y al llegar supuse que debía arrodillarme, lo hice y al parecer estaba en lo correcto.
-¿Cual es tu nombre?-preguntó el rey-
-Violet, Jane Violet, su majestad.
-Nombre de humano, eh, y ¿de dónde eres?
En ese momento supe que se daría cuenta porque no sabía que contestar.
-Yo...-lo miré aterrada-
-Vaya, una humana entre nosotros los Vuntualianos, ¿a esta chiquilla no le da vergüenza hacerse pasar por una auténtica mujer de Vuntualia.¿Tienes algo que decir en tu defensa?-me miró-
-Yo caí aquí por equivocación, yo ni sabía de la existencia de este lugar, déjeme ir con los humanos, no diré nada, lo juro.
-Ya hemos tratado con humanos antes, pero ya no. Lo siento, pero tendré que matarte.
-Su majestad, esta chica es inocente, dele la 2da oportunidad, como a todos los demás-dijo James en voz fuerte viendo al Rey-
-Asaü, ¿Cómo crees posible que esta debilucha niña que se ve que ni a si misma se puede cargar, pueda traer de vuelta a mi hija?, ¿Acaso lo creen posible Vuntualianos?
-La traeré de vuelta-dije sin pensarlo-
-Lo haré, le daré la oportunidad, te daré 5 meses, a los mismos meses que se robaron a mi hija.
-¿Iré yo sola?-pregunté-
-No, que vaya contigo Asaü, ya que veo que se preocupa mucho por ti, he dicho.
Todos le comenzaron a hacer burla a James y el mostraba una cara de desprecio y enojo hacia mí.
-Vayan ya-ordenó el Rey-
Todos nos abrieron paso y comenzamos a caminar en dirección para salir de la aldea.
-James, ¿sigues enojado conmigo?
-A la próxima que me vuelvas a llamar con ese asqueroso nombre humano yo mismo te mataré, así que ya cállate, tú me metiste en esto-dijo molesto-
-Fuiste tú quien quiso salvarme si no mal recuerdo-bajé la voz-
-Ya cállate, solo eres una molestia.
Sentí muchas ganas de llorar y mis ojos se me cristalizaron, él lo notó.
-¿Cómo me dijiste que te llamabas niña?
-Violet, aunque eso tú ya lo sabes, "Asaü"-dije también molesta-
-Violet, no llores, esto se pondrá peligroso mientras más nos alejemos de la aldea, es conveniente que te mantengas fuerte.
-Ayúdame a salir de aquí, por favor, necesito volver a mi casa-dije triste-
-Ningún humano debe entrar aquí.
-¿Sabes? En el mundo de los humanos, voy de intercambio en una universidad, soy muy inteligente.
Me volteó a ver de reojo como esperando a que continuara.
-Y he conocido a mucha gente muy linda en la escuela, aunque debo admitir que extraño a mis viejos amigos y a mi madre.
-Conozco bien a los humanos.
-Conocí a un chico que es idéntico a ti.
-¿Por eso me llamas tanto "James"?
-Sí-bajé la mirada- yo...lo lastimé-me volteó a ver rápido-no quería lastimarlo...
Siguió callado.
-¿Tú tienes novia?
-No...ella, murió hace ya varios años...
-Lo siento...
-Yo también, ¿qué edad tienes?.
-Veinte, ¿y tú?.
-23.
-Debí escuchar a James, el me dijo que no entrara en esta neblina, al parecer el la conocía muy bien-lo miré de una manera pesada-
-Sí que debiste escuchar al chico.
-Necesito volver, necesito hablar con él.
-Violet, ahora ya es muy tarde, busquemos donde dormir por aquí.
Nos detuvimos y de un enorme árbol bajó una hoja gigante y me insinuó que me acostara ahí.
-¿Tienes hambre, Violet?
-No importa...-me acosté deprimida-
-Tienes que estar fuerte, repito-dijo con frialdad mientras sacaba una comida extraña de su bolsa del pantalón-
-Jame...Asaü, no se si podré con esto, ni siquiera estoy segura de lo que estoy haciendo-dije acostada volteada de espaldas- el Rey tiene razón, es imposible que alguien como yo traiga su hija de regreso, lo siento, no debí haberte hablado, así no se hubiera dado cuenta; últimamente he estado haciendo una serie de tonterías...y ahora ya todo se me salió de control...-dije con un tono a punto de llorar-
-Violet, no dejaré que nadie te haga daño.
Abrí los ojos de golpe al escuchar eso, aunque lo dijo fríamente, pude notar la sinceridad en sus palabras.
-Podemos ser amigos Asaü-voltee sonriendo-
-Escucha, lo mejor es que no seamos amigos, entiéndelo, yo...a mi no me agradan los humanos.
-No soy tan idiota, escuché que dijiste que habías encontrado a la princesa si no mal recuerdo.
-Yo jamás dije eso, me matarían si así fuera y no dijera nada.
Lo miré con cara de "no soy una tonta".
-Te diré algo, se donde está, más no la encontré yo.
-¿Ósea que si sabes a dónde nos dirigimos?
-Por supuesto que sí, ¿con quién crees que estás hablando?-hizo una media sonrisa-
-¿Y por qué no les dijiste? Me hubieras ahorrado todo esto, y ahora estaría en casa.
-Porque cuando el Rey da una orden, nadie lo puede cambiar.
Me senté y lo abracé muy fuerte.
-Tengo mucho miedo.
El sólo se quedó inmóvil y entonces lo solté.
-Lo siento-dijo- no estoy muy acostumbrado a los abrazos.
-¿Por qué me odias?
-¿Aparte de porque eras humana?-dijo burlón-
-Eres idéntico a James...
-Pero no soy él, yo soy alguien muy diferente, muy diferente a todos...
-¿Qué sucedió con tu ex novia?
-Ella, se llamaba Kristië, era un año mayor que yo, tenía la sonrisa más bonita que había visto en mi vida, los ojos violetas más grandes y brillantes, estaba completamente enamorado de ella...el Rey la mandó matar porque dijo que sabía dónde estaba la princesa y que no iba a decírselo nunca...al menos eso lo mantiene con la esperanza que ella está viva.
-Esa tal princesa debe ser hermosa...
-Vaya que debe serlo, aunque no andaría con ella jamás, que asco, es mitad humana-río serio-
-Yo creo que eso no debería de importar...
-¿Y tú?, ¿te has enamorado alguna vez?
-Bueno...amé mucho a un chico de Huston, duramos tres años y medio, yo tenía 15 años cuando comenzamos a andar, se llamaba Jeff, un día se fue sin decirme nada y no volvió, hasta un tiempo después.
-¿Y qué le dijiste?
-Que sentía mucho si lo lastimaba, pero que después de todo lo que me hizo pasar, que lloré a muerte y no encontraba desahogo, ¿cómo se atrevía a volver?, que lo sentía mucho, pero que yo ya no lo amaba. ¿Y que aparte cual era el caso? Si el ya no estaba enamorado de mí...
-Qué mal...ahora ya debes dormir.
Me di la vuelta de nuevo y me quedé dormida.
Asaü...James...Asaü....




5 AMISTAD COMPLICADA

¿Qué se supone que debería hacer?, esto era demasiado loco, inclusive me solté a llorar por la mañana, apenas llegando a Alaska y ya haciendo estupideces, pero, ¿lo de James fue estúpido?, había algo que debía aceptar, ya era hora que lo hiciera, James me gustaba, me gustaba y mucho...pero...de ahí no debía pasar a nada, yo vine aquí por una sola razón, para estudiar...de todos modos en unos cuantos meses debía regresar a Huston, el intercambió habrá concluido, y James...desaparecerá de mi vida. Así que por eso mismo no tenía ningún sentido intentar algo con él, simplemente debía dejárselo en claro, a él y a Evan, al pobre de Evan, a Paige, podría seguir hablando con ella por Skype, podría intentarlo con ellos también, pero...solo amigos...Estúpida niña sentimental...ellos no tienen la culpa de nada, de nada de mis tonterías.
Me levanté, me bañé, me arreglé, y salí decidida a hablar con ambos, esto no estaba en mis manos, ni era mi voluntad, yo regresaría y algún otro estudiante estrella ocuparía mi lugar. Conduje hasta llegar a la escuela.
Con actitud seria y ruda entre por el campus y vería al primero que debía enfrentar, Evan. Como era de esperarse estaba sentado con los de su equipo.
-Ojos raros, ¿estás bien?, ayer ya no te encontré y me preocupé mucho.
-Evan, necesito hablar contigo...
-Dime, ¿está todo bien Violet?
-No, no lo está, bueno, debería...
Me tomó del brazo y nos sentamos en otra banca.
-Te escucho.
-Evan, eres un chico lindo a pesar de que me dieron ganas de golpearte cuando te conocí, me agradas, de verdad...y me gustas-medio sonrió cuando dije que me gustaba- pero, esto no va para ningún lado, yo vine aquí a estudiar, en unos meses no me volverás a ver, y las relaciones a distancia no son lo mío, si tu quieres, podemos continuar como amigos.
-Violet-me tomó de  las dos manos-si tu por ahora te sientes más cómoda que seamos amigos, lo voy a respetar, pero, no creas que me estoy dando por vencido, me gustas, y te quiero para algo serio...incluso, de que vayas a Huston no hay ningún problema, tengo suficiente dinero para ir a verte cada dos semanas, o inclusive pediré mi cambio de plantel para irme contigo. Pero yo te respetaré por ahora, quiero que sepas que yo haré lo que sea, lo que sea para estar a tu lado-sonrió-
No supe que decir solo sonreí y me abrazó.
-Debo ir a clases, nos vemos en un rato.
-Claro ojos raros.
Ahora si iba a ser la parte complicada, James...
Entré y me senté donde siempre, él ya estaba ahí.
-Hola Violet-dijo sin verme-
-James...
-Si ya sé, vienes a decirme que mejor seamos amigos, ¿o no?-me volteó a ver a los ojos-
Pelé los ojos.
-James yo...ayer...fue...increíble-me sonrojé-
-Violet, está bien, te entiendo, de todos modos no eres la primera con la que me he acostado.-dijo en un tono burlón-
Sentí tanto coraje que podía matarlo a golpes en ese instante.
-¿¡Qué!?, ¿¡Y eso a mí que me importa!?-grité y todos nos voltearon a ver-
-Pero si la primera por la que he sentido algo sincero...-continuó tranquilo-
No sabía ahora sí que decirle, mi corazón palpitaba muy rápido de nuevo, estaba a punto de volver a echarme a correr sonrojada, pero esta vez tomó mi mano y me obligó a seguir sentada.
-¿Tú, tu sientes algo por mí también? Necesito saberlo-preguntó-
-Yo...James, es mejor que si, que sólo seamos amigos, volveré a Huston y será como si nunca hubiera pasado por tu camino, debes entenderlo.
-Te quiero, te quiero mucho Violet-me miró de una manera que sentí que yo estaba a punto de romperle el corazón-
Y lo hice, por su bien.
-Yo no, lo siento James-me levanté y salí corriendo del salón-
Me di cuenta de algo, le acababa de romper el corazón, pero me lo rompí el doble a mí misma.
Caminé y subí a mi auto, no sabía que hacer, iba llorando, así que solo conduje muy lejos, iba en dirección a donde había ido ayer, a esa neblina que te causaba alucinaciones, estaba muy triste.
Bajé y salí corriendo allá, de nuevo me metí entre la neblina y vi la misma puerta, seguí corriendo y la abrí y al entrar caí de un enorme precipicio, grité hasta desgarrarme la garganta, era todo negro hasta que caí al fondo. Con un horrible dolor de cabeza me levanté y miré a mi al rededor, era de noche, el cielo era extraño, era como si fuera de noche literalmente, lleno de estrellas, y los árboles, los árboles eran distintos, eran color...violeta y brillaban en la oscuridad, ¿dónde rayos estaba?, ¿tan fuerte era la alucinación?, ¡Despierta!, me ordené a mi misma.
-Hola niña, no estás en ninguna alucinación.-escuché una voz-
-¡Ah!-grité espantada al ver que sus orejas eran como...como de elfo, y sus ojos también eran color violeta, al igual que sus uñas- ¿Quién eres?, y ¿Qué estoy haciendo aquí?, no entiendo nada.
-Entraste del mundo de los humanos a nuestro mundo, por la neblina mágica.
-Esto es una alucinación, debo despertar pronto.
-Entiende niña, esto no es una alucinación, esto es Vuntalia, donde vivimos los vuntualianos, los humanos no saben de nuestra existencia, pero nosotros de ellos sí, vivimos en el mismo planeta en diferentes mundos. Hay pocos portales para nuestro mundo, la neblina mágica es uno de ellos.
-No entiendo-me puse de pie- vamos, esto no tiene sentido.
-Vaya que lo tiene, pero debes ser muy cuidadosa, aquí nos dirigimos por un solo Rey, el gran Rey Tordio, pero el odia a los humanos, más bien los humanos hicieron que el Rey los odiara, hace muchos años intentamos hacer una alianza con los humanos, pero ellos intentaron traicionarnos, se robaban a nuestra gente para hacer pruebas; el Rey mandó sellar varios portales, ahora solo quedan 5 en todo el planeta. Entonces años después, el tuvo una hija con una humana que se quedó aquí; un enemigo de los reyes se robó a la princesa siendo una bebé, y la desapareció, nunca supo que hizo con ella, la buscamos varios años, con algunos de nosotros camuflajeados de humanos, en su mundo, pero nunca la encontraron. Ahora debes volver antes de que se cierre la puerta, el Rey te matará si te encuentra.
-¿Cómo te llamas?
-Menel, ven conmigo, te ayudaré a subir.
Caminé a su lado y de pronto se cerró la puerta de un azotón.
-Genial-lo escuché decir-
-¿Qué sucede?
-Se ha cerrado la puerta, tendremos que esperar a mañana, por ahora te esconderé como una de nosotros.
-¿Dónde están todos?
-En el pueblo, estamos cerca.
Caminamos, y después de un largo caminar entre los arboles raros, vi un pueblo lleno de casa como de campar, pero enormes, amarillas y bien iluminadas, todo estaba iluminado, entre tanta oscuridad.
Me metió en una y cerró con un cierre como hecho de paja, su casa era más grande por dentro que como se podía ver por fuera. no habían camas, cocinas, nada que pudiera reconocer de una casa normal.
Entró a un pequeño cuarto y salió con unas manos y unas orejas, obviamente como las de ellos.
-Dame tus manos-lo dijo mientras arrancaba las uñas violetas de esas manos-
-¿Qué estás haciendo? es asqueroso-hice una cara de horror-
-Si quieres volver a ver el mundo de los humanos algún día, deja de hacer caras y dame tus manos.
Insegura estiré mis manos.
-Esto dolerá un poco.
-¿Eh?
En un momento arrancó mis uñas de la mano derecha, solté un grito de dolor.
-Shhh-me calló-
Lamió mis dedos y colocó las uñas violetas, en un instante quedaron pegadas. Hizo lo mismo en la otra mano y en mis pies.
-Ahora descúbrete las orejas.
-Esas no me las arranques-dije con miedo-
-No lo haré.
Solo las pegó encima de las mías, también me dio otra ropa, era de manta, o al menos eso parecía, brillaba en mi largo y rubio cabello y tenía que estar descalza, parecía un tapa rabos y un brassiere, me daba algo de pena estar así. También me puso una pulsera de piedritas en mi tobillo y me miró.
-Ahora luces como una de nosotros, oye, pensé que tus ojos serían un problema, pero nunca vi a un humano con ojos color violeta.
-Tengo un síndrome, pero al menos ya no me siento tan rara.
-Debemos salir al centro, habrá una ceremonia, una boda como dirían ustedes los humanos. Sólo quédate callada y no digas nada, y sobre todo, no te separes de mi lado.



