Al ver que aquel moretón había desaparecido como arte de magia, tuve una serie de emociones, la primera fue sorpresa, así que esto sucedió:
-¿Cómo le haz hecho, James?-pregunté boquiabierta-
-Yo no hice nada, Violet.
Y entonces, fue enojo.
-No me gustan las bromas, y menos de este tipo-me levanté un tanto asustada, y molesta por no quererme compartir su secreto-
-Vamos Violet, solo déjalo así, no entiendo que rayos tiene de malo ayudarte-también se había levantado-
-Como quieras, por favor vete...
-Oye, no tienes q...
-¡Qué te vayas!, ¡no te quiero ver en mi casa!-grité-
Me miró con una mirada extraña, como molesto, pero triste a la vez.
-¡Lárgate!-repetí con un poco de menos intensidad-
El sin decir palabra se dio la vuelta y se fue.
-Que estúpida soy-me dije a mi misma con desánimo- pobre James, el sólo me había ayudado, no tuve por qué ponerme así de grosera con el...ah, seguramente me odia, y ya no volverá a hablarme.-suspiré- quizá debería disculparme, pero hoy no, mañana, sí, mañana.
Me lavé los dientes, me puse mi pijama favorita, y entonces al fin, me acosté a dormir.
A la mañana siguiente desperté con una sensación de vacío, y lagrimas brotaron de mis ojos, iba a ser realmente difícil adaptarme a mi nueva vida, pero sin más ni menos, me levanté y me metí a bañar, me puse ropa sencilla, y obviamente no podía faltar mi gran abrigo negro.
Conduje lo más rápido que pude, se me había hecho tarde para mi primera hora, como siempre, la primera era con James..y eso lo hacía todo más complicado. Al fin llegué a la escuela y entré, sin querer le tiré el café encima a una chica que caminaba con su café en mano, y yo, en mi torpe intento de correr al salón, se lo vacié todo encima.
-¡¿Qué te pasa estúpida?!-me miró completamente enojada-
-Lo siento, yo..intentaba
Sus chinos castaño oscuro hasta la cintura estaban empapados de café, y pude notar su brassiere a través de su blusa color naranja, debo admitir que su impresionante altura, como de 1.80, era intimidante, notaba de edad unos 25, aunque era bastante bonita, su color de piel moreno resaltaban sus ojos verdes, y su complexión delgada, me obligó a verla completamente...pero ella lo tomó a mal.
-¿Quién te crees que eres? No eres mas que una novata, un bicho raro, una estúpida, ¿crees que puedes correr tirándole el café encima a la gente como si fueras la maldita reina del mundo?
-No, lo siento.
-A ver, güerita fenómeno, te voy a enseñar a no meterte con tus mayores-tiró su mochila, al igual que su chamarra-
-No tengo tiempo para esto, disculpa tengo clases-dije antes de echarme a correr a mi salón preocupada porque el maestro no me dejaría entrar-
Escuché sus gritos a lo lejos "eres carne muerta güerita fenómeno", entre otros insultos, bueno, "fenómeno", era evidente porqué lo decía, ¿Qué persona normal tiene ojos color violeta?.
-Mr. Craige, ¿puedo pasar?-pregunté abriendo la puerta del salón sofocada-
-¿Qué ocurrió con usted, señorita Smith?
-Lo lamento, he tenido un incidente de camino al salón.
-Pase, 15, minutos, sólo 15 minutos de retraso acepto.
-Gracias.
Entré y me senté en la banca del final, entonces al minuto entró James, y obviamente también lo dejó pasar; pero el no se sentó a mi lado esta vez, escogió una banca hasta el frente, junto a una chica llamada Stacey Queen, la bonita y zorra. Y supongo que eso significaba dos cosas: la primera era que el día de ayer se sentó conmigo solo por cortesía por ser nueva, pero eso no significaba que lo haría siempre...y dos, definitivamente estaba molesto por lo de anoche.
Decidí no acercarme a el por el momento, y ya fuera de clase pedirle disculpas, así que solo lo observé toda la clase analizando su conducta, pero, ni siquiera me miraba, era como si no existiera para él.
Al final de la clase, el solo se levantó y se fue rápido sin quiera mirarme por supuesto; pensé que debía darme a la tarea de buscarlo, lo seguí hasta una jardinera cuando escuché detrás de mí .
-¡Buenos días ojos raros!-escuché una voz, a la que reconocí-
voltee y pude ver que era, Evan, el idiota.
-¿Y tú que rayos quieres?-seguí caminando hacia James, quien estaba algo lejos ahora-
-Disculparme, por lo de ayer-nos detuvimos y lo miré a los ojos esperando a que continuara, entonces también noté de reojo que James nos miró- fui un idiota, no debí hacerlo.
-Pues efectivamente no debiste hacerlo.
-Déjame ser tu amigo, y déjame compensarlo, te llevaré a cenar esta noche al Rinni's club, no aceptaré un no por respuesta-sonrió aquel guapo muchacho-
-Evan, yo, no sé-negué con la cabeza pensándolo-
-Jane Violet, ¿es tu nombre no?, sólo déjame compensarlo, no haré nada tonto, lo prometo.
-De acuerdo-dije sin pensar-
-Esta noche paso por ti a las 7:00pm, en tu casa. ¿en dónde..?
-En Mobile Park, la casa de al fondo pegada a la montaña.
-Seguro, te veo esta noche-me dio un suave golpecito con su dedo en la frente y se fue corriendo con los de su equipo-
-¡VIOLEEEEET!-escuché un grito detrás de mí-
-Paige, ¿todo bien?
-¡Te acaba de invitar a salir Evan Nemet!, ¿sabes lo que eso significa?
-Realmente no-dije confundida-
-Todas las chicas te odian-dijo emocionada-
-¿Y eso debe alegrarme?
-¡Claro que sí! Ahora eres popular, y Jazmine McCrayn no tarda en enterarse, ¡se pondrá como loca!-sonrió-
-¿Ok?
-Ahora, dime, ¿exactamente cuando van a salir?
-Esta noche, ¿por qué?
-¿¡Esta noche!? Ven aquí niña, tu y yo tendremos una cita antes con mis maquillajes.
Me tomó la mano y corrimos hasta su auto.
-No tardaremos mucho.
Acepté no muy convencida, aunque, ni siquiera pidió mi autorización, y en un momento a otro estábamos en su casa, y ya me había sentado en una silla, sacó todo su equipo de cosméticos, era impresionante cuantos tenía. Me hizo mil cosas, unas hasta me dolieron, pero a final de cuentas, quedé hermosa, hasta un vestido ya me había elegido.
Me miré al espejo.
-¿Que has hecho, Paige?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario