miércoles, 13 de julio de 2016

3 MIRADAS EXTRAÑAS

Paige había hecho un maravilloso trabajo conmigo,  me quedé un par de minutos mirándome en el espejo, pero ella notó que había algo malo en mi rostro.
-Evan, no, ¿no te gusta, verdad?
-Pues, me lastimó, y me besó a la fuerza, no es así que muera por él-hice una mueca-
Ella rió.
-Violet, no tienes que hacer nada a la fuerza, puedo llamarle y decirle que enfermaste.
-No, déjalo así, de todos modos se lo prometí.
-Ok, dime quién es.
-¿De qué hablas?-parpadee confundida-
-¿Quién es la persona que te gusta?, no me digas que eres lesbiana-peló los ojos-
-No, no soy lesbiana-reí- y pues, no hay nadie que me guste-sonreí-
-Que me digas el nombre! o llamaré a Evan-me desafió-
-Aparte, James no me gusta, ni siquiera lo conozco, me da igual que sea de el.
-¿James?-abrió los ojos- James, ¿qué?
-James no sé su apellido.
-¿Cómo es físicamente?
-Bueno, el, es muy alto, su cabello es largo y castaño, piel blanca, ojos negros, delgado...
-¿James Chad? ¿Ese mujeriego?
-¿Mujeriego?
-Violet, no le hagas caso, su mejor talento es enamorar chicas y luego romperles el corazón, inclusive a mí...
-Dios, Paige, no le lo hubiera imaginado, aparte creo que está molesto conmigo, hace magia o algo por el estilo...
-¿Magia?, No, no, Violet, aléjate de él.
-¿Cómo sabes que es el?
-¿Te curó un moretón chupándote?
-¿Cómo sabes eso?
-Conmigo hizo lo mismo, y con otras de mis amigas...
Eso provocó una desilusión en mí, no me importaba, no era nada mío, pero...aún así, me sentí por primera vez común e igual que todas las demás.
-Violet, olvídalo, saldrás esta noche con Evan, y todo será asombroso, ya es tarde, vamos a tu casa.
Olvidamos el tema de camino a mi casa, y cuando llegamos, ya estaba afuera Evan Nemet, en su auto mustang, y con un gran ramo de rosas violetas en mano, debía admitirlo, se veía muy bien.
-Violet, hola-me dijo cuando bajé del auto- Hola, Pagie.
-Hola Evan-sonrió Paige- hablamos al rato Violet, suerte-rió y se volvió a arrancar-
-¿Lista? Estas preciosa.
-Gracias-me dio el ramo-las meteré a casa-
Las dejé sobre la mesa y volví a salir, me abrió la puerta del copiloto, y arrancamos.
Su auto estaba muy limpio, y tenía puesto su Iphone conectado al estéreo, reconocí la melodía.
-¿Somewhere only we know?-sonreí-
-Claro, es un clásico-sonrió viendo hacia en frente-
-¿Te gusta mucho Keane?
-Unas cuantas canciones, pero lo mío, es mas punk.
-¿De verdad? A mi también, quiero decir, me gusta todo lo que tiene que ver con el rock, el jazz, blues, y música clásica, pero, nada como un buen punk.
-Exactamente, aunque, su anarquía de muchos ahora solo se basa en estereotipos impuestos por la misma sociedad a la cual detestan.
-Es que el punk...
-Lo arruinan los punks-contestó Evan-
-Exacto-sonreí-
-¿Y..por qué viniste hasta Alaska?, eres del sur de Estados Unidos, ¿no?
-Así es, Huston Texas es mi hogar, pero aparte de mis buenas calificaciones, me venía bien alejarme de todos allá.
-¿No te llevas bien con tus padres?
-No, claro que sí, bueno, con mi mamá, a mi papá nunca lo conocí.
-Lo siento.
-No te preocupes.
-¿Y tus ojos raros?
-No te burles, yo no pedí que mi genética se alterara, y que mis ojos sean de un color extraño.
-De hecho, tus ojos son hermosos.
Me sonrojé.
-Pues, gracias-sonreí apenada- y tú...¿no tenías novia?
-Ya te enteraste tu también eh, Jazmine...ella, me engañó con Ariel...
-¿Te cambió por una chica?
-No, Ariel es su entrenador personal, y ella, decidió quedarse con él.
-Lo lamento.
-No importa ya, si ella es feliz, esta bien.-me miró y sonrió- Bien, llegamos ojos raros.
Un gran letrero de color verde en grande decía "RINNI'S CLUB", y hasta afuera se escuchaba la música; estacionamos su auto y bajamos, el dijo su nombre al que atendía y de inmediato nos dejaron pasar. Era un lugar grande, había una gran barra, camareras bien vestidas, todas parecían super modelos, y toda la gente iba vestida algo elegante. Nos sentamos en una mesa alta, y él de inmediato ordenó dos copas de champaña de la más cara.
-¿Quieres algo de comer?
-De acuerdo, no he comido en todo el día.
-Pídelo Violet, lo que se te antoje.
-Gracias Evan.
Vi el menú, y nada se me antojaba, y no porque no tuviera hambre, si no porque no conocía ningún platillo que nombre raro del menú, pero finalmente pedí mariscos.
-Bueno, Violet, ¿Qué te gusta hacer?
-Pues, soy una persona muy tranquila en sí, pero me gusta cantar, y me encanta dibujar.
-Eso es lindo, ¿tocas algún instrumento?
-La guitarra nada más.¿y a ti? aparte de besar chicas a la fuerza.
Evan soltó una carcajada.
-Ya te pedí disculpas, no lo volveré a hacer, tienes mi palabra, niña.
-De acuerdo, Evan.
-Oye, discúlpame un momento, debo ir al baño.
-Seguro.
Se levantó y lo seguí con la mirada hasta que cruzó una puerta brillante que decía "Caballeros", entonces noté que justo a lado alguien me miraba, no distinguía quien era, pero sabía que no dejaba de mirarme. Me sentí muy incómoda, y de pronto, aquella silueta se levantó y se me acercaba, sentí una especie de miedo, que me daban ganas de correr, pero me quedé sentada, como si hubiera dominado mi alma por completo.
-¿Violet?, ¿Qué haces aquí?
Reconocí la voz de inmediato.
-¿James?, ¿Qué haces tú aquí?, a mi me invitó Evan Nemet.
-Supuse que ese ricachón no tardaría en buscarte, mejor ven a mi mesa, conmigo, le diré que tuviste que irte por un accidente.
-No.Él me agrada, y me quedaré aquí con él.
-¿Sigues molesta conmigo?
-No, pero, es mejor que dejemos de hablar.
-Pero, ¿por qué?
-Yo iba a buscarte, y pedirte una disculpa, pero entonces me dijo Paige que-negué con la cabeza-
-Aguarda, ¿dices que te dijo algo Paige Walter?
-Así es, y le creo.
-Seguro te contó cuando "le rompí el corazón"...
-Te llamó mujeriego, pero, ya, es mejor que te vayas, pronto volverá Evan.
-Como quieras Violet-se dio la vuelta molesto-
Volvió Evan, y estaba un poco despistada por lo que había ocurrido, pero terminamos la noche bien, me llevó a mi casa y se despidió de mi con un beso en la frente.

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