lunes, 18 de julio de 2016

4 LA NEBLINA MÁGICA

Esa noche la pasé muy bien, aunque, admito que no dejé de pensar en James, fue un poco extraña su aparición en aquel lugar; pero bueno, era un lugar al que todos tienen acceso, y es normal encontrarse con alguien que conoces.
En la mañana me despertó un zumbido espantoso, era mi teléfono, me levanté frunciendo el ceño para contestar.
-¿Hola?- dije con voz ronca y adormilada-
-¡Violet!, tienes que contarme todo.
-Paige, son las 5 de la mañana, estaba teniendo una linda pesadilla-levanté una ceja-
- No es hora de pesadillas niña. Evan me marcó, dice que quiere verte a las 9 en el campo de football.
-¿Y por qué no me marcó a mí?
-No seas necia, ya arréglate, corre-colgó-
¿Que rayos le sucedía?, era demasiado temprano aún; pero total, ya no pude conciliar el sueño de nuevo, así que no me quedó mas remedio que meterme a bañar y arreglarme; usé un lindo labial rojo mate y me agarré el cabello con un paliacate, también me puse un lindo vestido negro con flores blancas, una chamarra de mezclilla, unos zapatos de meter y obviamente encima una gran gabardina negra. Tomé un vaso de licuado de fresa, colgué mi mochila al hombro, y me dispuse a salir.
Ya en la escuela, vi que estaba a punto de darme las 9, saqué un cigarrillo, lo prendí y caminé hacia el campo de football, y vi a Evan parado en su uniforme bajo un gran árbol.
-Hola-sonreí-
-¿Cómo estas ojos raros?
-Pues, bien, gracias.
-¿Tienes clases hoy?
-Solo la primera.
-Después quiero enseñarte mi lugar favorito del bosque, ¿qué dices?
-Claro, pero, ahora, debo irme.
-Seguro.
Me di la vuelta y caminé hacia mi salón, de nuevo, era ver a James, pero ni modo, entré y estaba sentado atrás, en mi banca. Me acerqué sin decir nada y me senté.
-Así, así que tú y Evan ya son novios...-dijo sin mirarme-
-No, aún no, ¿por qué?
-Se nota.
-¿Sabes?, el me agrada, admito que al principio lo odiaba, por lo que hizo, pero no sé...
-¿Te gusta a pesar de que te lastimó?-siguió viendo a la nada mientras hablaba-
-Mira, ayer fue nuestra primer cita, no fue nada del otro mundo, es un chico muy dulce, y aparte coincidimos en muchas cosas, sí, me gusta, pero no, no es mi novio.
-¿Y te volvió a besar a la fuerza?
-No, de hecho hoy vamos ir al bosque terminando esta clase.-se me salió decirle-
-Bien, Violet, sigue fingiendo que te gusta.
-¿Por qué piensas que finjo?
-Sé que te pongo nerviosa-volteó su rostro justamente en frente del mío, estaba a menos de un centímetro- ¿o no?-bajó el tono de su voz-
Mi rostro se sonrojó por completo y no supe que decir, me quedé petrificada.
-Se que quisieras tocar mis labios ahora mismo-dijo casi susurrando- ¿o no Violet?
Me levanté y salí corriendo del salón completamente apenada, no fue porque no quisiera besarlo, si no porque jamás me había puesto más nerviosa en mi vida por alguien. Voltee de reojo y lo vi parado en la puerta sonriéndome y levantando una ceja; voltee algo molesta por lo apenada y justo saliendo me topé con Evan.
-¿Lista ojos raros?, vaya estás muy roja, ¿estás bien?
-Claro que sí, solo me acaloré un poco, pero todo bien.
-Ok, vamos.
Caminamos hacia su auto, subí y nos dirigimos hacia el bosque, pero hubo un momento en el que ya no podíamos continuar en auto, y seguimos a pie.
-¿Estás seguro de esto?
-Créeme, es precioso.
-Si tu lo dices...
Caminamos un buen rato hasta llegar a una parte de la montaña donde el sol lograba resplandecer, y se miraba un arcoiris eterno, podía sentirse el aire tan puro, que parecía que respirabas magia pura, y se veía todas las casa hasta abajo.
-Vaya, es hermoso.
-Violet, la razón por la cual te traje aquí fue para hacerte una pregunta.
-¡Mi mochila!-lo interrumpí-¡¿Dónde está?!
-Violet, no sé tu la traías hace unos momentos, iré a buscarla un poco de regreso, no tardo.
El corrió por donde habíamos llegado, y me senté en una roca mientras...entonces pude ver abajo de donde estabamos, una neblina muy intensa, así que intenté bajar, me llamó mucho la atención.
Al bajar cuidadosamente, me escabullí entre la neblina y vi una puerta a lo lejos, ¿una puerta?, ¿qué?.
-¡Escuchame bien Asäu!, si encontraste a la princesa y alguien se entera que no la quieres traer de regreso, te vas a meter en serios problemas con el gran Rey Tordio.
-Ya sé, ya sé, Ereu, pero, si la conocieras, ella es feliz en el mundo de los humanos, no necesita esta clase de traumas, yo sé lo que te digo, es mejor que se quedé con los humanos, y aquí pase el resto de su vida- reconocí esa voz al instante-
-Asaü, tu no eres así,tu odias a los humanos, ¿que pasó?
-No lo sé, solo la quiero proteger, de todos modos es mitad humana...
-¿Te enamoraste de la hija del Rey?-soltó a carcajadas-
-No sé, ella...es, hermosa, e inteligente, es mejor que se quede con lo que sabe.
-Asaü, entre tu y ella no puede haber nada, ella es una princesa, y tu no eres de la familia real.
-Pero, quizá pueda estar con ella en el mundo de los humanos, Ereu, tienes que ayudarme, nadie debe saber que está viva...
-¿Y cómo se llama?
Entonces sin querer pise una rama y se escucho fuerte, demonios, ellos debieron escuchar que estaba ahí.
-Violet-escuché la voz detrás de mí- ¿Qué haces aquí?
-¿Qué haces tú aquí, James?-lo miré extraña-
-De cacería, no entres a esta neblina nunca.
-¿Por qué?, escuché tu voz, ¿conquién hablabas?
-Violet, esta neblina causa aluciaciones, pero en realidad te estaba gritando, ven.
me tomó del brazo y me subió en sus brazos, por alguna extraña razón mis piernas no respondían.
-Debemos salir de aquí.
Me llevó al otro lado de la montaña, ya no podía moverme, ya no podía ni hablar, vaya que era alérgica a esa neblina. Me recostó en el pasto y se sentó a mi lado.
-Violet, te pondrás bien-notó mis ojos de miedo, estaba muy asustada-
Entonces acercó de nuevo su rostro al mío, demasiado cerca, a pesar de que no podía moverme, enrojeció mi rostro, mientras él se acercaba más y más, de nuevo, estaba a menos de un centímetro de mi rostro, y me besó...traté de mover mis labios para corresponderle el beso, pero no podía, aunque eso no pareció importarle, porque el siguió besando mis labios, pronto fue aumentando la intensidad, hasta que de pronto pude mover mis labios yo también, poco a poco pude moverme más y más, hasta que recuperé el movimiento por completo. Nos acostamos en el pasto,y encima de él comencé a desabrochar mi blusa, lentamente quedamos desnudos los dos, y nos entregamos en pasión, ni siquiera sentíamos el frío de nuestro al rededor.

Llegué a mi casa y la mochila estaba afuera de mi puerta...¡Evan!, lo había olvidado por completo, seguramente debía estar molesto conmigo, suspiré hondo y entré, ¿que había hecho?, apenas y conocía a James, que tonta, todo por dejarme llevar; me reí apenada conmigo misma. Ni siquiera vi mi teléfono, me fui directo a la cama.

miércoles, 13 de julio de 2016

3 MIRADAS EXTRAÑAS

Paige había hecho un maravilloso trabajo conmigo,  me quedé un par de minutos mirándome en el espejo, pero ella notó que había algo malo en mi rostro.
-Evan, no, ¿no te gusta, verdad?
-Pues, me lastimó, y me besó a la fuerza, no es así que muera por él-hice una mueca-
Ella rió.
-Violet, no tienes que hacer nada a la fuerza, puedo llamarle y decirle que enfermaste.
-No, déjalo así, de todos modos se lo prometí.
-Ok, dime quién es.
-¿De qué hablas?-parpadee confundida-
-¿Quién es la persona que te gusta?, no me digas que eres lesbiana-peló los ojos-
-No, no soy lesbiana-reí- y pues, no hay nadie que me guste-sonreí-
-Que me digas el nombre! o llamaré a Evan-me desafió-
-Aparte, James no me gusta, ni siquiera lo conozco, me da igual que sea de el.
-¿James?-abrió los ojos- James, ¿qué?
-James no sé su apellido.
-¿Cómo es físicamente?
-Bueno, el, es muy alto, su cabello es largo y castaño, piel blanca, ojos negros, delgado...
-¿James Chad? ¿Ese mujeriego?
-¿Mujeriego?
-Violet, no le hagas caso, su mejor talento es enamorar chicas y luego romperles el corazón, inclusive a mí...
-Dios, Paige, no le lo hubiera imaginado, aparte creo que está molesto conmigo, hace magia o algo por el estilo...
-¿Magia?, No, no, Violet, aléjate de él.
-¿Cómo sabes que es el?
-¿Te curó un moretón chupándote?
-¿Cómo sabes eso?
-Conmigo hizo lo mismo, y con otras de mis amigas...
Eso provocó una desilusión en mí, no me importaba, no era nada mío, pero...aún así, me sentí por primera vez común e igual que todas las demás.
-Violet, olvídalo, saldrás esta noche con Evan, y todo será asombroso, ya es tarde, vamos a tu casa.
Olvidamos el tema de camino a mi casa, y cuando llegamos, ya estaba afuera Evan Nemet, en su auto mustang, y con un gran ramo de rosas violetas en mano, debía admitirlo, se veía muy bien.
-Violet, hola-me dijo cuando bajé del auto- Hola, Pagie.
-Hola Evan-sonrió Paige- hablamos al rato Violet, suerte-rió y se volvió a arrancar-
-¿Lista? Estas preciosa.
-Gracias-me dio el ramo-las meteré a casa-
Las dejé sobre la mesa y volví a salir, me abrió la puerta del copiloto, y arrancamos.
Su auto estaba muy limpio, y tenía puesto su Iphone conectado al estéreo, reconocí la melodía.
-¿Somewhere only we know?-sonreí-
-Claro, es un clásico-sonrió viendo hacia en frente-
-¿Te gusta mucho Keane?
-Unas cuantas canciones, pero lo mío, es mas punk.
-¿De verdad? A mi también, quiero decir, me gusta todo lo que tiene que ver con el rock, el jazz, blues, y música clásica, pero, nada como un buen punk.
-Exactamente, aunque, su anarquía de muchos ahora solo se basa en estereotipos impuestos por la misma sociedad a la cual detestan.
-Es que el punk...
-Lo arruinan los punks-contestó Evan-
-Exacto-sonreí-
-¿Y..por qué viniste hasta Alaska?, eres del sur de Estados Unidos, ¿no?
-Así es, Huston Texas es mi hogar, pero aparte de mis buenas calificaciones, me venía bien alejarme de todos allá.
-¿No te llevas bien con tus padres?
-No, claro que sí, bueno, con mi mamá, a mi papá nunca lo conocí.
-Lo siento.
-No te preocupes.
-¿Y tus ojos raros?
-No te burles, yo no pedí que mi genética se alterara, y que mis ojos sean de un color extraño.
-De hecho, tus ojos son hermosos.
Me sonrojé.
-Pues, gracias-sonreí apenada- y tú...¿no tenías novia?
-Ya te enteraste tu también eh, Jazmine...ella, me engañó con Ariel...
-¿Te cambió por una chica?
-No, Ariel es su entrenador personal, y ella, decidió quedarse con él.
-Lo lamento.
-No importa ya, si ella es feliz, esta bien.-me miró y sonrió- Bien, llegamos ojos raros.
Un gran letrero de color verde en grande decía "RINNI'S CLUB", y hasta afuera se escuchaba la música; estacionamos su auto y bajamos, el dijo su nombre al que atendía y de inmediato nos dejaron pasar. Era un lugar grande, había una gran barra, camareras bien vestidas, todas parecían super modelos, y toda la gente iba vestida algo elegante. Nos sentamos en una mesa alta, y él de inmediato ordenó dos copas de champaña de la más cara.
-¿Quieres algo de comer?
-De acuerdo, no he comido en todo el día.
-Pídelo Violet, lo que se te antoje.
-Gracias Evan.
Vi el menú, y nada se me antojaba, y no porque no tuviera hambre, si no porque no conocía ningún platillo que nombre raro del menú, pero finalmente pedí mariscos.
-Bueno, Violet, ¿Qué te gusta hacer?
-Pues, soy una persona muy tranquila en sí, pero me gusta cantar, y me encanta dibujar.
-Eso es lindo, ¿tocas algún instrumento?
-La guitarra nada más.¿y a ti? aparte de besar chicas a la fuerza.
Evan soltó una carcajada.
-Ya te pedí disculpas, no lo volveré a hacer, tienes mi palabra, niña.
-De acuerdo, Evan.
-Oye, discúlpame un momento, debo ir al baño.
-Seguro.
Se levantó y lo seguí con la mirada hasta que cruzó una puerta brillante que decía "Caballeros", entonces noté que justo a lado alguien me miraba, no distinguía quien era, pero sabía que no dejaba de mirarme. Me sentí muy incómoda, y de pronto, aquella silueta se levantó y se me acercaba, sentí una especie de miedo, que me daban ganas de correr, pero me quedé sentada, como si hubiera dominado mi alma por completo.
-¿Violet?, ¿Qué haces aquí?
Reconocí la voz de inmediato.
-¿James?, ¿Qué haces tú aquí?, a mi me invitó Evan Nemet.
-Supuse que ese ricachón no tardaría en buscarte, mejor ven a mi mesa, conmigo, le diré que tuviste que irte por un accidente.
-No.Él me agrada, y me quedaré aquí con él.
-¿Sigues molesta conmigo?
-No, pero, es mejor que dejemos de hablar.
-Pero, ¿por qué?
-Yo iba a buscarte, y pedirte una disculpa, pero entonces me dijo Paige que-negué con la cabeza-
-Aguarda, ¿dices que te dijo algo Paige Walter?
-Así es, y le creo.
-Seguro te contó cuando "le rompí el corazón"...
-Te llamó mujeriego, pero, ya, es mejor que te vayas, pronto volverá Evan.
-Como quieras Violet-se dio la vuelta molesto-
Volvió Evan, y estaba un poco despistada por lo que había ocurrido, pero terminamos la noche bien, me llevó a mi casa y se despidió de mi con un beso en la frente.

lunes, 11 de julio de 2016

2 GÜERITA FENÓMENO

Al ver que aquel moretón había desaparecido como arte de magia, tuve una serie de emociones, la primera fue sorpresa, así que esto sucedió:
-¿Cómo le haz hecho, James?-pregunté boquiabierta-
-Yo no hice nada, Violet.
Y entonces, fue enojo.
-No me gustan las bromas, y menos de este tipo-me levanté un tanto asustada, y molesta por no quererme compartir su secreto-
-Vamos Violet, solo déjalo así, no entiendo que rayos tiene de malo ayudarte-también se había levantado-
-Como quieras, por favor vete...
-Oye, no tienes q...
-¡Qué te vayas!, ¡no te quiero ver en mi casa!-grité-
Me miró con una mirada extraña, como molesto, pero triste a la vez.
-¡Lárgate!-repetí con un poco de menos intensidad-
El sin decir palabra se dio la vuelta y se fue.
-Que estúpida soy-me dije a mi misma con desánimo- pobre James, el sólo me había ayudado, no tuve por qué ponerme así de grosera con el...ah, seguramente me odia, y ya no volverá a hablarme.-suspiré- quizá debería disculparme, pero hoy no, mañana, sí, mañana.
Me lavé los dientes, me puse mi pijama favorita, y entonces al fin, me acosté a dormir.

A la mañana siguiente desperté con una sensación de vacío, y lagrimas brotaron de mis ojos, iba a ser realmente difícil adaptarme a mi nueva vida, pero sin más ni menos, me levanté y me metí a bañar, me puse ropa sencilla, y obviamente no podía faltar mi gran abrigo negro.
Conduje lo más rápido que pude, se me había hecho tarde para mi primera hora, como siempre, la primera era con James..y eso lo hacía todo más complicado. Al fin llegué a la escuela y entré, sin querer le tiré el café encima a una chica que caminaba con su café en mano, y yo, en mi torpe intento de correr al salón, se lo vacié todo encima.
-¡¿Qué te pasa estúpida?!-me miró completamente enojada-
-Lo siento, yo..intentaba
Sus chinos castaño oscuro hasta la cintura estaban empapados de café, y pude notar su brassiere a través de su blusa color naranja, debo admitir que su impresionante altura, como de 1.80, era intimidante, notaba de edad unos 25, aunque era bastante bonita, su color de piel moreno resaltaban sus ojos verdes, y su complexión delgada, me obligó a verla completamente...pero ella lo tomó a mal.
-¿Quién te crees que eres? No eres mas que una novata, un bicho raro, una estúpida, ¿crees que puedes correr tirándole el café encima a la gente como si fueras la maldita reina del mundo?
-No, lo siento.
-A ver, güerita fenómeno, te voy a enseñar a no meterte con tus mayores-tiró su mochila, al igual que su chamarra-
-No tengo tiempo para esto, disculpa tengo clases-dije antes de echarme a correr a mi salón preocupada porque el maestro no me dejaría entrar-
Escuché sus gritos a lo lejos "eres carne muerta güerita fenómeno", entre otros insultos, bueno, "fenómeno", era evidente porqué lo decía, ¿Qué persona normal tiene ojos color violeta?.
-Mr. Craige, ¿puedo pasar?-pregunté abriendo la puerta del salón sofocada-
-¿Qué ocurrió con usted, señorita Smith?
-Lo lamento, he tenido un incidente de camino al salón.
-Pase, 15, minutos, sólo 15 minutos de retraso acepto.
-Gracias.
Entré y me senté en la banca del final, entonces al minuto entró James, y obviamente también lo dejó pasar; pero el no se sentó a mi lado esta vez, escogió una banca hasta el frente, junto a una chica llamada Stacey Queen, la bonita y zorra. Y supongo que eso significaba dos cosas: la primera era que el día de ayer se sentó conmigo solo por cortesía por ser nueva, pero eso no significaba que lo haría siempre...y dos, definitivamente estaba molesto por lo de anoche.
Decidí no acercarme a el por el momento, y ya fuera de clase pedirle disculpas, así que solo lo observé toda la clase analizando su conducta, pero, ni siquiera me miraba, era como si no existiera para él.
Al final de la clase, el solo se levantó y se fue rápido sin quiera mirarme por supuesto; pensé que debía darme a la tarea de buscarlo, lo seguí hasta una jardinera cuando escuché detrás de mí .
-¡Buenos días ojos raros!-escuché una voz, a la que reconocí-
voltee y pude ver que era, Evan, el idiota.
-¿Y tú que rayos quieres?-seguí caminando hacia James, quien estaba algo lejos ahora-
-Disculparme, por lo de ayer-nos detuvimos y lo miré a los ojos esperando a que continuara, entonces también noté de reojo que James nos miró- fui un idiota, no debí hacerlo.
-Pues efectivamente no debiste hacerlo.
-Déjame ser tu amigo, y déjame compensarlo, te llevaré a cenar esta noche al Rinni's club, no aceptaré un no por respuesta-sonrió aquel guapo muchacho-
-Evan, yo, no sé-negué con la cabeza pensándolo-
-Jane Violet, ¿es tu nombre no?, sólo déjame compensarlo, no haré nada tonto, lo prometo.
-De acuerdo-dije sin pensar-
-Esta noche paso por ti a las 7:00pm, en tu casa. ¿en dónde..?
-En Mobile Park, la casa de al fondo pegada a la montaña.
-Seguro, te veo esta noche-me dio un suave golpecito con su dedo en la frente y se fue corriendo con los de su equipo-
-¡VIOLEEEEET!-escuché un grito detrás de mí-
-Paige, ¿todo bien?
-¡Te acaba de invitar a salir Evan Nemet!, ¿sabes lo que eso significa?
-Realmente no-dije confundida-
-Todas las chicas te odian-dijo emocionada-
-¿Y eso debe alegrarme?
-¡Claro que sí! Ahora eres popular, y Jazmine McCrayn no tarda en enterarse, ¡se pondrá como loca!-sonrió-
-¿Ok?
-Ahora, dime, ¿exactamente cuando van a salir?
-Esta noche, ¿por qué?
-¿¡Esta noche!? Ven aquí niña, tu y yo tendremos una cita antes con mis maquillajes.
Me tomó la mano y corrimos hasta su auto.
-No tardaremos mucho.
Acepté no muy convencida, aunque, ni siquiera pidió mi autorización, y en un momento a otro estábamos en su casa, y ya me había sentado en una silla, sacó todo su equipo de cosméticos, era impresionante cuantos tenía. Me hizo mil cosas, unas hasta me dolieron, pero a final de cuentas, quedé hermosa, hasta un vestido ya me había elegido.
Me miré al espejo.
-¿Que has hecho, Paige?

sábado, 9 de julio de 2016

1 JUNEAU ES VIOLETA

Mi primer día de intercambio en Juneau, Alaska, la verdad es que no estaba muy convencida de haber dejado Houston, Texas, mi lugar de nacimiento; pero, estaba completamente segura que eso iba hacer a mi madre feliz, ya no tendría que hacerse cargo de una hija más, una mayor hija más.
Mi nombre es Jane Violet Smith, pero, desde que nací todos me llaman Violet, ya que, por alguna extraña razón, el color de mis ojos es violeta...sí, ya sé, deben estar pensando, "eso no existe" "bicho raro", pero créanme, ya me acostumbré. Los doctores me diagnosticaron síndrome de Alejandria, y honestamente nunca investigué al respecto, nunca me importó.
En fin, tengo 20 años y la razón por la cual me mudé en si aquí, fue por mí, y por mis excelentes calificaciones, por supuesto, llena de dudas y miedo, pero aquí estoy. Esta casa no es tan grande como se veía en las fotos, pero es accesible, cómoda y cálida, y "cálida" en el estado de Alaska, es casi imposible.
Me estiré lo más que pude, para meterme a bañar, tenía que acostumbrarme a esto, el incontenible frío matutino, iba a ser complicado...muy complicado; pero sin más, me levanté de las cobijas y me apresuré a meter mi cuerpo desnudo bajo la regadera, ese shampoo de frutas me traía muchos recuerdos, ¿por qué nos tuvo que abandonar mi papá cuando mas lo necesitaba?, aún recuerdo cuando me dio un beso en la frente a los 6 años, se subió a su auto, en el que nunca volvió...pero, ya no importaba eso, ya nada importó desde el momento en el que subí a ese avión que me llevaría a un destino lejano, quizá yo al igual que mi papá, jamás volvería a casa.
Me puse unos jeans, una camisa, botas, y por supuesto un buen abrigo muy caliente color negro, repartí mi mojado cabello rubio en dos lados para poder ponerme el gorro, y así salir a la universidad. Entré en mi auto y llegué.
De pronto sonó mi teléfono, lo saqué con mucho trabajo de la mochila y vi que era mi madre, Katie Jackson.
-¿Qué sucede, mamá?
-¿Cómo has llegado, cariño?, ¿está todo bien?
-Sí, mamá, pero acabas de interrumpir mi primer día de clases, estoy en el estacionamiento-dije con un tono tranquilo-.
-Oh, lo siento bebé, me marcas cuando llegues a la casa, le marcaré de todos modos a Ronald para saber que llegaste a casa.
-Mamá, no soy una niña, estaré bien, te lo aseguro.
-Adiós hija, mucha suerte.
Entonces colgué, lo había olvidado por completo....Ronald, el amigo de mi madre, aquel hombre grande y gordo que había mandado por supuesto a espiarme. El trabaja de portero del fraccionamiento donde yo vivo, no me imagino por que estaba tan insistente que comprara aquí...
Entonces me dirigí a mi salón.
-Hola!
Escuché una chirriante vocecita detrás de mí, y volteé.
-Hola..
Le respondí a aquella chica de estatura promedio, morena, muy bonita, y emocionada.
-Tu eres Jane Smith, no?
-Violet
-Claro, Violet-hizo una cara de desentendimiento.
-Es mi segundo nombre, pero todos me llaman así.
-Tus ojos...son, violetas-me miró raro directamente a los ojos-
-Sí.
-¿Usas lentes de contacto?
-No, tengo un síndrome nada común-me sentí incómoda-
-Claro. Yo seré tu guía de intercambio-sornió cambiando de tema- mi nombre es Paige Walter. De Houston a Juneau debe ser muy difícil la transición.
-Amm, lo es, Paige.
-Este año tu has sido la más bonita de las de intercambio, usualmente todas son unas moscas muertas, feas y bobas, bueno, aparte de lo evidentemente inteligentes-rió-
-Por supuesto-me reí tímidamente-
-Me agradas Violet, ven, te mostraré la escuela.
Me tomó la mano y me guió casi corriendo a enseñarme todos los salones, y al final, me llevó al mío, me deseó surte y me pidió que la acompañara a la cafetería cuando terminara la clase, y obviamente yo acepté.
Me senté hasta el final sola, todos me miraron raro y unos cuantos me saludaron; hasta que entraron todos, y entonces entró él, un chico alto, muy alto, ¿1.95?, cabello un poco abajo de los hombros castaño claro, ojos marrón oscuro, piel...muy blanca, y exageradamente guapo, me miró y me sonrió; se sentó a mi lado y me puse nerviosa...pero notaba algo familiar en el.
-Hola Violet-me miró-
-¿Cómo sabes mi nombre?
-Lo vi pegado con tu fotografía afuera en la lista de nuevos estudiantes de intercambio.
-Vaya, que pena...
-¿Cómo te llamas tú?
-James..oye, tus ojos, son de color...-tomó un mechón de mi cabello que me había caído a la cara y se acercó demasiado a mí, tanto que sentí como mi corazón palpitó muy rápido- de color, violeta...-en un instante se puso algo serio-
-Sí, es de nacimiento, los doctores dicen que tengo el síndrome de Alejandría, debe ser una alteración genética, o algo así, pero la verdad es que veo muy bien, y no tengo problema alguno.
-¿Cuantos años tienes Violet?
-20, ¿y tú?
-23...
Estaba tan entretenida hablando con el que ni me di cuenta que ya había comenzado la clase, obviamente el profesor me obligó a presentarme, pero estaba bien, nunca fui tan penosa.
-Y...¿de dónde has venido?-continuó James-
-Houston, Texas.
-Seguro, yo nací aquí en Alaska, si quieres un día de estos, puedo llevarte a dar un tour por el bosque, ya sabes, para que no te pierdas.
-¿No eres, un...psicópata, o algo por estilo, verdad?
El soltó una ligera carcajada y negó con la cabeza.
Entonces sonó el timbre y me levanté.
-Ha sido un gusto, James-me disponía a salir del salón cuando sentí que tomó mi brazo-
-Oye, ¿en qué fraccionamiento vives?
-En mobile park
Me soltó y se fue antes que yo rápidamente.
Salí del salón y me disponía a ir a la cafetería, pero no conocía obviamente la escuela, así que de pronto me encontré en el campo de football. De pronto un chico del equipo de football, alto, fornido, rubio y guapo, se me acercó corriendo y tomándome muy fuerte de los hombros me levantó y me pegó contra una pared que había atrás de mí, me pegó en ella y me besó. Yo muy confundida quité mi rostro, y me exigí que me bajara ahora ya muy molesta.
El me bajó entre risas y todos nos voltearon a ver, fuimos una clase de "show", sus amigos del equipo de football no podían contener sus carcajadas.
-Lo siento-rió- ha sido un reto.
-No me interesa, voy a quejarme en la dirección, estúpido!
No estaba segura pero de reojo me pareció ver a James a lo lejos bajo un árbol. Me di la vuelta muy molesta y mágicamente encontré la cafetería, entonces Paige corrió hacia mí con gesto de preocupación.
-¿¡Estás bien Violet!?
-Sí, solo un estúpido chico de football, me besó en contra de mi voluntad.
-Es Evan Nemet, mira a todas las chicas al rededor-voltee y todas me veían con miradas que no decían mas que un "te odio"- Es guapísimo, el más popular, acaba de terminar con Jazmine McCrayne, la diva popular sin cerebro de esta escuela. Pero el no ve a nadie más de nosotras, te odian porque el te acaba de besar.
-Para mi no es más que un idiota.
Terminé las demás clases, obvio, Paige me guió a todas, y finalmente regresé a la casa, no vi a -Ronald, gracias a dios.
Cansada y ya en casa, comí atún que había comprado con ensalada, también terminé de desempacar, hice la tarea. Totalmente libre, salí al jardín de afuera, que realmente era una montaña tapizada de pinos, el inicio del bosque, saqué un cigarrillo y lo coloqué entre mis labios, lo prendí y me quedé simplemente parada ahí, también había hablado con mi mamá, cuando de pronto tocaron a mi puerta, desconcertada salí a ver de que se trataba.
-¿James?, ¿Qué haces aquí?
-Hola Violett
-¿No es algo tarde?
-Lo sé, solamente, quería preguntarte, si estabas bien...
-¿Bien, por qué?
-Por lo del idiota de Evan.-tenía un gesto serio, pero yo me daba cuenta del enojo dentro de sus ojos-
-Este, claro, estoy bien.
-¿Entonces qué es eso de tu brazo?
Miré mi brazo, porque ya no traía chamarra y usaba una playera de manga corta, no me había dado cuenta, pero tenía un gran moretón, justo de dónde me había agarrado el tal Evan.
-No lo sé, lo acabo de ver.
-¿Puedo pasar?
-Por supuesto, pasa.
Nos sentamos en mi nueva sala, de pronto el se hincó en frente de mí.
-Dame tu brazo.
-¿Qué?
-Confía en mí, te curaré.
-James, es sólo un moretón, no es nada del otro mundo.
el no me escuchó y tomó mi brazo, y comenzó a lamerlo viéndome a los ojos; esto me sorprendió mucho, pero despertó una reacción en mi cuerpo, ni siquiera me incomodaba, la piel se me puso de gallina y tuve un ligero impulso de besarlo, pero me contuve.
-Ahora cierra los ojos Violet.-escuché su voz, y en su tono sentía que el estaba experimentando la misma sensación que yo-
Cerré los ojos, y por un momento por mi cabeza un "me va a besar", mi corazón palpitaba muy fuerte de nuevo.
-Ahora, ábrelos.
Abrí los ojos tal como me indicó y vi que seguía ahí hincado, esa pequeña esperanza que se había formado en mi de que besara había desaparecido y sentía una extraña especie de "corazón roto, pero era demasiado estúpido, lo acababa de conocer ese mismo día.
Entonces miré mi brazo, y como arte de magia había desaparecido el moretón.